¿Quien eres tú?

Un espacio para crecer y compartir...

miércoles, 22 de octubre de 2008

La autoestima- Juan Enrique Spencer

Hoy quiero compartir algo que me ha sucedido estos últimos dias, y que me ha sorprendido gratamente. Resulta que uno de los artículos que publiqué el pasado mes de agosto titulado “La importancia de la autoestima en la ecologia emocional”, de Juan Enrique Spencer, ha provocado que el propio autor del mismo se pusiera en contacto conmigo para agradecerme la iniciativa de ponerlo a disposición de los lectores de este blog.

A raiz de esto, le he solicitado permiso para publicar más material de su trabajo y me ha transmitido su total conformidad, por lo que hoy voy a publicar un nuevo artículo llamado “La autoestima”, que os aseguro aporta una visión muy enriquecedora para el proceso de despertar de cualquier ser humano que se encuentre en la búsqueda de su centro y su espiritualidad.

Juan Enrique ha compartido conmigo una de sus inquietudes actuales, y con su permiso y para que os hagais un poco la idea de quien es, me explica que actualmente, se dedica a trabajar el liderazgo, y que está escribiendo un libro sobre el mundo interno del lider. Sin embargo, le ha surgido la inquietud de escribir un libro sobre la autoestima, en forma de manual práctico sobre el crecimiento.
Basa su trabajo en sus propias experiencias en la concepción del ser, que él personalmente ha experimentado en sus retiros de iluminación en la India.

Como podeis ver, se trata de una persona de la que seguro hay mucho por aprender.
He estado profundizando en su web, y os recomiendo que la visiteis porque tiene más material, muy interesante. Por ello, he puesto un link en “mis enlaces favoritos a su página http://www.questor.cl

El artículo que hoy nos ocupa, aborda el concepto de la autoestima, y una vez más nos invita a comprender que la imagen que tenemos de nosotros mismos depende mayoritariamente de la cualidad de nuestra percepción, en relación tanto a lo externo como a lo interno; es decir, como percibo lo de afuera y como me percibo a mi mismo.

Si nuestra actitud frente a la vida está dominada por el miedo, toda percepción de nuestro entorno y nuestras emociones nos presentará un escenario hostil y amenazante, lo que provocará reacciones cargadas de dolor y sufrimiento.
Por ello es tan importante, tal y como dice Juan Enrique, “el despertar”, como única salida para gozar de una vida llena de conciencia.
A partir de ahí, nos presenta algunas respuestas y algunas claves para comprender y tomar conciencia, para crecer…

Así que creo que más que comentarlo, lo mejor es que lo leais y saqueis de él la esencia de sus palabras para integrarlas en vuestro proceso; espero que lo disfruteis tanto como yo.

Muchas gracias Juan Enrique por tu apoyo, GRACIAS!!!!

Saludos!!


“La autoestima”
Juan Enrique Spencer


En nuestro país tenemos una percepción del concepto de autoestima exactamente al revés de lo que significa realmente. Todas aquellas personas que aparecen con desplante o fuertes de carácter son en realidad todo lo contrario, tienen una autoestima baja. Una persona con autoestima sana no necesita alterarse ni levantar la voz para decir lo que tiene que decir. Si opinamos distinto no le afecta, no necesita que los demás lo aprueben para mantener su comodidad interior.

La expresión bien conocida : "tiene un carácter fuerte", no es más que un manejo lingüístico para tapar nuestro mal genio y está lejos de ser un carácter fuerte, es más bien un carácter débil.

La verdad es que es el miedo lo que nos hace buscar protección con estrategias de defensa. Muchas veces recurrimos a la violencia como forma de protegernos, y necesitamos crear una ilusión de autoestima, siendo en realidad manipulados por ese miedo. Ese miedo esta relacionado a hechos de nuestro entorno, que nos involucran. Elevando nuestra autoestima nos permite diminuir la cantidad de cosas que aparecen amenazantes allá afuera. Esto trae el tema de la consciencia, de modo de estar conscientes de los hechos que nos producen reacciones de miedo. Si queremos sanar nuestra autoestima, es conveniente tener el despertar necesario para comprender los hechos tal como se producen sin interpretación. Así, el primer paso para obtener una autoestima sana es el despertar.

Es útil aclarar que lo contrario de autoestima no es hetero-estima o estima de los otros, sino que la desestima propia. Si todos estamos física y mentalmente aptos para lograr lo que queremos, que es lo que ocurre dentro de nuestro ser que hace que no creamos poder lo que obviamente podemos. Existe algo así como un banco interno, con los fondos emocionales que nos dirigen a través de nuestro subconsciente para lograr lo que creemos poder (Creo Ser), y no lo que realmente podemos (Soy). Este banco interno está formado por nuestras experiencias, que dejan un residuo específico de acuerdo al filtro de nuestras creencias personales de lo que pensamos que es. Otro enfoque de esto mismo, es que tenemos estadísticas mentales de acciones que prueban que no podemos hacer/realizar/crear algo. Así, inseguridad de hacer/realizar/crear algo se puede traducir como seguridad de nuestra incapacidad, avalado por nuestra experiencia filtrada por nuestras creencias.

Cada uno de nosotros es valioso por existir, somos seres completos, disponemos de todos los recursos internos para proyectarnos, viendo al mundo de la forma que nuestra realidad interior nos permite ver el mundo exterior. De esto es obvio que podemos modificar nuestra realidad interior. Dicha realidad interior es percibida de acuerdo a nuestra estrategia para buscar la información y recursos internos en la obtención de nuestras metas. Esto es, si consideramos que la vida sólo transcurre (simplemente es), lo que cambia es como la percibimos. Una persona depresiva o pesimista utiliza una estrategia de búsqueda que resalta hechos negativos. Una persona optimista o positiva resalta en su mente los aspectos positivos de su experiencia. Cada una de estas actitudes frente a la vida está respaldado por un soporte mental, que es un dialogo interior que recibe el nombre de pauta explicativa.

Todo esto hace que nos conozcamos poco a nosotros mismos, debido a que como nos resulta difícil escapar a nuestra evaluación constante. En algunas formas esta autoevaluación es superficial, nadie quiere someterse voluntaria y abiertamente a una evaluación aunque sea personal.

Es importante considerar el aspecto de la energía personal. Este es un tema de conversación no formal, pero difícilmente aceptable como explicación clínica de una causa o mal. Sin embargo, la energía personal tiene una relación bidireccional con nuestro diálogo interior. Si nuestra mente compara con percepción negativa para nosotros, se traduce en una baja de energía. Si bajamos la energía, se traduce en un diálogo interior pesimista. En sentido positivo esto también es válido.


¿ Qué es la Autoestima ?

Nuestro lenguaje es preciso, pero lo usamos vagamente, esto es ; utilizamos muchas palabras que no entendemos su significado en profundidad. Entre las palabras que usamos y cuyos conceptos asociados están difusos está autoestima. El vocabulario representa ideas de lo que somos o creemos ser, así, si tenemos ideas equivocadas asociadas a un concepto reconocido y valorado, pudiéramos aspirar ser algo diferente de lo que realmente quisiéramos ser. Por otro lado, un mal entendimiento del concepto, podría limitarnos de querer ser ese concepto. Por eso es importante entender exactamente lo que significa la palabra Autoestima, para saber si representa un concepto o estado que consideramos deseable y además alcanzable. No podemos entender autoestima desde el punto de vista externo, esto es, como nos ven/hieren/premian los demás, tampoco desde un punto interno, esto es ; como nos vemos/herimos/premiamos a nosotros mismos. Es conveniente entender autoestima como un equilibrio entre el mundo interno y externo. Esto porque la autoestima está determinada por nosotros y nosotros estamos influenciados por el mundo externo.

Antes de presentar una definición formal, es interesante aclarar que la Autoestima no está relacionada con lo que SOY sino que con lo que CREO SER. Para ello, consideremos la siguiente definición :

Respeto a uno mismo :
Actitud positiva hacia el derecho de vivir, de ser feliz y de merecerla. Sentimiento de que la alegría y la satisfacción son derechos innatos naturales. Reafirmarme en mi valía personal.

Eficiencia Personal:
Confianza en el funcionamiento de mi mente. En mi capacidad para entender, pensar y aprender. Capacidad para entender los hechos de la realidad que entran en el ámbito de mis intereses y necesidades. En creer en mi mismo. En la confianza en mi mismo.

Ambos elementos de la definición permiten el equilibrio entre el mundo externo y el interno. Entendiendo por mundo interno el amor a nosotros mismos, y por eficiencia personal a la capacidad de lograr lo que me propongo, esto es : el mundo externo. No quiero dar a entender que una persona con una autoestima sana piense conscientemente en referencia a estos componentes, sino que si analizamos la experiencia individual de autoestima, ineludiblemente los encontramos. Para tener una experiencia de autoestima sana, ambos componentes deben estar presentes.


Aceptarse a uno Mismo

He sufrido muchas desgracias, que nunca llegaron a ocurrir.
Mark Twain

Como distinguimos entre lo que somos y lo que creemos ser ?, tal vez esta es la pregunta clave. Sin embargo, uno puede hacer un examen de consciencia y determinar lo que exactamente somos a partir de lo que sabemos que podemos lograr. Todo aquello que no podemos (o sentimos que no podemos) es un espacio de posibilidades de crecimiento, y aceptar conscientemente que lo que creemos que no podemos hacer o lograr es parte de lo que somos.

Es difícil diferenciar entre autoestima y aceptarse a uno mismo, sin embargo, es necesario distinguirlos. Mientras la Autoestima es algo que experimentamos, la aceptación de uno mismo es algo que hacemos. Aceptarse a uno mismo es algo que hacemos y logramos cuando nos orientamos a metas positivas en la medida de nuestras posibilidades, eliminando las expectativas no alcanzables. Cuando cambiamos el diálogo interno (pauta explicativa) con nosotros mismos, también estamos aceptándonos. Frente a una situación podemos culparnos y decirnos : torpe, estúpido, cómo se te ocurre hacer esas cosas, etc. Podemos cambiar el enfoque de acción considerando que No existen éxitos ni fracasos, sólo resultados, este enfoque permite orientarse al resultado final y no a la acción contingente que estamos evaluando. Así, un resultado negativo orientado al resultado esperado final, se convierte en experiencia. Esto nos permite cambiar el foco de atención de la evaluación del error, a la evaluación de la experiencia de aprendizaje.
Es posible entender por autoaceptación al reconocimiento responsable de los rasgos físicos y psíquicos que nos limitan y empequeñecen. Tener consciencia de que nuestra dignidad innata como personas es que sin importar nuestros errores o las maldades que hagamos, nunca dejaremos de ser seres humanos falibles.


Referencia Interna vs Externa

Otro aspecto importante a considerar para el guerrero del ser, es distinguir el porqué hago lo que hago, cual es mi motivador para hacer. ¿ Hago lo que hago porque quiero hacerlo o porque alguien espera eso de mi ?. Dicho de otra forma ; La referencia o motivo para hacer lo que hago es interna a mi o externa a mi.

Un símbolo de buena autoestima es una fuerte referencia interna. Esta cualidad refleja la seguridad de alguien en sí mismo. Una persona que hace algo porque le gusta, y no necesita la aprobación de otros, que está contento consigo mismo, tiene referencia interna. Una persona que hace algo porque necesita la aprobación del medio tiene referencia externa y se posterga para hacer algo que está probado o validado por el medio en que se desenvuelve.

Una forma de crear una fuerte referencia interna, está en modificar la estrategia de búsqueda de recursos internos para lograr objetivos. Otra forma es, cambiar la pauta explicativa de los hechos del mundo.


Creencias que potencian la Autoestima

Una creencia no es una estrategia, no es una forma de hacer, no es un tipo de comportamiento. Una creencia es una generalización sobre cierta relación existente entre experiencias. Así, las creencias no están basadas en la realidad, ninguna evidencia ambiental o conductual cambiará una creencia. Es de extrema importancia nuestra autoestima porque influencia creencias sobre nuestra forma de actuar, y nuestra forma de actuar influencia nuestra autoestima. Tenemos así una profecía autocumplida, en la forma como construimos nuestro mundo interior es como lo exteriorizamos, por este motivo es importante desarrollar nuestras potencialidades internas partiendo por el motor que genera las demás potencialidades, a saber ; nuestra autoestima.

Entre las creencias que favorecen una autoestima sana están las siguientes :

• Todo ser humano tiene los recursos internos necesarios para lograr el crecimiento y
desarrollo de su ser.

• Todo comportamiento humano tiene una intención positiva y un contexto donde es
adecuado.

• Si lo que haces no consigue lo que quieres, haz algo diferente.

• No existen éxitos ni fracasos sólo resultados, y puedes usarlos como realimentación.

• No es lo mismo ser ignorante que incapaz. No saber como no significa incapacidad.

• No es necesario entender todo para valerse de todo.

• Yo soy capaz.

Muchos subestiman su capacidad de aprender y crecer, de generar cambios en nuestro interior y crecer en el intento. Es recomendable favorecer creencias sobre nuestra capacidad de aprender (cambiar).

Artículo extraido de http://www.questor.cl/Artic_02.htm

viernes, 17 de octubre de 2008

Sentimiento mundano versus sentimiento anímico

Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido… Y compáralo con el sentimiento que brota en tu interior cuando contemplas la salida o la puesta del sol, o la naturaleza en general, o cuando lees un libro o ves una película que te gustan de veras.

Trata de revivir este último sentimiento y compáralo con el primero, el producido por el hecho de ser elogiado. Comprende que este primer tipo de sentimiento proviene de tu propia ‘glorificación’ y ‘promoción’ y es un sentimiento mundano, mientras que el segundo proviene de tu propia realización y es un sentimiento anímico.

Veamos otro contraste: recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando obtienes algún éxito, cuando consigues algo que anhelabas, cuando ‘llegas arriba’, cuando vences en una partida, en una apuesta o en una discusión.
Y compáralo con el sentimiento que te invade cuando disfrutas realmente con tu trabajo, cuando de veras te absorbe por entero la tarea que desempeñas. Y observa, una vez más, la diferencia cualitativa que existe entre el sentimiento mundano y el sentimiento anímico.

Y todavía otro contraste más: recuerda lo que sentías cuando tenías poder, cuando tú eras el jefe y la gente te respetaba y acataba tus órdenes, o cuando eras una persona popular y admirada. Y compara ese sentimiento mundano con el sentimiento de intimidad y compañerismo que has experimentado cuando has disfrutado a tope de la compañía de un amigo o de un grupo de amigos con los que te has reído y divertido de veras.

Una vez hecho lo anterior, trata de comprender la verdadera naturaleza de los sentimientos mundanos, es decir los sentimientos de autobombo y vanagloria, que no son naturales, sino que han sido inventados por tu sociedad y tu cultura para hacer que seas productivo y poder controlarte.

Dichos sentimientos no proporcionan el sustento y la felicidad que se producen cuando contemplas la naturaleza o disfrutas de la compañía de un amigo o de tu propio trabajo, sino que han sido ideados para producir ilusiones, emoción… y vacío.

Trata luego de verte a ti mismo en el transcurso de un día o de una semana y piensa cuántas de las acciones que has realizado y de las actividades en que te has ocupado han estado libres del deseo de sentir esas emociones e ilusiones que únicamente producen vacío, del deseo de obtener la atención y la aprobación de los demás, la fama, la popularidad, el éxito o el poder.

Fíjate en las personas que te rodean. ¿Hay entre ellas alguna que no se interese por esos sentimientos mundanos? ¿Hay una sola que no esté dominada por dichos sentimientos, que no los ansíe, que no emplee, consciente o inconscientemente, cada minuto de su vida en buscarlos? Cuando consigas ver esto, comprenderás cómo la gente trata de ganar el mundo y cómo, al hacerlo pierde su vida. Y es que viven unas vidas vacías, monótonas, sin alma…

Propongo a tu consideración la siguiente parábola de la vida: un autobús cargado de turistas atraviesa una hermosísima región llena de lagos, montañas, ríos y praderas. Pero las cortinas del autobús están echadas, y los turistas, que no tienen la menor idea de lo que hay al otro lado de las ventanillas, se pasan el viaje discutiendo sobre quién debe ocupar el mejor asiento del autobús, a quién hay que aplaudir, quién es más digno de consideración… Y así siguen hasta el final
del viaje.

Autor: Antony de Mello
Fuente: http://webalia.com

martes, 14 de octubre de 2008

¿Quién soy?

¡Que curiosa resulta a veces la experiencia de vivir abierto a nuevas posibilidades!. Lo digo porque desde que inicié mi proceso personal, no suelo descansar en la búsqueda de textos y escritos que me inspiren de forma especial, y es en esa búsqueda en la que muchas veces siento la "sincronicidad" en lo que me pasa en la vida.

¿Y a que me refiero cuando digo “especial”?. Pues básicamente que tal como los leo, de repente “algo” resuena con gran fuerza en mi interior, y en ese instante tomo conciencia de mi mismo y de lo que me rodea con gran intensidad, permitiéndome sentir un nivel de presencia muy elevado y gratificante.

¿Y a que me refiero cuando digo "sincronicidad"?. Pues que como dicen, no existen las casualidades, sino las "causalidades", es decir, las cosas pasan cuando deben pasar y en los momentos adecuados.

Estos dias que estoy preparando el próximo Taller que voy a impartir el mes que viene, andaba buscando contenidos para remodelar una de las charlas que forman parte de su estructura, y puesto que el Taller se llama “¿Quién eres tú?”, me ha hecho gracia encontrar un artículo de Maria Pinar Merino, responsable de la sección Crecimiento personal de la revista on line “Discovery Salud. (he añadido el enlace en el blog porque es realmente interesante), que se llama así, tal cual: ¿Quién soy?. Y mi sorpresa ha sido mayúscula al leerlo y sentir una vez más esa sensación, esa conexión y esa comunión total con sus palabras.

Generalmente, en la mayoria de los casos, coincide un hecho que para mi siempre ha sido revelador: la verdad es muy simple…a veces me parece incluso demasiado simple. Tengo claro que la naturaleza humana tiende a rebuscar y complicar lo obvio ya que parece que nos cuesta creer que las cosas puedan ser fáciles, sin problemas; sin embargo, y el caso del maestro Eckhart Tolle asi lo corrobora, si observas atentamente te daras cuenta de que al fin y al cabo todo apunta en la misma dirección.

Quiero decir que para mi, no es necesario andar buscando las respuestas a nuestras dudas existenciales en complicados libros, dedicando años y años porque no somos capaces de creer que en realidad es mucho más simple. Para mi, es cuestión de sentir que la verdad y lo auténtico ya lo tienes, que forma parte de ti, y que siempre ha sido así. Lo que relamente importa es encontrar la manera de verlo, de conectarte con tu más profunda esencia y desde ahí, comprender que no hay nada que buscar, que ya has llegado.

En fin, como siempre digo: respira y siente, y disfruta en silencio de este artículo que nos regala claras indicaciones de quien somos y cómo reconocernos desde la esencia y totalidad de la que tomos somos una parte y el todo.
Hasta la próxima!!


¿QUIÉN SOY?
María Pinar Merino

Esa es la gran incógnita a la que nos enfrentamos todos los seres humanos cuando tenemos el primer atisbo de consciencia. ¿Soy mi cuerpo físico?, ¿soy mi mente?, ¿mis pensamientos?, ¿mis emociones?, ¿mis logros? ¿Soy lo que esperan de mí mis seres más cercanos? ¿Soy lo que los demás piensan sobre mí? ¿Soy algo más aparte de la función que desempeño en la vida (madre, esposo, médico, abogado, hija...)? Pues bien, sería bueno intentar responder a tan crucial pregunta -¿quién soy?- recorriendo la distancia que va desde la capa más externa, más visible de nuestra personalidad, hasta intentar llegar a la parte más profunda de ella, esa de la que normalmente no somos conscientes.
No olvidemos que el camino de la consciencia es un camino difícil de recorrer, con muchas bifurcaciones que constantemente nos invitan a perdernos.

Dice la filosofía perenne que no hay evolución sin consciencia de ella, a la vez que nos recuerda la importancia de dar bien los pasos para no tener que volver a repetirlos, de cerrar bien cada etapa de nuestra vida a fin de no arrastrar cosas del pasado, lastres o anclajes que nos impidan movernos en el presente e, incluso, hacer planes de futuro. Por su parte, la nueva Psicología define la personalidad externa o psique como el conjunto de estructuras neuronales que integran los hábitos de comportamiento del individuo frente al medio que le rodea. Dicho de otra forma, la personalidad externa sería la suma de los actos externos y la forma de pensar de un individuo dentro de su hábitat. Personalidad que estaría impresa en las neuronas, que son las que delimitan la actuación de la persona frente al medio en un constante proceso estímulo-respuesta.
La personalidad externa es pues siempre individual aunque, lógicamente, dentro de un amplio colectivo muchos estímulos obtienen la misma respuesta. Y es que el tipo de cultura o sociedad imprime un cierto carácter en todos sus integrantes que se manifiesta en respuestas similares ante estímulos idénticos.

Nuestros hábitos de comportamiento adquiridos tienen distintas raíces: unos son heredados (provienen de nuestros antepasados y de la memoria genética de la especie en evolución a la que pertenecemos) mientras otros son fruto de nuestra vivencia personal y están tremendamente arraigados, siendo esa parte innata de cada ser humano que no tiene relación aparente con su historia personal ni con la de la cultura a la que pertenece. Podríamos encuadrar estos últimos “hábitos” en la zona de lo transcendente.

Este segundo bloque conforma una serie de facetas poco visibles en público pero muy claramente manifestadas en la intimidad y suele contener hábitos positivos que imprimen el carácter “subliminal” del individuo.


LA FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD

Pero comencemos por el principio. Es obvio que cuando un ser humano nace está sometido a todo tipo de influencias que conforman su personalidad: familiares, ambientales, afectivas, educacionales, económicas, de supervivencia, etc. Siendo precisamente esas influencias a las que se ve sometido las que le hacen manifestar distintas “subpersonalidades” o “yoes”. Muchas veces, esas personalidades toman forma de arquetipos que surgen cuando nuestra mente lo cree necesario. Así, por ejemplo, una persona tremendamente tímida puede, en determinadas circunstancias, mostrar una personalidad fuerte y reivindicativa ante lo que considera una injusticia. Ese “personaje” del guerrero que aparece para solventar una determinada situación es una faceta de su personalidad que no está bien integrada y surge como un “yo” distinto. Otro ejemplo: alguien acostumbrado a tomar decisiones y a ejercer el poder puede verse en un momento determinado actuando como un niño indefenso, un pobre de mí que necesita ayuda. A veces, esas subpersonalidades corresponden a aquellas facetas de nuestra personalidad que forman parte de lo que Jung identificó como la sombra, es decir, todos aquellos aspectos no aceptados por cuestiones sociales o de creencias y que se camuflan como si correspondieran a actitudes y comportamientos de otro ser ajeno a nosotros. Otras veces son auténticos escudos que utiliza la persona como mecanismos de defensa por miedo e inseguridad. En ocasiones son personajes que simbolizan los ideales, la sobrevaloración, la sublimación de alguna faceta positiva.

El problema es que estos arquetipos salen a escena sin que -la mayoría de las veces- la persona sea consciente de ello. El camino del crecimiento personal lleva consigo el reconocimiento de todos esos “personajes” que forman parte de nosotros transmutándoles para que podamos integrarlos en nuestra personalidad, que debe ser una y única. Para explicar la relación entre la parte consciente y la inconsciente de nuestro comportamiento, los psicólogos utilizan el ejemplo de un iceberg. Según parece, nuestro comportamiento consciente correspondería apenas a un 10% del total de nuestra personalidad. Esa sería la parte visible, la que emerge de la superficie del agua. El resto, un 90%, estaría dentro de la parte inconsciente. Es decir, la zona sumergida del bloque de hielo. Estaría formada por los hábitos de conducta mecánica, los comportamientos estandarizados por convencionalismos sociales, la escala de valores asumida, la educación recibida, el sistema de creencias adoptado, las experiencias asimiladas anteriormente; en definitiva, la parte no consciente.

Antiguamente las terapias psicológicas trabajaban sobre ese 10% con lo que los resultados eran muy pobres y sobre todo muy lentos. Luego, a partir de los años sesenta, con el nacimiento de la psicología humanista, la bioenergética, la Gestalt, la psicología de Jung, la Psicosíntesis de R. Assagioli y, finalmente, la Psicología Tanspersonal, todo dio un gran vuelco y se comenzó a actuar sobre el 90%. El descubrimiento de que la consciencia del ser humano podía abarcar distintos estados además del de vigilia y sueño -los dos únicos que reconocía la Psicología tradicional- fue la puerta que dio entrada a las nuevas terapias.


¿CÓMO SE MANIFIESTA LA PERSONALIDAD EXTERNA?

Podríamos decir que se manifiesta en tres grandes zonas:

Zona externa consciente:
Es una zona claramente identificada por la persona y también por cuantos la rodean. Ahí podríamos incluir la actividad que desarrollamos, los propósitos que tenemos, cómo nos organizamos para llevarlos a cabo, etc.
Zona externa inconsciente:
Esta zona es visible para los demás pero la mayoría de las veces la propia persona no es capaz de reparar en ella. Es donde se refleja el modo personal de hacer las cosas, cómo nos movemos, dónde nos colocamos, a qué le damos prioridad en nuestra actividad cotidiana...
Zona interna:
Ni los demás ni la persona suelen verla. Es donde estaría reflejada la filosofía profunda que alienta nuestro comportamiento.

Así pues, hay aspectos de nosotros mismos que son muy obvios para los que nos rodean pero pasan desapercibidos para nosotros porque en nuestra mente hemos forjado una idea de cómo somos -es lo que llamamos ego- siendo incapaces de observar aquellos aspectos que no están incorporados en esa idea que tenemos sobre nosotros mismos. Es muy importante ser conscientes de esto para poder dar entrada a los demás en nuestra vida y practicar así lo que se llama “labor de espejo”. Es decir, aquellas personas que forman parte de nuestro círculo cercano: familia, amigos, compañeros de trabajo, etc., -todos con los que mantenemos vínculos afectivos- van a devolvernos el reflejo de nuestra manifestación y es muy interesante recibir ese “feedback” o retroalimentación para conocernos un poco mejor. Amamos en los otros aquello que tenemos incorporado en nuestra personalidad y por eso lo “reconocemos” en el otro. Rechazamos de los demás aquello que aún tenemos por solucionar. La intensidad de nuestras reacciones de aceptación o rechazo está en relación directa con lo integrado o no que tengamos ese aspecto en nuestra personalidad.

Una buena labor de espejo, realizada con sinceridad e intención positiva, es mucho mejor herramienta de aprendizaje que los modelos repetitivos de la vieja psicología. La vida se ha convertido en la verdadera pista de pruebas y los “laboratorios” sólo sirven para los experimentos con cobayas. Son las personas que nos rodean y el ambiente en que nos desenvolvemos los verdaderos artífices de nuestro crecimiento personal, de ese camino de conocimiento que nos proveerá de la fuerza necesaria para saber coordinar el impulso que surge del interior con lo que vivimos en lo cotidiano.

Si son ciertos los estudios sociológicos que presentan las revistas especializadas es muy probable que la humanidad esté perdiendo, por falta de uso, muchas de sus capacidades innatas. El estrés, la falta de tiempo, la vorágine de vida, el hacer mucho en poco tiempo, el exceso de contenidos, la presión -no sólo a nivel profesional sino también social- y las dificultades de relación en general hacen que cada vez tengamos menos ocasiones para dejar fluir nuestra verdadera personalidad, la interna, esa que está oculta por capas y capas como si de una cebolla se tratara. Por eso se ha puesto de moda asistir a cursillos de comunicación para recuperar el hábito de hablar con los que tenemos cerca; de convivencia para darnos cuenta de lo que significa compartir; de expresión corporal para vencer los bloqueos y las resistencias que se forman en nuestro cuerpo por la rigidez de nuestros planteamientos; otros, para aprender a relacionarnos de forma oportuna en cada situación o para actuar de forma que tengamos garantizados unos resultados predeterminados. Tambien hay cursillos para enseñarnos a hablar en los distintos ambientes o para aprender a reír... Ante una reflexión parecida, Osso se pregunta: ¿Os imagináis si los pájaros esperaran a ser adiestrados para ponerse a cantar?

Hemos llegado a creer, erróneamente, que el proceso de aprender consiste en acumular conocimientos y nos hemos olvidado de que el verdadero saber surge cuando los estímulos externos despiertan lo que hay en el interior. Es posible que en este viaje que ha emprendido la humanidad para reconocer y crear el mundo esté llegando el momento de volver hacia una vida más natural, aunque eso sí, sin despreciar todo el bagaje de experiencias y conocimiento que hemos acumulado durante el trayecto de ida. Porque cada día se hace más necesario soltar lo que ha estado retenido por creencias limitativas. Creencias que se han conformado gracias a la instrucción que hemos recibido sobre cómo andar, cómo hablar, qué decir, cuándo decir, qué vestir, qué pensar y qué sentir; y eso provoca frustración e infelicidad.

¿Cómo luchar contra esa tendencia? Las nuevas corrientes psicológicas nos hablan de recuperar la inocencia de los niños, de recuperar la espontaneidad intentando que las cosas surjan de dentro, que nuestras palabras describan lo que pensamos y sentimos, que nuestro cuerpo las acompañe con sus gestos de forma natural, que las pausas o los silencios no correspondan a técnicas aprendidas sino al propio fluir porque todo el mundo tiene experiencias de que si “se cuenta a sí mismo”, es decir, describe su propia experiencia, se produce un fenómeno de comunicación. La aceptación de los demás sólo es posible cuando se da la aceptación propia y para ello es necesario conocerse.

La clave de la salud y la felicidad está en la armonización de todos los aspectos de la manifestación del ser humano: físico, energético, emocional, mental y espiritual. Todos estos aspectos están interactuando constantemente unos sobre otros. Cada uno de ellos vibraría en diferentes octavas pero pueden mantener una correspondencia armónica que nos permita componer una bella sinfonía que un día podremos interpretar.

María Pinar Merino

Texto extraido de la web: http://www.dsalud.com/crecimiento_personal.htm

lunes, 13 de octubre de 2008

"El filtro mental".- usa tu cerebro para crecer...

Es lunes por la mañana, hace un cierto bochorno y estoy en la oficina; no tengo ganas de nada en concreto y perdido en mi mente, me he puesto a buscar textos en los que se hablara de esa parte de nosotros tan misteriosa y a la vez tan maravillosa: nuestro cerebro!!!.

Y precisamente, en un texto de “Superación personal” del que no conozco el autor, aparece una parte en la que justamente trata este tema, y que además lo hace abordando el asunto exponiendo su potencial como herramienta para el crecimiento.

Efectivamente, tal y como afirma el amigo Tolle, “el cerebro es un instrumento maravilloso y necesario, pero siempre y cuando tú lo utilices a él, y no sea él el que te utilice a ti..”. Y por encima de todo, lo que más me ha gustado es comprobar que el mayor regalo que nos hace el correcto uso de este maravilloso don que todos tenemos, es el “Poder de elegir”, algo que ya hemos visto en anteriores artículos y que es una de las llaves para vivir en libertad y plenitud.

Como siempre, espero que lo disfruteis y os aporte un poquito más de luz en vuestra búsqueda.

Gracias!!


El filtro mental

Es indudable que el ser humano es la más grande, la más poderosa, las más extraordinaria, la más maravillosa obra de toda la creación; mirándolo con un enfoque más detallado: el cerebro humano es un elemento tan increíblemente perfecto, complejo y poderosísimo, que no existe en ningún otro lugar de la creación una obra con la que se le pueda comparar, ni mucho menos asemejar.

Ni en medio de lo más profundo de los mares, ni en ningún lugar de la naturaleza, en ningún lugar entre las galaxias, entre los cuerpos cósmicos estelares, planetas o nebulosas de todo el universo conocido, ni en lo más recóndito de la tierra se ha descubierto (hasta ahora) una maquinaria más completa, más eficiente, más potente, más bien programada, con mayores posibilidades, con tantas capacidades y con tan enorme potencial en cada una de sus muchísimas opciones; con una capacidad de trabajo tan enorme, en proporción con su reducido tamaño; no existe nada, ni humano, ni mineral, ni animal, ni sólido, ni líquido, encima de la tierra ni debajo de ella, que sea más capaz, más rápido, que posea más talento, más aptitudes ni más grandes condiciones e idoneidad…. QUE UN CEREBRO HUMANO!

Nuestro cerebro es la obra cumbre, la obra maestra de la mano, la voluntad, la generosidad, el amor y la magnificencia de Dios, cualquiera que sea tu imagen de El.

El hecho de que seamos nosotros, los seres humanos, los depositarios, los usuarios, los dueños, los operarios y los beneficiarios de este don maravilloso y extraordinario, nos convierte en unos seres privilegiados; en predilectos, aventajados, preferidos y escogidos seres dotados con la herramienta más poderosa del universo hasta hoy conocido: EL CEREBRO HUMANO!

El hecho de que hasta hoy sólo hayamos utilizado una pequeña parte de él, un pequeñísimo porcentaje de su increíble capacidad, no es obstáculo para que a partir de este momento podamos iniciar un proceso de conocimiento, desarrollo y crecimiento, que nos debe llevar a un mejor aprovechamiento de este elemento excepcional, a hacer un uso más inteligente, de más rendimiento y de mejor calidad, de nuestras capacidades extraordinarias.

Por si acaso no tienes aún muy clara la inmensidad de las capacidades y aptitudes de tu cerebro, permítenos anotar y recordarte que nos referimos al mismo elemento y la misma herramienta que fue usada para escribir las 36 obras magistrales de William Shakespeare, incluyendo Romeo y Julieta, el Rey Lear, Sueño de una noche de verano, Hamlet, El Mercader de Venecia, etc, etc.

Sí, un cerebro igual al tuyo, fue utilizado para componer las 9 sinfonías, 32 sonatas para piano y 10 más para violín, once oberturas, el triple concierto, óperas y muchísimas obras musicales maravillosas y siempre vigentes, por aquel ser humano idéntico a nosotros, a quien conocemos como Ludwing Van Beethoven.

Igualmente, fue un cerebro igual al nuestro el que diseñó y construyó la torre Eiffel; el que logró enviar hombres a la luna y traerlos de regreso; el que imaginó, diseñó y finalmente, junto a otro cerebros similares, construyó el Eurotúnel bajo el fondo del océano para unir Inglaterra y Francia.

Un cerebro igual al tuyo pintó los techos de la Capilla Sixtina, construyó el Canal de Panamá, inventó el avión y el submarino, esculpió la Piedad, el Moisés y el David de Miguel Angel.

Fue en un cerebro igual al tuyo y al mío, donde se encendió la chispa que ha creado el cerebro electrónico y toda la nueva gama de computadoras, con increíbles capacidades de trabajo y procesamiento de infinitos datos, que no obstante son sólo una pequeña parte de la real capacidad de allí de donde surgieron: de un cerebro humano, una menta ágil e inquieta, una inteligencia cultivada, despierta, curiosa, no resignada ni conformista, sin mediocridad y sin pereza, con disciplina y con entusiasmo.

Un cerebro igual al nuestro, soñó, pensó, diseñó y se unió a otros para crear una isla artificial en el mar de Japón, con varios kilómetros de largo y sobre la cual fué edificado, por más cerebros iguales al tuyo, el aeropuerto de Kansai, la más extraordinaria obra civil creada por el hombre en toda su historia

Sí, de eso estamos hablando, de ese… que no dudamos en llamar… enorme y milagroso poder que hemos recibido los seres humanos: representado en nuestro cerebro, la obra magna de Dios y el elemento más maravilloso del universo conocido.

Sí, de eso que tenemos entre las dos orejas; que es la chispa divina, la semilla, un vórtice de fuego que tiene mayor poder que la mayor bomba atómica; un foco de fuerza, una carga, una fuente de energía que ha sido capaz de mover montañas, cambiar el curso de los ríos, que ha hecho llover sobre los desiertos y ha cosechado flores y frutos en las tierras más estériles.

Algunos humanos, muy pocos por fortuna, han utilizado el enorme potencial de su cerebro para hacer el mal, para hacer daño; que lástima desperdiciar el maravilloso poder y la increíble capacidad para decir: Sí, diciendo No.

Allá ellos, ya les tocará arreglar sus cuentas.

Y nosotros? que podemos hacer para aprovechar mejor y poder disfrutar del enorme talento y poder encerrados en nuestro cerebro? Bueno, a eso vinimos.

Lo primero que debemos hacer es… despertarlo, activarlo.

El sólo hecho de que te encuentres aquí y ahora, leyendo y estudiando esta página es un buen indicio, es una clara señal de que una parte muy importante de tu cerebro se encuentra activa, inquieta, insatisfecha e intranquila, preguntándose: qué más? qué más?… hay tanto por aprender, hay tanto por hacer.

Sí, la primera señal, el punto de partida para llevar una vida de mejor calidad y con mejores opciones, utilizando de manera positiva nuestro gran potencial dormido, es empezar a escuchar las preguntas que nos salen desde adentro, interrogantes que brotan de las entrañas de nuestro maravillosa máquina de crear:

Realmente qué soy? Para qué más puedo servir? Es sólo esto mi vida? De dónde he venido y para qué? Realmente vale la pena esto que llaman vida? SE podrá salir de esta mediocridad? Hacia donde voy? Hacia donde vamos los seres humanos? Si existirá algo parecido a eso que llaman felicidad? Será que yo puedo mejorar mi calidad de vida? Si será cierto que, con un firme propósito, es posible llevar una vida más satisfactoria?

Si alguna vez s hecho una sola de estas preguntas u otras parecidas, si alguna vez te has interrogado y de pronto has admitido la "remota" posibilidad de que, tal vez, sí se puede cambiar, mejorar, progresar, superarse. Si en alguna ocasión has pensado que… nada se pierde con probar… y a lo mejor… quien sabe? Entonces es que tu cerebro, maravilloso él, está tratando de despertarte, está llamando a tu conciencia, se está esforzando para llamar tu atención y plantearte la opción, la alternativa, la posibilidad de un mejor nivel de vida, donde él sea el lógico protagonista, donde él pueda desarrollarse adecuadamente y utilizar su potencialidad para proveerte de éxitos y satisfacciones.

Que esperas? responde si, si, si !! ahora mismo! con entusiasmo, con alegría, con fe, con confianza, con ganas !

Sacude ahora mismo las telarañas que se estaban posesionando de tu cerebro excepcional y fantástico, despierta a una nueva vida, actívate, confía en ti, llénate de optimismo y de positivismo creador; abandona tus temores, deja tu inseguridad y la falta de fe en ti mismo, deja a un lado los harapos de tus limitaciones mentales, despójate del disfraz de la mediocridad por que no te pertenece, no te identifica, no te luce, no te queda bien.

Ahora mismo, activa lo mejor de tu autoestima, autovaloración y autorrespeto, ponte de pie y erígete como la estatua de la libertad, levántate en medio de cualquier derrota, cualquier fracaso, cualquier miedo o lucha inconclusa.

Tu cerebro ha despertado, te llama a la acción, al logro de más y mejores tareas.

Analicemos ahora los grandes poderes, Sí poderes, que nos convierten en seres únicos y especiales dentro de la creación; poderes que manejamos y coordinamos desde esa maravillosa central energética y atómica que es nuestro cerebro. Reconozcamos y analicemos nuestro enorme potencial para que encontremos el siguiente paso en este proceso de Mejorar nuestra Calidad de Vida.

Los privilegiado seres humanos somos la única estructura en el universo con el poder de hablar y de reír, con el poder de pensar, de amar, y de determinar; sólo los seres humanos podemos: imaginar, crear, hacer planes y… orar.

Veamos ahora como podemos activar estos poderes extraordinarios, únicos y exclusivamente nuestros:

El mundo en el que vives, las personas con quienes convives, el entorno que te rodea, el sitio donde trabajas, lo que haces, lo que lees, lo que ves, lo que escuchas, todo el universo a tu alrededor… constantemente está produciendo información, están sucediendo cosas; o no están sucediendo, lo cual también es información; que entra o ingresa a ti a través de tus sentidos: ojos, oídos, tacto, etc. Esta información llega directamente a la gran central de procesamiento y almacenaje, a la maravillosa planta nuclear energética que es tu increíble cerebro; allí, esta información se procesa, se distribuye, se organiza; allí es donde comienza todo; allí se determina ( tú determinas ) qué hacer con toda la información del universo a tu alrededor, si irá a parar a la basura o si la aprovecharás inteligentemente para tu beneficio y el de las personas que amas.

Veamos: la información que llega a ti es en su mayoría "neutral", no es positiva ni negativa, no es buena ni mala, sólo neutral. Luego, tú determinas ( usas tu especial poder de determinar ) si deseas convertir esa información en buena o mala, positiva o negativa. Por ejemplo: información que llega: "Seguramente mañana será un día lluvioso" , información neutral.

Si tu planeabas salir de paseo con tu familia, a hacer camping, o si acabas de lavar tu automóvil, o tienes un negocio de helados y refrescos, o pensabas irte de playa, entonces seguramente aquella información neutral la procesarás como mala o negativa: tu determinas que esa información es negativa. Pero, si eres agricultor y tienes cultivos que necesitan regarse, o vendes paraguas, o tienes un negocio para lavar autos, entonces "tu determinarás" que aquella información es "positiva".

Como puedes ver, este proceso se inicia en tu cerebro, conviertes, procesas, transformas la información en "pensamientos" negativos o positivos. Y así comienza la segunda parte.

Cuando tu procesamiento de la información te lleva a determinar que ( para ti ) aquella información es negativa, entonces se produce una EMOCION, o sea que aquí entran en juego tu emotividad, tus afectos, tus gustos, tus deseos, podríamos decir que entran en juego: tu corazón, tu alma, tu espiritualidad; en resumen, todo lo que tiene que ver con tus emociones y sentimientos.

Entonces, aquel pensamiento nacido en tu cerebro al procesar información, ahora genera una emoción: alegría, amor, entusiasmo, optimismo, esperanza, o… tristeza, odio, rabia, angustia, preocupación, desesperación, etc

Ojo! si el resultado del procesamiento de la información en tu cerebro es positivo, entonces generarás una emoción positiva ( o a la inversa, en el caso contrario ) Pero recuerda que ERES TU quien finalmente determina o decide, a través del uso de tus poderes, si la información neutral recibida a través de tus sentidos se convertirá en positiva o negativa, para llegar a ser luego una emoción constructiva o destructiva.

Debes prestar mucha atención a este proceso, se te recomienda estudiar bien esta situación, pues la mayoría de las veces nos suceden hechos que aparentemente son negativos, pero que analizados cuidadosamente por lo general contienen enseñanzas positivas. Por ejemplo: un fracaso económico en determinado negocio, puede ser ( siempre lo es ) una oportunidad increíble para iniciar un nuevo aprendizaje o un negocio diferente, para buscar otras nuevas opciones o descubrir dentro de nosotros aptitudes hasta el momento desconocidas; las necesidades nos obligan a descubrir otros recursos, a buscar y a encontrar que somos más capaces y más versátiles de lo habíamos creído.

Conserva muy presente en ti la siguiente reflexión: EN TODO, EN TODO LO QUE TE SUCEDE, SIEMPRE HAY UNA ENSEÑANZA, ALGO QUE APRENDER, Y SOLO TU MISMO TIENES EL PODER PARA UTILIZAR POSITIVAMENTE ESA ENSEÑANZA… O PARA DESPERDICIARLA.

Qué sucede entonces con la emoción generada por aquel pensamiento?

Esa emoción generará, a continuación, una ACCION, o mejor: una REACCION; o sea: que te conducirá a hacer algo. Por ejemplo: si has utilizado tu poder de determinar y todo el potencial de tu cerebro para "elegir" o procesar un pensamiento "negativo", y si te has permitido legar a un sentimiento o a una emoción negativa, entonces tu reacción también llegará ser negativa: golpear, quejarte, romper, destruir, escupir, insultar, maldecir o esconderte, huir, deprimirte, angustiarte, llorar, desesperarse, intentar sobrevivir sin esperanzas o sin ilusiones.

Pero si por el contrario, el pensamiento original y la emoción "elegida" han sido positivas, entonces la reacción o acción resultante también será positiva: reír, cantar, abrazar, aplaudir, trabajar con más entusiasmo, estudiar, intentar algo nuevo, comprar, reunir, construir, crear, inventar algo novedoso o diferente, vender con más alegría, etc.

De esta manera, puedes ver como tienes en ti el poder para determinar el beneficio de todo lo que ocurre a tu alrededor; tu puedes transmutar y transformar ( como el mago Merlín o un alquimista ) tus vivencias y experiencias en aprendizaje creativo, en nuevas y mejores opciones, puedes generar una luz de esperanza en medio de la oscuridad más tenebrosa; puedes llenar tu vida de sólo pensamientos, sentimientos y acciones positivas, constructivas y optimistas.

Todo ello se debe a uno de los más grandes poderes que tú posees, el cual también se encuentra ubicado en una parte muy especial de tu increíble y maravilloso cerebro; un superpoder que es la piedra filosofal, el secreto clave y el comodín para que tu vivas la vida que quieres vivir; por si no lo sabías, la fuerza más extraordinaria, el poder más grande, transformador y enriquecedor que Dios ha regalado a los hombres, es el poder de ELEGIR !!

Sí! en cualquier situación, ante cualquier tipo de vivencia o experiencia, tú tienes el poder de elegir el tipo de pensamiento que convertirás en sentimiento y emoción dentro de ti, para luego sentir y vivir la acción que tú quieras.

Siempre puedes elegir:

Reír, en lugar de llorar.

Abrazar, en lugar de golpear.

Cantar, en lugar de llorar.

Amar, en lugar de odiar.

Tu puedes elegir ser feliz, en lugar de aburrirte.

Compartir, en lugar de ser egoísta.

Servir, en lugar de ser arrogante.

Perdonar, en lugar de ser rencoroso.

Orar, en lugar de maldecir.

Por ello, elige hoy: sonreír, en lugar de sembrar discordia

Aplaudir, en lugar de criticar.

Ser paciente, en lugar de acosar a los demás.

Ser bondadoso, en lugar de ser un resentido.

Ser amigo, en lugar de ser el enemigo de todos.

Alabar y reconocer, en lugar de ser indiferente.

Tú puedes, y debes elegir….. ser feliz, ser noble, ser abundante, ser eficiente, ser sencillo, ser productivo, ser amoroso, ser responsable, ser entusiasta, ser optimista, ser positivo… y mil, y mil pensamientos, emociones o sentimientos, acciones, actitudes y reacciones que pueden convertir tu vida en una larga lista de éxitos y satisfacciones, mejorando tu Calidad de Vida y la de los seres que amas

DE TI DEPENDE. SOLO DE TI DEPENDE.

TU TIENES…. "EL PODER !!"

viernes, 10 de octubre de 2008

Divirtiéndote en tu trabajo.- Paul G. Lowe




Hola amigas y amigos!!!

Me gustaria compartir otra vez una nueva aportación de Paul G. Lowe, en la que trata desde su genial perspectiva y en formato entrevista, un tema que creo preocupa y mucho a la gran mayoria de personas, por las implicaciones que tiene en sus vidas: el trabajo.

No voy ha comentar nada, ya que como casi siempre, en su mensaje esta todo, y pienso que sobran mis palabras… Me encanta lo claro, directo e inspiradores que resuenan sus mensajes.
Solo diria una cosa: antes de leer, respira profundamente, y cuando te sientas tranquil@ y relajad@, conéctate con sus palabras y busca en tu interior si algo resuena como diciendote…si, eso es verdad…es así!!!.


Paul G. Lowe
DIVIRTIÉNDOTE EN TU TRABAJO

Entrevista de Kira Kay

Kira: ¿Qué insights y perspectivas puedes contarnos acerca del significado y propósito del trabajo?

Paul: Cuando la gente me pregunta acerca del significado del trabajo, yo me pregunto, "¿A qué nivel vamos a responder esta pregunta?". La forma en que la mayoría de las personas concibe "el trabajo" proviene de su condicionamiento, y eso generalmente guarda relación con la supervivencia.

Ese nivel no me interesa, en realidad, porque eso ya es asunto terminado, no funciona. No sé cuánto tiempo va a demorarse el planeta en darse cuenta de esto. En todas las dimensiones de la vida estamos creando nuestra propia realidad, y esa realidad es enteramente modificable. Hasta ahora, la mayoría de nosotros hemos creado una realidad que implica carga, lucha y tensión. Es posible crear una vida de libertad y alegría.

Si le echamos una ojeada a la Biblia, ésta nos dice, "No pienses en el mañana, deja que el mañana cuide de sí mismo...", y "Contemplad los lirios del campo, cómo crecen: no labran, ni tampoco hilan. Sin embargo, yo os digo que ni Salomón, en medio de toda su gloria, se vistió con tanto primor como uno de estos lirios".

La mayoría de ustedes no vive siguiendo estas ideas de fluidez y plenitud. Existen muchas más referencias bíblicas que guardan relación con formas de vida y trabajo diferentes del condicionamiento con el cual viven. La mayoría de las personas siente que tiene que esforzarse, y el trabajo es con frecuencia el lugar donde más te esfuerzas.

Si la gente no se enfrenta con dificultades, no tiene una sensación de "yo": se definen a sí mismos a través de esa lucha. La gente desea problemas. Desean conflicto. Desean luchar, pues ése es el significado de sus vidas. Sin la lucha, sin el esfuerzo, no tienen una sensación respecto a quiénes son. Lo que podrían tener es una sensación de algo que es mucho más grandioso y más estupendo: "la paz que supera toda comprensión", "la armonía oculta".

Esta posibilidad ni es reconocida ni apoyada, debido a nuestro condicionamiento. Nuestro condicionamiento guarda relación con alguien o algo -religión, gobierno, padres- que intenta controlarnos. Con el fin de lograrlo, intentan hacernos sentir incómodos, y nos entregan un programa que no nos es natural acerca del sexo, la alimentación, el trabajo y la diversión.

Todas estas restricciones entran en contradicción con quienes realmente somos y cómo nos sentimos. Para descubrir tu libertad debes alejarte de este condicionamiento y descubrir tu verdad por ti mismo. Al principio, eso puede resultar muy incómodo y poco familiar.

Por ejemplo, rara vez ocurre que nos encontremos con alguien que tiene mucho dinero, no necesite trabajar... y que acepte esa situación. La mayoría se siente culpable, sienten que deberían sufrir, que deberían trabajar. La Nueva Era tiende a ser tan destructiva como el condicionamiento de la antigua era. Está diciendo cosas similares, que aún es necesario hacer algo: ahora debemos trabajar por la iluminación. Esto no es verdad, no hay nada en lo cual trabajar. Todo lo que tenemos es este momento... incondicionalmente.

Kira: ¿Acaso el trabajo no le da significado a nuestras vidas?

Paul: No hay un significado, en los términos en que lo buscamos. La vida guarda relación con vivir. De lo que se trata la vida es de expandir nuestra consciencia a través de la experiencia. Maduramos a través de la experiencia. No existe una dirección específica a donde ir en relación a esto, porque todos somos enteramente diferentes. Se vincula a permitirte a ti mismo responder a cada instante en forma incondicional: "No pienses en el mañana". Responde al ahora. Vive este momento para este momento. Estar aquí en este momento, soltando todo, todo tu condicionamiento y sufrimiento. Atrévete a vivir en cada instante por el instante.

Kira: Pero, ¿no debemos acaso hacer algo para trabajar, para sobrevivir?

Paul: No tiene sentido responder esa pregunta. Desde esta perspectiva de la mente no hay solución, no hay una respuesta "feliz". Dices que hay que sobrevivir, pero todos aquellos que han hallado su libertad afirman lo contrario. Vive ahora para este momento. Tú creas tu realidad, así que si crees que debes trabajar, tendrás que hacerlo. Si desafías a la existencia y dices, "Muy bien: házte cargo de mí", eso tampoco funciona.

Comienza a vivir tu vida consciente y honestamente, y tu vida se desplegará en cada momento. Se cuidará de ti y nunca tendrás que trabajar. La palabra "trabajo" tiene la connotación de hacer algo que realmente no deseas hacer. Eso no es vivir. Eso te está matando, literalmente.

Tomemos como ejemplo a mis dos hijas. No fueron a la escuela hasta que tenían dieciséis años, y en dos años tenían todo lo que necesitaban, sin ser dañadas por años de lo que llamamos educación. Una siguió a la universidad, y en otros dos años había completado una carrera de tres, siendo de las primeras de su curso. Ambas se dedicaron a sus proyectos con totalidad y alegría. Estaban haciendo lo que querían: lo que hacían se conectaba con sus corazones.

La vida no es lo que creemos que es o de la forma como se nos ha dicho que es. Escucha a tu corazón y actúa desde allí, y tus deseos serán satisfechos. Mis hijas no actuaron desde la supervivencia: no estaban escuchando sus mentes. Actuaron desde sus corazones. Los corazones funcionan, las mentes no. La vida te responde cuando estás disponible para el deleite y la diversión. Cuando te centras en la supervivencia y el esfuerzo eso es lo que obtienes, eso es lo que la existencia te refleja de vuelta. Si exiges diversión, tampoco resultará.

Cuando estás abierto para lo que es apropiado en tu vida, te divertirás y recibirás lo que necesitas. Tal como la Biblia nos lo recuerda, "Busca primero el Reino de Dios, y todo el resto vendrá por añadidura", y "Cuando te vuelvas como un niño...": inocencia, juego, presencia, vivir el momento para el momento... y entonces la vida ocurre en forma mágica.

Kira: ¿Cómo podemos utilizar la información de un modo práctico?

Paul: Debes estar lista para soltar el viejo estilo de ver las cosas y al menos considerar la nueva perspectiva como una hipótesis, y luego experimentar. Debes examinar tu vida en cada aspecto, y moverte más lentamente. Mira lo que realmente está ocurriendo en este momento, no como quisieras que fuera. Pregúntate, "¿Es ésta mi verdad?". Hasta que estés lista para descubrir cuál es tu verdad y la vivas, tu vida no florecerá.

Para concretar esta nueva perspectiva, realmente debes examinarte a ti misma. La mayoría de las personas está desparramándose intentando que las cosas se den como quieren. Ni siquiera saben por qué están haciendo esto. Debes examinar tu vida -en forma directa, a través de tus propios ojos, no a través de la técnica de otros-.

Pregúntate, "¿Qué estoy haciendo?", y "¿Para qué?". Esta no es la vieja pregunta general, "¿Quién soy?", sino "¿Quién soy yo en este momento? ¿De qué se trata la vida para mí en este instante?". Hay muchas profundidades de verdad que explorar. ¿Cuál es tu verdad respecto a tus relaciones de pareja? ¿Cuál es tu verdad respecto a tu empleo, tus temores, tus aspiraciones? Es importante recordar que las respuestas a estas preguntas surgen del momento, y no son "verdades" estáticas y fijas.

Con frecuencia, cuando examinas tu verdad en profundidad, maduras hacia un nuevo ser, y puede que tu verdad sea diferente en el próximo instante.

Debes dejar de correr: no sabes de qué te alejas o hacia dónde te diriges. Comienza a estar aquí en cada instante. Si no te gusta el empleo en que estás, ¿cuál te gustaría? ¿Qué deseas hacer? ¿Cuál es tu anhelo? Puede que tu mente afirme que no puedes ganar dinero con eso, pero a menos que te des cuenta de cuál es tu verdad en este momento, estás huyendo de ti mismo. Cuando reconoces qué es lo que en este momento te gustaría hacer, puede que te des cuenta de que necesitas credenciales o entrenamiento.

Entonces puede que la mente irrumpa y diga, "No tienes el dinero para hacer eso", o "Soy demasiado viejo, demasiado tonto...". Deja de lado a la mente y aquello que la gente te dice que es práctico o realista. Házte disponible para lo que deseas, y entonces ábrete a la posibilidad de ser apoyado para lograrlo, y ve lo que ocurre. Juégatela por lo que realmente quieres, atrévete a buscar tu felicidad. Otro aspecto de nuestro condicionamiento es que la gente se halla centrada en el resultado final, creyendo que cuando eso se dé todo estará bien. La vida no es así. La vida es en cada instante. Es movimiento.

Es acerca de buscar lo que deseas ahora, no porque esto vaya a producirte algo al final. Si vas a la universidad para obtener un título para tener el trabajo que deseas tener -pero no estás disfrutando la universidad- tu vida no está funcionando. Y nunca funcionará. La vida es ahora; y si no está funcionando ahora, nunca lo hará. De este momento surge el momento siguiente. La mayoría de las personas desea lo que desea y no lo que necesitan: están buscando estar seguros y a salvo, y eso no existe. No resulta así. La vida es aquí y ahora, en lo desconocido, y a la gente le aterra no conocer el futuro. Desean una casa, una familia, un empleo, y creen que cuando tengan todo eso todo andará bien. Pero no lo estará: esa perspectiva definitivamente no resulta.

El mito es, "Tengo que hacer que las cosas funcionen allá afuera, y entonces todo estará bien". Pero no se trata de algún destino al que llegues: de lo que se trata es del viaje. Todo es movimiento, todo es flujo, todo es cambio; y mientras no estés preparado para vivir con el cambio y estar con él, siempre estarás luchando en contra de las cosas como son. La vida comienza ahora. Puede sobrepasar cualquier cosa que hayas imaginado. Cualquier cosa es posible.

martes, 7 de octubre de 2008

Algunas frases y citas inspiradoras...

Mientas repasaba un libro de Dan Millman, llamado "Inteligencia Espiritual", y al advertir que antes de cada capítulo añade una frase o cita de autores y personajes reconocidos, he pensado que seria buena idea recopilarlas y colgarlas para que las podais saborear y sentir como yo lo he hecho.

Para los que querais saber de que va el libro, copio/pego lo que él mismo escribe en el prefacio:

"¿Cuáles son los principios de la vida más importantes que has aprendido? Algunos años atrás me hice esta pregunta. Desde entonces, el tiempo y la experiencia me han ido dando respuestas e intuiciones que han desembocado en Inteligencia Espiritual.

La Inteligencia Espiritual pertenece a cada uno de nosotros. Se encuentra en nuestros corazones y está en el corazón de cada religión, cultura, y sistema moral. El método que uso para tener acceso a estas Leyes Universales es preguntarme, "Si me encontrase a solas con mi Yo Superior en las montañas, en la forma de un ser de sabiduría, ¿qué me enseñaría tal ser?" La respuesta es el manantial interior de sabiduría que todos tenemos.

Todos los viajes son reales, pero no todos son factuales. En Inteligencia Espiritual, presento las Leyes Espirituales de la vida a través de una serie de conversaciones y experiencias con una santa ficticia – una mujer de una comprensión y gracia Divina extraordinaria que me enseña a través de vivas manifestaciones del mundo natural.

Al contrario que en mis previas aventuras, este libro se parece más a una parábola que a una novela. El estereotipo de una santa en las montañas nos ofrece estas Verdades simples pero poderosas, con sus realidades visuales y emocionales.

Al mismo tiempo que la santa me guía por los caminos de la montaña, invito al lector a viajar conmigo y explorar las Leyes más iluminadoras que están destinadas a dominar los revueltos caminos de la vida. Tales Leyes han expandido mis perspectivas y me han proveído de un trampolín para cambiar el curso de mi vida. Confío y espero que podrán hacer lo mismo por ti. "


Frases y citas:

Nos sentamos juntos, la montaña y yo, hasta que sólo está la montaña

Li Po


Si la gravedad es la cola que cimienta el Universo, el equilibrio es la llave que abre Sus secretos. El equilibrio es aplicable a nuestro cuerpo, mente y emociones, a todos los niveles de nuestro ser.

Nos recuerda que todo lo que hacemos, lo podemos rehacer y deshacer, y que si el péndulo en nuestras vidas o hábitos oscila demasiado hacia un lado, inevitablemente va a oscilar al otro. Sé humilde puesto que estás hecho de tierra sé noble puesto que estás hecho de estrellas

Proverbio Servio


Somos a la vez condicionados y dichosos debido a la gran responsabilidad de la libre voluntad, de poder elegir. Nuestro futuro estará determinado, en gran parte, por las decisiones que tomemos ahora. No siempre podemos controlar nuestras circunstancias, pero sí podemos y realmente escogemos nuestra respuesta a todo aquello que sale al paso. Reclamando nuestro poder de elección, encontramos el coraje para vivir plenamente en el mundo. A pie y con corazón ligero parto a carretera abierta, saludable, libre, el mundo ante mí. El largo camino marrón dirigiose hacia donde yo escojo.

Walt Whitman


El proceso transforma cualquier viaje en una serie de pequeños pasos intermedios, que son necesarios para alcanzar cualquier meta. El proceso transciende el tiempo, muestra la paciencia, descansando sobre unos sólidos cimientos de cuidadosa preparación, e implica confianza a nuestro potencial que se está desarrollando. Subimos a grandes alturas con una escalera de caracol

Francis Bacon


El Tiempo es una paradoja, que viaja de un "pasado" a un "futuro" sin existencia alguna excepto en nuestras propias mentes. La idea del tiempo es un convenio del pensamiento y del lenguaje, un acuerdo social. Aquí va la Verdad más profunda: Sólo tenemos este momento. Sólo es posible vivir feliz para siempre un momento detrás de otro.

Margaret Bonnano


El Universo no nos juzga; sólo nos provee de consecuencias y de lecciones y de oportunidades para equilibrarnos y aprender a través de la Ley de la causa y el efecto. La Compasión nace del reconocimiento que cada uno de nosotros lo estamos haciendo tan bien como podemos dentro de los límites de nuestras creencias y capacidades actuales. Que yo alimente a los hambrientos, perdone un insulto, y ame al enemigo – Estas son grandes virtudes. Pero si tuviera que descubrir que los más pobres entre los mendigos y el más imprudente entre los ofensores están todos dentro de mí, y que yo sobrevivo necesitando de las limosnas de mi propia caridad; que yo mismo soy el enemigo que tiene que ser amado – ¿Entonces qué?

C.G.Jung


La Fe es nuestra conexión directa a la sabiduría Universal, recordándonos que sabemos más de lo que hemos oído, leído o estudiado – que sólo tenemos que mirar, escuchar, y confiar en el Amor y la sabiduría del Espíritu Universal que opera a través de todos nosotros. La Fe le pide al Alma que vaya más lejos de lo que puede ver

William Clarke


La Energía sigue al pensamiento; nos movemos hacia, pero no más allá, de lo que podemos imaginar. Aquello que asumimos, esperamos, o creemos crea y da color a nuestra experiencia. Expandiendo nuestras más profundas creencias sobre lo que es posible, cambiamos nuestra experiencia de la vida. Nuestras vidas están moldeadas no tanto por nuestras experiencias, sino por nuestras expectativas.

George Bernard Shaw


Integridad significa vivir y actuar alineado con las Leyes Espirituales y con nuestra más alta conciencia, a pesar de impulsos a hacer lo contrario. Del corazón de la integridad, reconocemos, aceptamos, y expresamos nuestra auténtica realidad interior, inspirando a los demás no con palabras, sino con nuestro ejemplo. No estoy seguro de ganar pero estoy seguro de ser verdadero. No estoy seguro de tener éxito pero estoy seguro de vivir de acuerdo a la luz que tengo.

Abraham Lincoln


No importa lo que sintamos o sepamos, no importan nuestras dotes potenciales o talentos, sólo la acción les da vida. Muchos de nosotros entendemos conceptos como el compromiso, el coraje, y el amor, pero en realidad saber es hacer. Hacer trae la comprensión, y las acciones convierten conocimientos en sabiduría. No puedes atravesar el mar simplemente mirando al agua.

Rabindranath Tagore


El mundo Natural se mueve en ritmos, secuencias, y ciclos – el paso de las estaciones, el movimiento de las Estrellas, la subida y el flujo de las mareas. Las estaciones no se empujan las unas a las otras; ni las nubes avanzan al viento a través de los cielos. Todas las cosas suceden en su momento adecuado – subiendo, cayendo, subiendo, como las olas de los mares, en la rueda del tiempo.

En cada corazón del invierno yace una primavera templada, y detrás del velo de cada noche espera una puesta sonriente.

Kahlil Gibran


Rendirse significa aceptar por completo este momento, este cuerpo, y esta vida. Rendirse implica apartarse a uno mismo de su propio camino y vivir de acuerdo con una voluntad Superior, expresada como la sabiduría del corazón. Mucho más allá que una aceptación pasiva, la rendición utiliza cada reto como un escalón hacia el crecimiento Espiritual y la expansión de la conciencia. Algunos creen que aguantar es lo que hace a uno fuerte; algunas veces es dejar ir.

Silvia Robinson


Aparentamos vivir en la Tierra como seres diferentes con diversos destinos; pero tal y como cada gota de la lluvia es parte del océano, todos y cada uno de nosotros somos parte del Océano de la Conciencia, del Cuerpo de Dios. Encontramos Amor y paz interior en las profundidades de la más alta Verdad que todos somos Uno, una Familia. Deja atrás el equipaje del miedo, la envidia, y el resentimiento; vuela, vuela con las alas de la comprensión, para entrar en el Territorio sin fronteras de la Compasión. Ah, no ser aislado, no a través de la insignificante partición fuera de la Ley de las Estrellas. El interior – ¿qué es? si no un cielo encendido, repleto de pájaros y profundidad con los vientos del retorno a casa.

Rainer Maria Rilke


De vez en cuando, fíjate bien en algo que no esté hecho con las manos: Una montaña, una Estrella, la curva de un río. De allí vendrá hacia ti la sabiduría y la paciencia, y por encima de todo, la seguridad de que no estás solo en el mundo.

Sidney Lovett

lunes, 6 de octubre de 2008

Conócete a ti mismo: claves para conocerte realmente

Hola amigos!

Hoy os traigo un extracto del libro “El sentido del desarrollo personal”, de Sergio Valdivia Correa, en el que publica una recopilación de artículos inspiradores. Trata muchos temas diferentes, pero hay uno que por su claridad y sencillez me ha llamado la atención.

En este corto articulo, aborda un tema ya tratado en el blog desde una nueva perspectiva. El resumen seria en forma de metáfora: “no empieces la casa por el tejado”; es decir, si quieres tener una visión del mundo y de la vida más auténtica, empieza por tener una visión de ti mismo más real…

Su trabajo lo podeis encontrar en su web: www.sitio-de-exito.com
Su mail es serval@sitio-de-exito.com

Un abrazo!!!

Fran


Conócete a ti mismo: claves para conocerse realmente.
Sergio Valdivia Correa

Cuando alguna persona decide comenzar seriamente un camino de perfeccionamiento de sí mismo, pronto se encontrará con alguien que le dirá solemnemente: lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo.

Efectivamente esta sentencia se daba desde muy antiguo en las escuelas o filosofías.
Lo que casi nadie explica hasta ahora es que no basta con tener la intención de conocerse a sí mismo para lograrlo. Más aún, sin una ardua preparación, es imposible.
La mente construye imágenes ilusorias de sí mismo. Cada uno percibe una parte de la realidad y la interpreta a su gusto. De allí que sea mucho más fácil mirar en el otro los defectos que en sí mismo.

Es que el ego de cada persona no permite que se observe sinceramente. Cada uno justifica sus actos y encuentra una explicación para él razonable.
Ningún ser de la creación percibe el mundo tal cual es. Todos estamos preparados genéticamente para percibir una parte de la realidad, la necesaria para nuestra supervivencia. Nuestros sentidos tienen un umbral determinado, es decir, percibimos
una parte de las sensaciones que nos llegan desde el exterior o desde el interior de nuestro cuerpo.

No es posible atender a todas las sensaciones que nos rodean. Necesariamente tenemos que seleccionar unas pocas para atender. Este es un proceso que puede hacerse en forma consciente, pero que generalmente se realiza en forma automática.
De esta forma la vida se va haciendo conforme a las percepciones que has ido seleccionando, determinando de esta manera tu felicidad y tu realización personal.

Por ejemplo, si has tenido en tu mente pensamientos dominantes referidos a que no eres importante para los demás, entonces tu mente filtrará de las miles de percepciones diarias, aquéllas que sean coherentes con lo que piensas.

Los hechos vienen a confirmar lo que siempre has pensado: no eres una persona valiosa para los demás. Sin embargo, tu mente dejó de percibir las manifestaciones de aprecio y los elogios. Simplemente para ti no existieron.
A la inversa, teniendo una buena imagen de ti mismo, el mundo y la gente que te rodea, cambia positivamente para ti.

Aquí tienes una pauta para conocerte mejor. Si no te reconoces tus defectos, no puedes conocerte realmente. Y mucho menos puedes cambiarlos.
Sólo puedes aspirar a una vida mejor si identificaslo que está errado en ti. Pero, ¿cómo hacerlo, si tu mente está entrenada para suavizar las equivocaciones y para justificar tus acciones? A continuación, una magnífica clave para conocerte.

Utiliza precisamente esta realidad de que es más fácil ver en el otro sus defectos que en sí mismo.
Observa a los demás y reconoce las emociones negativas o perturbadoras en ellos. Investiga cómo se manifiestan, qué dice el sujeto, cómo se comporta, cuál es la expresión de su rostro, etc.

Identifica emociones tales como celos, envidias, animadversiones, rencores, miedos y otras. Cuando veas que alguien se comporta de tal modo, tu concluirás: eso que la persona tal manifiesta se llama celos.
Tú debes ser un investigador por unos días de la naturaleza humana, pero no un juez. No critiques ni juzgues, simplemente observa.

Después de un par de semanas de investigación observa tus comportamientos y expresiones. Seguramente descubrirás en ti, quizás por primera vez, lo que en otros observaste.

jueves, 2 de octubre de 2008

Byron Katie: un auténtico descubrimiento...



Buenas tardes

Hace poco, navegando por el foro de "Amigos de Eckhart Tolle", descubrí un post en el que se comentaba que el maestro Tolle recomendaba a esta autora, y lo hacía con estas palabras:

“El Trabajo de Byron Katie es una gran bendición para nuestro planeta. La causa raíz del sufrimiento es que nos identificamos con nuestros pensamientos, y nuestra mente está continuamente dándole vueltas a las creencias que nos fabricamos. El Trabajo de Byron Katie actúa como una espada afilada que rasga esa ilusión y te permite conocer por ti mismo la esencia infinita de tu ser. De él emanan la alegría, la paz y el amor, que son tu estado natural.”

Eckhart Tolle autor de El Poder del ahora


Pues bien, me puse manos a la obra, y mi sorpresa fue enorme al leer las primeras lineas de su trabajo, que valga la redudancia asi se llama: "El Trabajo", y la emoción que me inundo fué de total conexión con sus palabras. Una vez más, sentí la autenticidad del mensaje que esta extraordinaria mujer transmitia y lo primero que me vino fué: "esto lo tiene que conocer todo el mundo, y aqui está!!

A los que no conozcan su trabajo y su visión ante la vida, os recomiendo que sigais el método que ofrece ya que es una nueva puerta de aceso a la presencia y a la vida auténtica.

Deciros que esta información está sacada de su web, y que la dirección es:


Mucha luz!!


El trabajo de Byron Katie

Introducción

Byron Kathleen Reid, una empresaria y madre que vive en el alto desierto del sur de California, sufrió una severa depresión después de cumplir los treinta años. Durante un periodo de diez años, su depresión se agudizó y Katie (como le dicen) se pasó cerca de dos años casi incapaz de salir de su cama y obsesionada con la idea del suicidio.

De repente una mañana, desde las profundidades de la desesperación, experimentó una revelación que cambió su vida. Katie percibió que cuando pensaba que algo debería ser diferente de cómo era (“Mi marido debería quererme más,” “Mis hijos deberían apreciarme,”) ella sufría, y que cuando no creía en estos pensamientos, se sentía en paz.

Comprendió que lo que causaba su depresión no era el mundo alrededor suyo, sino las creencias que ella tenía respecto a ese mundo. En un repentino despertar interior, Katie vio que nuestro esfuerzo por encontrar la felicidad estaba enrevesado: en vez de intentar cambiar el mundo para ajustarlo a nuestros pensamientos de cómo “debería” ser, podemos cuestionar estos pensamientos y, mediante el encuentro con la realidad como es, experimentar una libertad y un gozo inimaginables.

Katie desarrolló un método sencillo y sin embargo poderoso de indagación, llamado El Trabajo, que rendía practicable esta transformación. Como resultado, una mujer deprimida y con tendencias suicidas se llenó de amor por todo lo que la vida le aporta.

Esta revelación de Katie coincide con las últimas investigaciones de la sicología cognitiva, y El Trabajo se ha comparado al diálogo socrático, las enseñanzas budistas y los programas de doce pasos. Sin embargo, Katie desarrolló su propio método sin conocimiento alguno de religión ni psicología.

El Trabajo se basa totalmente en la experiencia directa de una mujer respecto a cómo se crea el sufrimiento y cómo se le pone fin. Es asombrosamente sencillo, accesible a personas de todas las edades y procedencias, y no requiere más que pluma, papel y una mente abierta. Katie comprendió desde un principio que aportar a las personas sus respuestas o percepciones era de poco valor; en vez de eso, les ofrece un proceso mediante el cual las personas pueden encontrar sus propias respuestas.
Las primeras personas que se sometieron a El Trabajo reportaron que había transformado su vida, y al poco tiempo Katie comenzó a recibir invitaciones para enseñar este proceso al público en general. Desde 1986 ha presentado El Trabajo ante cientos de miles de personas en más de treinta países alrededor del mundo. Además de eventos públicos, ha presentado su Trabajo a corporaciones, universidades, escuelas, iglesias, prisiones y hospitales. El gozo y sentido de humor de Katie inmediatamente desarman a la gente, y las revelaciones profundas y los descubrimientos que experimentan los participantes redundan en eventos emocionantes (siempre se proveen pañuelos desechables).

Desde 1998, Katie ha dirigido La Escuela para El Trabajo, un currículo de nueve días de ejercicios que se ofrece varias veces al año en diferentes localidades. La Escuela está aprobada como proveedor de créditos para unidades de educación continuada, y muchos psicólogos, consejeros, y terapeutas reportan que El Trabajo se ha integrado como parte importante de sus prácticas. Katie también dirige una Limpia Mental de Año Nuevo: un programa de cinco días de cuestionamiento continuo que tiene lugar al sur de California al final de diciembre, y ofrece intensivos de fin de semana o “mini-escuelas” en ciudades principales. También existen cintas de audio y video de Katie facilitando el trabajo sobre una amplia gama de temas (sexo, dinero, el cuerpo, la crianza de los hijos) que están a la disposición de quien quiera tanto en sus eventos como en su página web, .

En marzo de 2002, Crown Harmony (traducción, editorial Urano, 2002) publicó el primer libro de Katie, Loving What Is: Four Questions That Can Change Your Life ( Amar lo que es: cuatro preguntas que pueden cambiar tu vida,) cuyo co-autor, Stephen Mitchell es un reconocido autor y traductor. Amar lo que es ya ha sido traducido a 16 idiomas. Ha aparecido en varias listas de los libros mejor vendidos, incluyendo la de Amazon.com, donde una ministra cristiana comentó que lo recomendaría antes que la Biblia. Este librito es un extracto de Amar lo que es. Para una introducción más completa y profunda a El Trabajo, por favor busque el libro Amar lo que es en una librería cercana a usted, y visite . Bienvenido/a a El Trabajo.


Lo que es, es

Únicamente sufrimos cuando creemos un pensamiento que está en desacuerdo con lo que es. Cuando la mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que queremos. Si quieres que la realidad sea diferente de lo que es, podrías intentar enseñarle a ladrar a un gato y obtendrías el mismo resultado. Puedes intentarlo una y otra vez, y al final, el gato te mirará y volverá a decir: «Miau».

Desear que la realidad sea diferente de lo que es, es un deseo imposible de satisfacer.
Y aun así, si prestas atención> advertirás que tienes pensamientos de este tipo docenas de veces al día: «La gente debería ser más amable», «Debería enseñarse a los niños a comportarse bien», «Mis vecinos deberían cuidar mejor su césped», «La cola del supermercado debería avanzar más deprisa», «Mi mujer (o mi marido) debería estar de acuerdo conmigo», «Debería estar más delgada (o ser más guapa o tener más éxito)».

Estos pensamientos constituyen distintas maneras de querer que la realidad sea diferente de lo que es. Si te parece que esto suena deprimente, estás en lo cierto. Toda la tensión que sentimos se origina en nuestras discusiones con lo que es. Personas aún no familiarizadas con El Trabajo me dicen a menudo: «Pero si renunciase a mi discusión con la realidad perdería parte de mi poder. Si simplemente acepto la realidad, seré pasiva. Quizás incluso pierda el deseo de actuar». Yo les contesto con una pregunta: «¿Tienes la absoluta certeza de que eso es verdad?». «Ojalá no hubiese perdido mi trabajo» o «He perdido mi trabajo; ¿qué puedo hacer ahora?»: ¿Qué es lo que te da más poder?

El Trabajo revela que lo que piensas que no debería haber sucedido sí debería haber sucedido. Debería haber sucedido porque así fue y ningún pensamiento del mundo puede cambiarlo. Eso no quiere decir que lo toleres ni que lo apruebes. Sólo significa que eres capaz de ver las cosas sin resistencia y sin la confusión de tu lucha interior. Nadie quiere que sus hijos enfermen, nadie quiere ser víctima de un accidente de coche; pero cuando estas cosas ocurren, ¿de qué forma podría ayudar discutir mentalmente con ellas? Sabemos que no tiene sentido, y sin embargo, lo hacemos porque no sabemos cómo dejar de hacerlo.

Soy una amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque, cuando discuto con la realidad, sufro. Podemos saber que la realidad está bien tal como es porque, cuando discutimos con ella, sentimos tensión y frustración. No nos sentimos normales ni equilibrados. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.


Ocúpate de tus propios asuntos

Sólo puedo encontrar tres tipos de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa «realidad». La realidad es Dios, porque gobierna. Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo que yo denomino «los asuntos de Dios».) Buena parte de nuestras tensiones proviene de vivir mentalmente fuera de nuestros asuntos.

Cuando pienso:
«Necesitas encontrar un trabajo, quiero que seas feliz, deberías ser puntual, necesitas cuidar mejor de ti mismo», me estoy inmiscuyendo en tus asuntos. Cuando me preocupo por los terremotos, las inundaciones, la guerra o la fecha de mi muerte, me estoy inmiscuyendo en los asuntos de Dios. Si mentalmente estoy metida en tus asuntos o en los de Dios, el efecto es la separación.

Fui consciente de esto hace tiempo, en 1986. Cuando, por ejemplo> me inmiscuía mentalmente en los asuntos de mi madre con pensamientos del tipo: «Mi madre debería comprenderme», experimentaba de inmediato un sentimiento de soledad. Y comprendí que siempre que me he sentido herida o sola, he estado inmiscuida en los asuntos de otra persona.

Si tú estás viviendo tu vida y yo estoy viviendo mentalmente tu vida, ¿quién está aquí viviendo la mía? Los dos estamos ahí. Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona. Pensar que yo sé lo que es mejor para los demás es estar fuera de mis asuntos. Incluso en nombre del amor, es pura arrogancia y el resultado es la tensión, la ansiedad y el miedo. ¿Sé lo que es adecuado para mí? Ese es mi único asunto.

Permíteme trabajar en eso antes de tratar de resolver tus problemas por ti. Si comprendes los tres tipos de asuntos lo bastante para ocuparte de los tuyos propios, este conocimiento puede liberar tu vida de una manera que ni siquiera eres capaz de imaginar. La próxima vez que sientas tensión o incomodidad, pregúntate de quién son los asuntos en los que te ocupas mentalmente, ¡y quizás estalles en carcajadas! Esa pregunta puede devolverte a ti mismo. Tal vez llegues a descubrir que, en realidad, nunca has estado presente y que te has pasado toda la vida viviendo mentalmente en los asuntos de otras personas. Y si practicas durante un tiempo, quizá descubras que en realidad no tienes ningún asunto y que tu vida funciona perfectamente por sí misma.

Enfréntate a tus pensamientos con comprensión

Un pensamiento resulta inofensivo a menos que nos lo creamos. No son nuestros pensamientos, sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento. Apegarse a un pensamiento significa creer que es verdad sin indagar en él. Una creencia es un pensamiento al que hemos estado apegados, a menudo durante años.

La mayoría de la gente cree que «es» lo que sus pensamientos dicen que es. Un día advertí que no estaba respirando: me estaban respirando. Entonces también advertí, con gran sorpresa, que no estaba pensando: que, en realidad, estaba siendo pensada y que pensar no es personal. ¿Te despiertas por la mañana y te dices: «Creo que hoy no voy a pensar»? Es demasiado tarde: ¡ya estás pensando! Los pensamientos sencillamente aparecen. Provienen de la nada y vuelven a la nada, como nubes que se mueven a través de un cielo vacío. Están de paso, no han venido para quedarse. No son perjudiciales hasta que nos apegamos a ellos como si fueran verdad.

Nadie ha sido capaz, jamás, de controlar su pensamiento, aunque la gente cuente la historia de cómo lo ha conseguido. No dejo que mis pensamientos se marchen: me enfrento a ellos con comprensión. Son ellos los que me dejan marcharme a mí.

Los pensamientos son como la brisa o las hojas en los árboles o las gotas de lluvia que caen. Aparecen del mismo modo, y a través de la indagación, podemos entablar amistad con ellos. ¿Discutirías con una gota de lluvia? Las gotas de lluvia no son personales, como tampoco lo son los pensamientos. Una vez que te has enfrentado a un concepto doloroso con comprensión, la próxima vez que aparezca quizá te resulte interesante. Lo que solía ser una pesadilla ahora es sólo algo interesante. La siguiente vez que aparezca, tal vez te resulte divertido. Y la siguiente vez, quizá ni siquiera lo adviertas. Este es el poder de amar lo que es.

El artículo completo lo encontrarás en:





miércoles, 1 de octubre de 2008

El deseo: una emoción que puede abrir o cerrar la puerta en el camino de la expansión...

Hola otra vez

Hoy quiero reflexionar sobre una de las emociones que dependiendo de como la interpretemos o percibamos, puede generar dos resultados totlamente opuestos en nuestras vidas: el deseo.

Como sabeis, uno de mis principales referentes en el camino para la expansión de la conciencia es Eckhart Tolle, y precisamente dirige su atención a esta emoción, junto con el miedo, para definir las estrategias de las que se sirve el ego para sobrevivir y tomar el mando en nuestras vidas.

El maestro Tolle nos dice que el ego, como ente que nos posee a todos de un modo u otro, y con el que mayoritariamente nos identificamos creyendo que somos "eso", se alimenta de deseo y miedo para pasar por alto el momento presente, trayendo constantemente imágenes e ideas del pasado para proyectar promesas de salvación en el futuro.

Como ya sabeis, ni pasado ni futuro existen, sólo existe el ahora, el eterno espacio en el que todo ocurre; de manera que vivir identificado con el ego es vivir en la fantasía, impidiendo conectarnos con nuestra autenticidad, y nos perdemos en el mundo de las formas, nos perdemos ante la vida...

Por ello, creo que es interesante este extracto del maestro Antoni Blay, de su libro "Conciencia, Existencia y Realización" (Lecciones y diálogos) de 1995.

En él, vemos una visión clara de como utilizar adecuadamente esta emoción para que ejerza el poder real que tiene sobre nustras vidas, dirigiendo nuestra existencia hacia un estado de plenitud y grandeza...hacia el estado natural de todos los seres humanos...hacia el "despertar".

Espero que os guste, GRACIAS!

Fran


"EL DESEO"

El deseo, proyección dinámica

En otras ocasiones he hablado de la necesidad de encarar los deseos, de hacer algo con ellos, de vivirlos. Hoy ampliaremos este tema.

El deseo es siempre una proyección. Por eso, cuando digo que actuemos de acuerdo con el deseo es para que el deseo deje de ser deseo y se convierta en algo presente, actual. El problema del deseo es que se mantenga como deseo. Es lo mismo que el temor. El problema del temor no es tenerlo; es mantenerlo. Si yo puedo traer el temor aquí, ahora, lo despacharé, se resolverá, se disolverá. Lo mismo que el deseo. Si yo puedo traer el deseo aquí y puedo hacer algo con él, ahora, este deseo dejará de ser deseo para convertirse en acción, en experiencia actual, en presente. En cambio, mientras se mantenga como deseo (o como temor), estoy en una zona intermedia que me aísla del centro y también del exterior. Y por eso, cuanto más deseo menos hago; y a la vez cuanto más deseo menos soy. Porque tanto el deseo como el temor están en una capa intermedia; están entre lo que es el centro y lo que es el mundo dinámico de la realidad exterior. Por eso resulta perjudicial quedarse en esa zona puramente mental.

El deseo requiere acción. Podemos tener muchos deseos, pero a condición de vivirlos inmediatamente; de actuar ahora, viviéndolos en el presente. Y si el deseo se refiere a una aspiración de tipo interno, que yo viva también este deseo, ahora. No que lo mantenga como algo al margen de mi presente.

Cuanto más incorporemos nuestro deseo en el presente, menos necesidad tendremos de metas. Las metas se alimentan siempre del deseo sostenido o del temor sostenido. Es la inseguridad en el presente que nos hace proyectar la seguridad en el futuro. Cuanto más uno pueda vivir su seguridad, su capacidad, aquí y ahora, menos necesitará un objetivo, una meta.

Mientras más uno se esfuerza para vivir todo su presente, estará trabajando al cien por cien en la posibilidad de su realización. En cambio, cuando no está trabajando al cien por cien en el ahora de este deseo pero lo está manteniendo dentro, está hinchando su idea de futuro y a la vez lo está alejando más.

También existen temores y deseos que presionan desde nuestro inconsciente. Mas, al vivir el presente, los temores o los deseos ocultos van apareciendo delante de nuestra nariz. Entonces podremos hacer algo con ellos. Cuando al vivir se nos presenta algo concreto, entonces podemos hacer algo. Con lo que no se puede hacer nada es con lo que suponemos. Porque lo que suponemos no es nunca un problema con existencia real ya que es un problema fabricado en la mente.

Al tratar de vivir más y más en presente, irán apareciendo sucesivas capas de presente, que están dentro. Entonces es cuando podremos trabajar con ellas. Está claro que para eso hace falta querer vivir el presente, querer vivir la realidad, querer ser sincero; porque si no hay esta demanda, no tiene sentido el hablar del trabajo sobre sí mismo.


El deseo, promesa de crecimiento

Pero eso que hablamos del deseo como proyección de futuro, podemos verlo también desde otro ángulo distinto.

El deseo es el lenguaje por el cual se anuncia nuestro crecimiento. Todo crecimiento, todo desarrollo, se anuncia previamente a través del deseo. El niño pequeño que necesita moverse, que necesita gesticular, tocar las cosas, que necesita tratar de incorporarse y ver hasta donde puede llegar o no llegar...; cuando después el niño necesita un afecto, una comprobación de que es aceptado..., cuando después tiene una curiosidad intelectual, y va experimentando... Todo esto lo hace porque hay algo que lo empuja por dentro, porque hay un impulso que se manifiesta en su conciencia en forma de deseo, en forma de ganas de... hacer algo. Estas ganas de, son el lenguaje por el cual se manifiesta todo lo que es y todo lo que va siendo.

Todo lo que nosotros somos ahora, primero ha sido un deseo. Es el deseo de andar, las ganas de andar, lo que ha permitido que nosotros ejercitáramos el andar y desarrolláramos la capacidad de andar. Es el deseo de comprender lo que ha motivado que nosotros preguntáramos, que leyéramos, que reflexionáramos, y así se ha formado una noción de las cosas. Es un deseo de algo superior lo que nos ha hecho inquirir, lo que nos ha hecho experimentar, de un modo o de otro, y que nos va dando una determinada experiencia. Siempre el deseo es el lenguaje anticipado de la realidad.

Muchas personas demuestran que no viven, o que no viven bien, precisamente porque no tienen deseos. Cuando la persona no tiene ganas de, no tiene ánimos de, está desanimada...; es cuando estas fuerzas vivas de dentro no se manifiestan en forma de deseo, de aspiración o aspiraciones. No porque no estén dentro sino porque algo les impide que se manifiesten. Entonces la persona vive como si no tuviera deseos y al vivir como si no tuviera deseos vive como si no viviera.
Diríamos que hay algo que nos hace existir, una inteligencia, una voluntad, algo... llamémosle Vida, llamémosle Dios, llamémosle el nombre que queramos. Y este algo se expresa siempre de una manera dinámica, se expresa a través de todos los niveles; a través del nivel biológico, a través del nivel mental, del nivel espiritual, del nivel estético, del nivel que sea, y siempre se manifiesta mediante esta demanda de algo, esta búsqueda de algo, esta ilusión por algo.
Todos nuestros deseos tienen una realidad, una justificación y una importancia extraordinaria. Cuanto más se manifieste en nosotros conscientemente un deseo, eso significa que hay una fuerza disponible, que hay un móvil claro, intenso, y que por lo tanto se podrá realizar aquello que deseamos. Todo deseo no es nada más que lo que nos empuja a ser más, a vivir más, a actualizar más nuestro potencial interior. Lo mismo si se trata del deseo de tener dinero, que si se trata del deseo de llegar a la santidad, que si se trata del deseo de vivir en paz en un rincón de una montaña.

Todo deseo es expresión de algo que quiere actualizarse, por lo tanto todo deseo es para nosotros no sólo una realidad empírica sino que es una realidad en el sentido de valoración profunda de la cosa deseada. Es una promesa, es el anticipo de una realidad que hemos de vivir; es un derecho y una necesidad que hemos de poder culminar.


Cuando el deseo puede ser obstáculo

El deseo hace proyectarme hacia algo porque intuyo que a través de aquel algo yo podré realizar un mayor grado de mi propia identidad, o de mi plenitud, o de mi satisfacción, o de mi claridad mental, o de algo que para mí es importante. Pero el deseo en sí no es realización. El deseo no es nada más que una tensión hacia algo. El deseo es una relación que hay entre yo tal como me vivo ahora y yo tal como me intuyo o espero llegar a ser. El deseo es importante, es fundamental, pero a condición de que llegue a su término. En la medida en que yo aprendo a actualizarlo, a convertirlo en acto, en realidad presente, es positivo; pero es obstáculo en la medida en que yo me acostumbro a vivir en el deseo, y sostengo, mantengo, alimento, este deseo.
El deseo es una relación temporal, transitoria, pero debe ser eminentemente dinámico, algo que me obligue de algún modo a transferirme hacia el objeto del deseo, o a transferir el objeto hacia mi propia realidad actual. Cuando el deseo no hace dinámicamente esta función, cuando se mantiene ahí, como un status, como algo estático dentro, entonces el deseo se convierte en un gran inconveniente, en un gran obstáculo. Encontramos entonces aquellas personas que están viviendo toda la vida sostenidos, identificados, por unos deseos. Y lo mismo es aplicable a los temores, porque deseo y temor son exactamente lo mismo, como decía antes. Deseo es el querer algo; temor es el no querer algo. Todo lo que quiero tiene la contraparte de no querer lo contrario o de no querer que no se realice. Todo temor significa que deseo lo contrario del temor, a la vez que quiero que no se realice lo que temo. Deseo y temor son dos aspectos de una sola cosa; es esta relación entre mi presente tal como lo vivo (en este caso limitado), y un futuro que presiento, que deseo, al que aspiro, como más completo, más real, más mío.


El deseo como empuje interior

Cuando en nosotros hay el deseo de algo, eso quiere decir que esencialmente existe en nosotros la posible realización de ese algo. El deseo puede tener dos formas básicas: o bien yo deseo llegar a ser de un modo determinado, o bien deseo algo externo a mí. Yo puedo desear llegar a vivir con una gran serenidad, o con una gran seguridad interior, o con una gran paz; o puedo desear una casa muy bonita, o poder disponer de unos medios económicos que me permitan una autonomía en mi vida.

O sea, puedo desear algo de mí, de mi interior (en relación a mi modo de ser), o puedo desear un objeto. Pero cuando miro bien eso..., me doy cuenta que en último término las dos cosas son una sola. Yo deseo un objeto, o deseo unas determinadas condiciones exteriores, porque creo que en aquellas condiciones yo me sentiré mejor, yo seré más feliz, yo viviré de un modo más pleno. O sea que, en definitiva, siempre estamos buscando vivir de un modo más pleno, más satisfactorio, más completo, más auténtico. Lo que pasa es que a veces lo buscamos directamente, aspirando al estado en sí, y otras veces lo buscamos indirectamente, a través de una condición externa: que las personas cambien, que tengan otro carácter, que en mi trabajo me asciendan, que yo aumente de categoría, etc. Pero en el fondo siempre todo va a parar a esta exigencia profunda de vivir yo más mi propia plenitud, de un modo u otro.

Bien. Esta plenitud se desea porque ya está empujando por dentro. El deseo no viene simplemente de algo que nos falta. Si nos faltara algo y sólo eso, esto no generaría nunca el deseo. El deseo solamente se genera cuando, por un lado, yo vivo limitado, y por otro lado, otro nivel en mí vive o percibe una plenitud. Es el contraste entre estas dos cosas que hay en mí lo que genera el deseo. Si yo solamente fuera eso limitado, viviría la limitación como única posibilidad, sin contraste posible, sin demanda posible. Yo sería eso y no podría aspirar a más porque no podría sentir o intuir nada más. Pero resulta que a pesar de vivir unas limitaciones, algo en mí intuye que hay otro modo de vivir más pleno, más auténtico. Esto es lo que produce el deseo.

El deseo no nos viene nunca del exterior, el deseo nos viene por ese desequilibrio interior existente entre lo potencial y lo actualizado. Si no hubiese este potencial, aunque se nos ofrecieran exteriormente toda clase de estímulos, no habría respuesta interior. Yo tengo hambre y en la medida que tengo hambre, la intuición, el instinto, me dice que he de comer unas cosas; pero en el momento en que el hambre ha quedado satisfecha, en el momento en que hay un equilibrio entre mi conciencia orgánica y mi demanda interior, entonces ya no hay hambre, y aunque aparezcan alimentos en el exterior, aquello no me produce hambre. El hambre se debe, pues, a un desequilibrio interior. Y todo deseo es exactamente igual; las cosas exteriores no me tentarían si no hubiera una demanda interior.


Los deseos son realizables

Siempre yo puedo realizar mi deseo, porque el deseo es expresión de mi propio fondo. Si yo quiero llegar a una mayor plenitud es porque esta plenitud existe en algún sitio en mí. Si yo quiero llegar a una mayor realidad es porque esta realidad existe en mí. Y si no existiera en mí, yo no tendría noción de que pudiera existir una mayor realidad.

Todos podemos realizar nuestros deseos del todo, en el sentido de actualización de nuestro modo de ser y de sentimos. Nuestro modo de ser y de sentirnos no depende del exterior aunque creamos que es así; depende de cómo yo reacciono al exterior, no del propio exterior.

La realización del deseo depende de la conjunción de tres factores. Del sentimiento (que en parte viene reflejado por el deseo), de la mente y de la voluntad. Pero al decir esto no quiero indicar que yo debo usar la inteligencia y la voluntad para luchar activamente y conseguir los objetivos que busco -aunque esa es la fórmula que se da generalmente-, no; yo estoy hablando ahora de una actualización, de una realización inmediata.

Hay una posibilidad de realizar inmediatamente nuestros deseos, porque las condiciones de la realización están todas en nosotros. Por alto que sea el deseo, por ambicioso que sea, mientras se pueda formular como un modo de sentirme yo, como un modo de ser, entonces se podrá realizar, al contado. Pero siempre exige la actualización de estos tres resortes que son las tres cualidades básicas de nuestro propio ser, que son: el aspecto afectivo, el aspecto mental y el aspecto energía.