¿Quien eres tú?

Un espacio para crecer y compartir...

martes, 5 de agosto de 2008

Paul G.Lowe.- "El Llamado"

Hola amigos!!!

Aqui dejo una nueva charla de Paul G. Lowe, que como es habitual en él, no tiene desperdicio.
Ahora estoy de vacaciones y no tengo demasiado tiempo para ir trabajando el blog, pero en la medida que pueda iré añadiendo más cosas interesantes.
Os animo a publicar comentarios de lo que vais leyendo, y a mandarme cosas que pensais seria interesante publicar aqui...asi iremos creando un gran archivo de documentos llenos de luz e inmensamente inspiradores... nunca se sabe a quien pueden ayudar a dar el paso en el camino de la transformación...

Un abrazo

Paul G. Lowe

EL LLAMADO

 

Charla, Jueves 7 de Septiembre de 1995
Harbin, California, EE.UU.


Cada vez que nos encontramos con conocidos, nos dicen, "Ustedes han cambiado". Seguimos cambiando, y nos hallamos en una etapa enteramente diferente de lo que hacemos. Hace unos ocho años atrás dejé de hacer lo que hacía -aún cuando lo había hecho por veinte años- porque sentí que nadie deseaba oír lo que yo decía. A través de variadas circunstancias, volví a hacerlo, y ahora siento que las personas sí desean oír lo que tengo para compartir con ellas. No son muchas, pero son las suficientes para que resulte entretenido. La nueva fase trasciende lo que se les ha dicho que es posible. Imagina que, en el momento en que naciste, alguien te hubiese puesto un parche sobre el ojo izquierdo -y todos los demás tuvieran ese mismo parche-. El ojo izquierdo dejaría de funcionar y todo el mundo sólo tendría un ojo.

Y, ocasionalmente, alguien se quita el parche y dice, "Escuchen todos: hay otro ojo allí" -de inmediato se meten en problemas. Les crucifican, les envenenan... Y bien: nacimos con tres ojos: es así. Y nunca nadie nos lo dijo, especialmente aquí -en Oriente sí se los dijeron-. Hablaron de esto, pero nadie descubrió cómo abrir este ojo. Jesús dijo, "Cuando tú y yo seamos uno, entonces tu cuerpo se llenará de luz". Cuando tú y yo seamos uno... cuando tu ojo sea uno, no existirá el enjuiciamiento. No hay bueno ni malo, ni beneficio ni daño, ni aquí ni allá ni tú ni yo: uno. Hemos tenido gente en Oriente que ha hablado acerca de este ojo, y también Jesús lo intentó. Y en Occidente se ha dicho, "Es prácticamente imposible: ni lo intenten. Naciste como pecador, y lo haces lo mejor que puedas. Y si lo haces real, real, realmente bien, obtienes un pequeño lugar en uno de los rincones más lejanos del Paraíso -porque, por supuesto, Dios está allí, y Jesús, y sus discípulos, y los Papas, y los sacerdotes-".

Lo que se ha dicho en Oriente es, "Si meditas lo suficiente, por suficiente tiempo -por suficientes vidas- entonces tu ojo se abrirá". Ahora bien: éstas son puras tonterías. Lo que se nos ha dicho en Occidente es una tontería y lo del Oriente también lo es. Y lo que hemos hecho en Occidente es decir: "¡Oh, el Oriente! Ellos lo tienen, lo haremos a su manera". Y bueno, su manera tampoco funciona. Y sólo debes pasar un poco de tiempo en la India para descubrir eso. No funciona, pero sí existe algo que funciona, y nunca nadie ha desarrollado una forma efectiva de transferir esa información. No sé de nadie. Así que debes hacerlo por ti mismo. Y si lo deseas lo suficiente, lo harás: "Busca primero el Reino de Dios, y todo el resto vendrá por añadidura". Si ésta es tu primera prioridad, vas a despertar.

Ayer alguien nos dijo que, al experimentar con lo que sugerimos, su vida había girado en ciento ochenta grados, en todos los aspectos. Hoy oí de otra persona que jugó ese juego, y alguien les regaló sesenta mil dólares... "todo el resto vendrá por añadidura". Sesenta mil dólares no te hacen feliz si eres desgraciado en tu interior, si no estás equilibrado en tu interior. Si te equilibras en tu interior, logras la felicidad, y entonces "todo el resto viene por añadidura". Ahora bien: cuando digo eso, me refiero a que todo es posible. Cualquier cosa.

Estamos tocando los límites, pero estamos atascados en viejos hábitos. Aún estamos atascados en la creencia de que somos gente pobre y miserable; y que, si tenemos mucha, mucha suerte, podremos tener algún contacto con esta otra parte. Y bien: todo eso es una actitud. Te sería posible no volver a enfermar. Te sería posible tener todo lo que desees: que el Reino de Dios estuviese aquí ahora mismo. Pero, nos han transmitido actitudes, y lo que hacemos es que o bien vamos con la actitud o nos oponemos a ella. No logramos desconectarnos y ver lo que sí es posible. Todo es posible... si lo deseas lo suficiente. Así que ésa es la cosa: si lo deseas lo suficiente.

Y nunca me he encontrado con alguien que se halle totalmente vacío, totalmente claro, sin un patrón de conducta. Y estamos atascados detrás de nuestros patrones. La expresión de nuestros rostros, el tono de nuestras voces, las conversaciones automáticas... si alguna vez deseas sentirte incómodo, imagina que has venido de otro planeta; dáte una vuelta y escucha lo que las personas hablan... y, si puedes, haz lo mismo contigo. La mayor parte son boberías. No estás allí, no estás presente, no estás diciendo lo que estás diciendo, estás repitiendo una grabación. Algo es dicho a otra persona, probablemente con el mismo tono de voz. Si deseas despertar, si deseas avanzar hacia niveles que nunca hemos tenido en este planeta antes... ¡más allá del Buda! Más allá de Cristo, más allá de Lao Tsé... eso se halla a tu alcance ahora, pero debemos trabajar para lograrlo. Y es para eso que estamos aquí. Ese es el nivel para el cual estamos disponibles.

Así que no nos interesa nada que no guarde relación con un nivel superior de consciencia, excepto como parte del proceso. Por tanto, no nos interesa tu vida sexual, tu relación de pareja o tu dinero... esas cosas no funcionan, no marcarán una diferencia en tu vida. Logras tener una estupenda relación de pareja: no hará diferencia. Serás la misma persona desgraciada en una relación de pareja estupenda. Obtén un millón de dólares y no hará diferencia. Si viene un platillo volador y te recoge, serás la misma persona quejumbrosa en el platillo que la que fuiste en el planeta Tierra. Nada funciona en el exterior, hasta que estés listo para examinar el interior de la fuente. Y cuando estés listo, las cosas sí cambiarán. Pero debes estar dispuesto a hacerlo. Así entonces, hablaremos de cualquier cosa, siempre que se trate de que estés más despierto, más vivo, más comprometido con tu potencial. Por supuesto que eso incluye tu dinero, tu relación de pareja y tu vida sexual. Pero si te centras en que cualquiera de esas cosas funcione, nunca serás libre -porque no funcionan-.

¿Cuántas relaciones de pareja conoces que hayan permanecido juntos por más de seis meses como máximo? ¿Seis meses juntos, en que ambos estén felices, extáticos, que vivan en armonía y sin conflictos y que ambos se sientan libres? ¡Eso es enteramente posible! En realidad, como sea que te imagines la relación de pareja perfecta, existe la posibilidad de algo mejor que eso, pero no si te focalizas en la relación; no si piensas que es la relación la que te va a hacer sentir mejor. No será así, excepto por la luna de miel -y eso se debe a la química-. Tan pronto como esos químicos desaparezcan, volverás de nuevo a la mierda. Cualquier cosa es posible: cualquier cosa.

La gente está dándose cuenta de eso ahora. No sé cuántas, pero la mayoría de las personas que hay en esta sala vienen de otras partes del mundo -casi no hay norteamericanos aquí-. Vienen de Alemania, Australia, Chile... ¡de todas partes! La gente está vislumbrando que es posible. Es posible, si lo deseas. Pero realmente debes desearlo, y debes estar preparado para la incomodidad. No es que debas sentirte incómodo, pero la mayoría lo vive así. Cuando comienzas a ver con claridad cómo te conduces, sientes muchas vergüenza. Cuando comienzas a oírte a ti mismo hablando -como una persona separada, y escuchas esa conversación- te sientes muy incómodo. Así que si estás preparado para sentirte incómodo, si estás listo para enfrentar tu conducta, recuerda: ése no eres tú. No eres tu conducta. Eso es lo que has recogido en el camino para poder sobrevivir.

Permítanme decirles una cosa más: no importa quién es el que les habla. "Este" no significa nada para ustedes, en un sentido u otro. No importa lo que esté diciendo. Lo que importa es: ¿qué está ocurriendo contigo ahora? Eso es lo único importante para ti. Así que si me das tu energía, de uno u otro modo, entregas tu energía: te estás pasando a ti mismo por alto. Estás aquí para ti. Lo que importa es lo que oyes en tu interior, lo que sientes y lo que estás dispuesto a hacer respecto a eso. Así que todo se trata de ti. Todo es posible. Así que hasta ahora he sido muy cauto en cuanto a decir esto: he sabido esto durante años... he sabido esto... siempre. Y ahora está ocurriendo. Ahora tenemos suficientes personas en quienes está ocurriendo. Cualquier cosa es posible.

Sé que han sentido que no hay esperanza... todos hemos sentido eso. Nunca hemos visto a alguien que estuviese liberado, ni siquiera supimos de su existencia. Lo leímos en un libro -pero entonces, nacieron de una madre virgen, y sabíamos que nuestra madre no lo era...-. Así que lo sentíamos sin esperanza, porque eso es lo que se nos ha dicho. Mira lo que Buda tuvo que hacer, lo que Mahavir tuvo que hacer... ¡no había esperanza! ¡Pero sí la hay! Pero debemos trabajar por ello. Y el trabajo consiste en ver nuestros viejos patrones de conducta: todo lo que debes hacer es tomar consciencia de ellos -¡y no practicarlos! ¡Haz cualquier otra cosa! Hay millones de otras formas de ser -y puede que no funcionen, pero no importa: sólo hay algo de lo que puedes estar realmente seguro: tu forma habitual no funciona, así que por lo menos no intentes ésa-.

Cualquier cosa puede ocurrir; de hecho, puede ocurrir en cualquier momento. Tu patrón es buscar lo negativo en ti. Ya sé que cuando buscas desde tu mente, desde tu pasado y tu experiencia, parece que nunca va a ocurrir. Pero ésa no es una realidad: es condicionamiento en tu mente, no es un hecho. Hay esperanza.

No estamos para nada hablando de reprimir lo negativo: no estamos hablando de reprimir ninguna realidad. Estamos hablando de un giro en tu perspectiva; así, cuando alguien te dice que algo en ti ha cambiado, tú ves en un rápido vistazo lo que no ha cambiado. En vez de hacer eso, observa lo que sí ha evolucionado. Comienza a reforzar eso, pues el viejo hábito es una adicción a la que te diriges una y otra vez. Cada vez que haces eso, te contraes y te vas abajo, y así no puedes volar. Es como si te fueras en un globo, y cada vez que alguien te dice algo, le echas más peso al canasto donde van los pasajeros. ¡Así no vas a volar! Alguien dijo que has cambiado... ¡es un poco de peso menos en el canasto! Así que, "Qué bueno, alguien ha observado algún cambio, y yo también siento algo..." . Desházte de algo más. Experimenta.

No estamos negando las partes de ti que no están claras; sólo estamos diciendo "¡Sí!" a la parte que ha comenzado a moverse. Pero debes estar allí, pues tu adicción es tan automática, es tan rápida que vas una y otra vez a ese lugar. Y escúchalo de nuevo: no estamos hablando de negar la otra cara de la moneda: sólo estamos hablando de apoyar lo que sí ha ocurrido. No importa cuán pequeño sea el avance: estamos hablando de apoyarlo. Si sigues centrado en lo negativo, si sigues quejándote, hay una ley según la cual la existencia te seguirá dando cosas de qué quejarte. Si observas a las personas muy propensas a enojarse, verás que siempre tienen motivos para enojarse. Las personas que viven sintiendo lástima de sí mismas... la existencia siempre les entrega oportunidades para seguir lamentándose. ¡Simplemente funciona así!

Ahora bien: si puedes dar un vuelco... no me refiero al pensamiento positivo, eso no funciona. Tampoco el forzar las cosas. Simplemente das un giro: "Sí, eso está allí; y...esto también está presente en mi vida". Comienza a ver lo otro, a sentir gratitud por lo que sí se halla presente en tu vida; y entonces, la existencia comenzará a darte más motivos para estar agradecido. ¡Así ocurre! No es pensamiento positivo... no puedes hacer trampa. Eso es parte de la Nueva Era: que nos volvamos positivos, y entonces negamos una y otra vez el otro lado -y tarde o temprano esa faceta te sobrepasará, a menos que te ofrezcas de voluntario-. Es sólo ver la otra mitad del cuadro, y reconocer su existencia. Puede que no sea ni siquiera la mitad... puede ser el cinco por ciento, no hace diferencia. Comienza a detectar lo que sí está presente en tu vida.

Cuando miras a otras personas, ¿puedes ver que ser duro contigo mismo no mejora nada? Me refiero a que ya hemos tenido suficiente mierda en nuestra vida -toda nuestra infancia- ...¡es por eso que somos así! Ya es tiempo de ser amorosos y cuidadosos con nosotros mismos y con los demás, y de estimular esa otra parte. Sabemos que está allí. Simplemente está encerrada. Así que da lo mismo lo que hiciste o lo que no hiciste. ¡Aquí estamos! Comenzamos ahora.

Y no es que debas hacerlo. Esto es tuyo. Es como decir, "Deseo ser un concertista en piano, así que debo practicar". Si tienes la actitud de que debes practicar, nunca serás un concertista. Si sientes que, "Realmente es una lata tener que practicar -pero es parte del asunto-", te encontrarás en un lugar diferente: no es que debas hacerlo. Así que si sientes temor y contracción, eso es lo conocido, la parte antigua: eso es lo que te mantiene atascado. Si dices, "Sí, no sé dónde voy, no sé lo que va a pasar, no sé lo que me va a decir esta persona o cómo me voy a sentir cuando me lo diga -pero lo voy a hacer-", se transforma en excitación, comienzas a expandirte. Y de eso se trata la vida. No se trata de ir a ninguna parte o de dónde vas a llegar: es la diversión de hacer el viaje. Así que si estás practicando con el fin de llegar al escenario, vas a perderte la diversión. ¡Es aquí, es ahora! ¡Esto es!

¿Puedes sentir eso ahora? Se encuentran al borde del "sí": y entonces, pueden apoyar eso. Si es un "sí" completo, no es doloroso. El dolor es resistencia. Di que sí y literalmente te pones a volar. Eso es lo que sientes: ¡sientes como si volaras! Y hay una consciencia allí en tu interior que puede decir el "sí" o el "no" -depende de ti. Ahora bien: la parte antigua dice "no", pues desea anticipar lo que va a ocurrir; y no puedes anticiparlo, nadie puede. Pero si esa parte en tu interior desea vivir, expandirse, si desea descubrir más acerca de sí misma, dirá que sí de uno u otro modo: "No sé lo que va a pasar: ¡hagámoslo y ya veremos!". Sella el botón del "no": juégatela por el "sí". Así que antes de que la persona haya terminado de decir lo que está diciendo, di que sí. Y si es real, realmente inapropiado, di que no después. Pero no digas "no" primero.

(Respondiendo una pregunta de un participante):
Lo que necesitas examinar es: parece ser que estás rechazando el ego. Rechazar el ego equivale a aferrarse a él. Rechazar el ego es aferrarse a él. Cuando el ego no desea un ego, es simplemente el ego funcionando en marcha atrás: es el ego el que no desea un ego. Simplemente di, "¡Oh! Aquí viene el ego", y quédate allí, acéptalo, inclúyelo. Y entonces, comenzarás a ver que las piezas se unen. Así que cuando la fase silenciosa esté allí, por supuesto que no hay nada que hacer -todo va muy bien-. Lo que tú llamas "el ego", yo no lo veo de ese modo... cuando ves eso, inclúyelo: "Ah, así que ahora estamos en esto". Y experiméntalo, no lo rechaces. Tu potencial máximo es incluír. Y habla de esto, no lo ocultes. Di, "Aquí está el cuento de mi ego" -o como quieras llamarlo-. Te iría mejor si dejaras la palabra "ego", y vieras si puedes mirarlo de diferente forma, y hallar una mejor descripción par esto.

El participante: "¿Neurótico?".

Paul: Como ves, lo sigues tiñendo con una mirada negativa. Examina la posibilidad de que esta faceta -lo que llamas "el ego" o "lo neurótico"- no esté en tu contra. Como ves, estás en su contra: la palabra "neurótico" lo demuestra. Así pues, aquí está tu silencio, aquí está lo que llamas la neurosis... ¿puedes ver que es una sola cosa? No estamos tratando de deshacernos de esto: todo forma parte de ti. Se vuelve neurótico, se vuelve un ego porque te hallas en su contra. Si dieras la vuelta, lo enfrentaras y dijeras, "Aquí estás de nuevo" -quizás encontrarías allí un mensaje para ti-. No te internes en esto con tu mente, sino que con aceptación: encontrarás que todo es una sola cosa. Son sólo diferentes facetas de algo. Así que veamos si podemos lograr que aceptes y quizás dejes de lado la etiqueta negativa. Digamos, "La otra faceta", o "El otro lado". ¿Crees que puedes hacer eso?
Esto es lo que vi recién. Vi dos bebés gemelos. Y éste es hermoso, está feliz y se ríe, y este otro se halla muy tenso y sufriente. Así las cosas, no es necesario que le des energía al primero, pues le está yendo perfectamente bien. Es necesario que ames al segundo -y no lo estás amando, no lo estás aceptando-. Lo rechazas, y esto hará que sea más desgraciado. Si deseas matarlo, el otro también morirá -son siameses-. Lo digo de veras: si matas ese lado, el otro también morirá -sólo hay uno-. La única diferencia entre la luz y la oscuridad es la aceptación y el rechazo. No me creas: sólo experimenta. Descubrirás que, con la aceptación, esto no es lo que creíste que era. Podrías simplemente experimentar con lo que te estoy sugiriendo: amarlo e incluírlo.

No ocurre con mucha frecuencia ahora, pero a veces hay alguien muy negativo en estas reuniones, que realmente se dedica a atacarme... mientras lo hacen, me dedico a mirar si existe alguna posible apertura en ellos -pues están sufriendo-. Cualquiera que se halle en negatividad está sufriendo. Cualquiera que se halle "en contra" está sufriendo. Les observo: "¿Existe alguna forma de contactar esa otra parte de ellos?". Eso es lo que necesitas hacer con esa otra parte de ti mismo: cualquier cosa que te permita estar allí, amarla, incluírla, aceptarla. Cuando sientas esa parte de ti, transfórmate en esta parte de ti y acéptala.

 

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