¿Quien eres tú?

Un espacio para crecer y compartir...

martes, 29 de julio de 2008

Eckhart Tolle: un par de "regalos" para la conciencia

Hoy, haciendo un repaso de los artículos que he ido colgando en el blog, me he dado cuenta de que no habia puesto ninguno del que para mi es el "gran maestro" de nuestro tiempo: el Sr. Eckhart Tolle.

A él le debo una gran parte de mi proceso personal, y desde que lo descubrí, recomendado por mi primer maestro Alberto Villar (de vacacionesengredos.com), ha sido una fuente de inspiración constante y muy reveladora.

Asi pues, aqui os dejo un par de extractos de su libro "El Poder del Ahora", que apuntan un par de aspectos vitales para la comprension de nuevos estados de conciencia.

Hasta luego!


Eckhart Tolle

El Origen del Temor

Pregunta:
Mencionaste el miedo como una parte de nuestro subyacente dolor emocional básico. ¿Cómo surge el miedo, y por qué la gente tiene tanto miedo en su vida? Y también, ¿no hay acaso cierto grado de temor que es sólo una sana protección? Si no le tuviese temor al fuego, podría acercar mi mano al fuego y quemarme.

Eckhart:
El motivo por el cual no pones tu mano en el fuego no es el temor: es porque sabes que te quemarás. No necesitas el temor para evitar un peligro innecesario: sólo un mínimo de inteligencia y de sentido común.

Para asuntos tan prácticos, resulta útil aplicar las lecciones aprendidas en el pasado. Ahora bien: si alguien te amenaza con fuego o con violencia física, puede que experimentes algo parecido al temor. Te encogerás instintivamente ante el peligro, pero esto no es el estado psicológico de temor del que estoy hablando.

El estado psicológico de temor o miedo está divorciado de cualquier peligro concreto, inmediato y verdadero. Surge de muchas formas: intranquilidad, preocupación, ansiedad, nerviosismo, tensión, pavor, fobia, etcétera. Este tipo de miedo psicológico siempre se refiere a algo que podría pasar, no a algo que esté pasando ahora. Tú estás en el aquí y el ahora, mientras tu mente se va al futuro. Esto genera una brecha de ansiedad. Y si te hallas identificado con tu mente y has perdido contacto con el poder y simpleza del Ahora, esa brecha de ansiedad te acompaña continuamente.

Siempre podrás enfrentarte con el momento presente, pero no puedes hacerlo con algo que es sólo una proyección mental: no puedes enfrentar satisfactoriamente el futuro.
Además, mientras sigas identificado con tu mente, el ego será quien dirige tu vida -como señalé antes-. A pesar de sus elaborados mecanismos de defensa y debido a su naturaleza fantasmal, el ego es muy vulnerable e inseguro, y se siente continuamente amenazado. Dicho sea de paso, esto es así aún cuando el ego se muestre muy seguro de sí mismo en el exterior.

Ahora bien: recuerda que una emoción es la reacción del cuerpo a la mente. ¿Qué mensaje recibe continuamente el cuerpo desde el ego -el yo falso construido por la mente-? Peligro -estoy en peligro. Y, ¿cuál es la emoción que se genera con este mensaje continuo? Por supuesto, el temor.

El miedo parece tener muchas causas. Miedo a la pérdida, miedo al fracaso, miedo a ser dañado, etcétera, pero a final de cuentas, todo temor es el miedo que el ego siente frente a la posibilidad de morir, de desaparecer. Para el ego, la muerte siempre se halla a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación con la mente, el temor a la muerte afecta todos los aspectos de tu vida.

Por ejemplo, incluso un asunto que aparentemente es tan trivial y "normal", como la necesidad de tener la razón en una discusión y lograr que la otra persona sea la que está equivocada -defender la posición mental con la que te has identificado- se debe al temor a la muerte. Si te identificas con una postura mental y te hallas en un error, se le presenta una seria amenaza de aniquilación a tu sensación de ti mismo basada en tu mente. Así pues, tú -como ego- no puedes darte el lujo de estar equivocado. Estar equivocado es morir. A partir de esto se han peleado guerras y han naufragado un sinnúmero de relaciones de pareja.

Una vez que te has desidentificado de tu mente, para tu sensación de ti mismo da lo mismo que estés en lo correcto o equivocado, así que la necesidad fuertemente compulsiva y profundamente inconsciente de estar en lo correcto, de tener la razón -que es una forma de violencia- ya no seguirá presente.

Puedes expresar con claridad y firmeza lo que sientes o piensas, pero no habrá agresividad o defensividad en esto. Tu sensación de ti mismo surge entonces de un lugar más profundo y verdadero en tu interior, no desde tu mente. Vigila la aparición de cualquier defensividad en tu interior. ¿Qué estás defendiendo? Una identidad ilusoria, una imagen en tu mente, una entidad ficticia. Si haces consciente este patrón, si eres un testigo cuando ocurre, te desidentificas de él. A la luz de tu consciencia, se diluirá rápidamente el patrón inconsciente.

Este es el fin de todas las discusiones y de todos los juegos de poder, que resultan tan corrosivos en las relaciones humanas. El poder sobre otros es debilidad disfrazada de fortaleza. El verdadero poder se halla en tu interior, y está a tu alcance ahora.

Así que cualquiera que se halle identificado con su mente y, por tanto, desconectado de su real poder, de su yo más profundo enraízado en el Ser, tendrá el temor como compañero continuo. La cantidad de gente que ha trascendido la mente es aún extremadamente escasa, así que puedes partir de la base de que prácticamente todas las personas que conoces o con las que te encuentras viven en un estado de temor. Sólo varía la intensidad del miedo. Fluctúa entre la ansiedad y el espanto -en un extremo de la escala- y una vaga incomodidad y sensación distante de amenaza en el otro. La mayoría de las personas sólo toma consciencia de este temor cuando éste asume una de sus formas más pronunciadas.


El ego buscando su completitud

Otro aspecto del dolor emocional es que parte intrínseca de la mente egótica es una sensación muy enraízada de carencia o incompletitud, de no estar entero.

En algunas personas, esto es consciente; e otras, inconsciente. Si es consciente, se manifiesta como la sensación intranquilizadora y constante de no ser valioso o suficientemente bueno (no estar a la altura de lo deseable). Si es inconsciente, sólo se sentirá indirectamente, como una intensa ansia, deseo y necesidad.

En uno u otro caso, la gente entra con frecuencia en una búsqueda compulsiva de auto-gratificación y cosas con las cuales identificarse, con el fin de llenar este hoyo que sienten en su interior.

Así, buscan compulsivamente las posesiones, el dinero, el éxito, el poder, el reconocimiento o una relación de pareja especial, esencialmente para poder sentirse mejor consigo mismos, sentirse más completos. Pero aún si logran todas estas cosas, pronto descubren que el hoyo vacío aún está allí y que no tiene fondo. Entonces se encuentran en reales aprietos, porque ya no se pueden engañar a sí mismos. Más bien, pueden hacerlo -y de hecho lo hacen-, pero se vuelve más difícil.

Mientras la mente egótica siga dirigiendo tu vida, no podrás sentirte realmente a tus anchas; no podrás estar en paz o sentirte pleno excepto por breves instante, -cuando obtengas lo que deseabas o se satisfaga un anhelo-.

Puesto que el ego es una sensación de sí mismo "derivada", necesita identificarse con cosas externas. Necesita defensa y alimentación continua. Las identificaciones más comunes del ego guardan relación con las posesiones, el trabajo que haces, el status social y el reconocimiento, el saber y la educación, la apariencia física, habilidades especiales, relaciones con los demás, historia personal y familiar y sistemas de creencias; y, con frecuencia, también identificaciones colectivas, como por ejemplo, políticas, nacionalistas, raciales o religiosas. Ninguna de éstas eres tú.

¿Encuentras eso atemorizante? ¿O acaso es un alivio saber esto? Tarde o temprano tendrás que renunciar a todas estas cosas. Quizás aún lo halles difícil de creer, y por cierto que no te estoy pidiendo que creas que tu identidad no se encuentra en ninguna de estas cosas. Llegarás a saber por ti mismo la verdad que hay en esto. A más tardar, lo sabrás cuando la muerte se acerque. La muerte te despoja de todo aquello que no eres tú. El secreto de la vida es "morir antes de que te mueras" -y descubrir que la muerte no existe-.

Osho: Los cuatro pasos hacia el amor

Hoy he leido este artículo que tenia en mi archivo de cosas pendientes de clasificar, y como siempre me ocurre con este personaje, su mensaje ha calado en mi al instante... Me encanta su forma de transmitir "su verdad", y su simplicidad a la hora de comunicar me conecta al instante con su contenido.
Se que se trata de alguien muy controvertido, pero más allá de quien dice, me quedo con lo que dice.

Seguiremos buscando cosas interesantes para pensa, crecer y comaprtir.

Nos vemos!!!


Osho: LOS CUATRO PASOS HACIA EL AMOR


El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido.

Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has equivocado tremendamente,
totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.

Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.

El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. Estas son formas de evitar al amor. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.

De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran... en el oscuro intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible.

Así que el primer paso es estar aquí-ahora. El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.
Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él.

Hay millones de personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo. Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón, vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.

Al contactar con él por primera vez ,ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide del amor.

El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...

Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia, posesividad.
Mil y un venenos asedian tu amor. El amor es algo delicado. Detente a pensar en la ira, en el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?

En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos. Así, todo el viaje se vuelve amargo.

El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico. Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la locura.

Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.

¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia.

Te estoy revelando uno de los mayores secretos. Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.

Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...

Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.

No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen.

La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!

Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento. La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo. Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.

Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno.

Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax... y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar. Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora. Espera siempre el momento positivo.

Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no. No estoy diciendo eso.

No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar. Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos. Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.

Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: "Conócete a ti mismo". Pero ésta es la manera de
conocerse a uno mismo. "Conocerte a ti mismo", no significa sentarse silenciosamente y repetir: "Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto..." no tiene sentido.

Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud, el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás secretos, llaves.
Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo! No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre. La felicidad viene y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley? Todo cambia, nada permanece. Así que, ¿por qué tener prisa?

La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva feo y homicida, pero espera y observa.
No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino... y pronto estarás radiante.

La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar ha llegado. Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su tiempo.

Este es el secreto. Cuando digo: "Aprende a transformar tus venenos en miel" , eso es lo que quiero decir.

Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo,
compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas.

La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente.

El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.

He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:

"Dale aquello que es sagrado a los perros.
Arroja las perlas a los puercos
porque lo que importa es dar".

Has oído lo contrario que dice así: "No arrojes nada a los perros y no des perlas a los puercos, porque no entenderán".
Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas.

Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Cierto; tienes sólo aquello que has compartido.

El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.
Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.

Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.

Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.

El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.

El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.

Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.

Cuando estás vacío, hay amor.

Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.

El amor y el ego no pueden converger.

El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El "no ser" es la fuente de todo, el "no ser" no ser es la fuente del infinito... "no ser" es Dios. Ser "la nada" significa nirvana.
Sé "la nada" y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo "algo" te perderás; al ser "la nada", llegarás a casa.

Vida, amor, risa

domingo, 27 de julio de 2008

Pensamos como nos sentimos

Aqui os dejo los apuntes que tomé de la visita del Dr. Joe Dispenza el año pasado a Barcelona. Fué una charla realmente interesante y tremendamente enriquecedora, en la que conectaba una vez tras otra paradigmas de las corrientes del pensamiento de la Nueva Era con respuestas científicas, obteniendo así explicación a muchos asuntos hasta ahora misteriosos o desconocidos.

Este personaje, por si alguien no lo conoce, es uno de los científicos que aparece en la película "Y Tú que sabes?", que por cierto recomiendo porque aborda temas muy interesantes y explora respuestas y soluciones muy "atrevidas" y reveladoras a la vez.

Estos son los apuntes de la conferencia:

Pensamos como nos sentimos, y nos sentimos como pensamos

Para cambiar, hay que ser capaz de pensar más allá de cómo nos sentimos.
No lo hacemos porque no creemos que sea posible, y porque no nos apetece
Cambiar es incómodo; es más fácil que el entorno nos haga pensar (ej. Conectar la TV tal como llegamos a casa)

Los recuerdos, las experiencias, etc, hacen que el cerebro segregue unas sustancias químicas y hacen que el cuerpo se convierta en mente (ej. Adaptamos la actitud y por tanto el pensamiento de “¡No puedo..!! ¡No soy capaz!!.. y el cuerpo se cansa y percibes perfectamente la sensación de agotamiento y abatimiento.

Hay que extraer la mente del cuerpo y volverla a colocar en el cerebro.

Hay que romper el hábito de ser nosotros mismos

Si cambias la actitud a positivo, dejan de segregarse esas sustancias que nos hacen sentir mal

Cuando empieza el cambio, el cerebro (hipotálamo) segrega sustancias químicas para que vuelvas atrás y te sientas mal (oyes en la cabeza: “¡hoy no..mañana será mejor..!! o “tu no podrás hacer eso, tu eres tonto y no puedes,… déjalo y no pierdas el tiempo..estas haciendo el payaso…!)

Cambiar requiere voluntad y esfuerzo; la incomodidad la provoca el cambio químico

Hay que alinear cuerpo y mente

Parte del cambio pasa por desaprender.

Si cada día sientes lo mismo, es que no estas teniendo nuevas experiencias.

Con nuevas experiencias, llegan nuevos sentimientos y emociones

Hay que distanciarse del entorno y anticipar nuestros pensamientos; de esta manera, el cerebro se convierte en un mapa que te conduce al futuro, y no un simple recipiente de recuerdos y experiencias ya vividas.

Puedes crear un destino creando una nueva mente

Cuesta cambiar (Ej. cruzar un río: 1º metes el dedo y esta fría, después un pie..y si te atreves y estas dispuesto a pasarlo mal durante el trayecto que te lleva a la otra orilla, encontrarás una nueva vida al otro lado. Muchas personas se dan la vuelta y no lo hacen. Una vez estas al otro lado, tu vida se convierte en una gigantesca aventura, y entras en un camino que ya no tiene retorno.


La expresión “ha cambiado la química” en una persona o situación, expresa muy bien que es lo que ocurre: nuevas experiencias rompen, cambian y crean nuevas estructuras neuronales.

Hay que romper viejos circuitos para que se puedan crear otros nuevos.

Realizó un experimento con tres grupos de personas con la intención de que aprendieran a tocar el piano (todos 2 horas al día durante 5 días):

o 1º grupo con el piano y aprendiendo escalas.
o 2º grupo con piano y a su libre albedrío
o 3º grupo sin piano y aprendiendo escalas mentalmente

Los resultados tras un estudio de sus cerebros en relación a la aparición de nuevas estructuras neuronales indicó que el 1º y 3º grupo habían desarrollado las mimas redes, mientras que el 2 no había conseguido apenas nada

Esto indica que es necesario integrar la información en el cerebro y practicarla.

La física cuántica tiene la ley quántica que dice: “el entorno es una extensión de la mente”; si cambias tu mente, cambia tu percepción del mundo.

Hay que entrenar una nueva manera de ser; para ello hay que trabajar tres acciones o sistemas cerebrales:

Pensamiento
Acción
Ser

Para modificar el comportamiento hay que repetir la experiencia una y otra vez

Hay que separarse del entorno

El efecto secundario de la creación es la alegría, que es el estado natural del ser

Es fundamental desaprender hábitos de nosotros mismos, porque llevamos toda la vida repitiendo pautas de conducta y patrones mentales, y nos sentimos como pensamos, y pensamos como nos sentimos… y nada cambia!!

La voz en la cabeza no nos deja aprender, y para aprender hay que cambiar la forma de aprender.

Aprender significa construir nuevas conexiones neuronales

Recordar significa mantener viejas conexiones neuronales

Cambiar es romper el hábito de ser tu mismo

Para cambiar hay que anticipar y pensar a distancia del entorno, anticiparse a las experiencias

El cuerpo es esclavo de la mente, hasta que este aprende y toma el mando (Ej.: no recuerdas un numero de teléfono y al coger el aparato de repente los dedos se ponen a teclear el num.)

Tu mente puede querer cambiar pero tu cuerpo no te deja porque esta muy condicionado por el baño químico constante de sustancias químicas con las que se identifican los pensamientos de todos los años que tengas de vida.

El ciclo químico (sentir-pensar) forma tu personalidad

Para cambiar hay que pensar más allá de cómo nos sentimos, es decir, hay que interrumpir la química entre el cuerpo y la mente.

Al cuerpo le gusta ser infeliz porque se encuentra en un espacio que conoce; le resulta familiar y se identifica con ello (cuerpo=mente inconsciente)

Escuchamos las voces de la mente y nos las creemos

Cambiar es sacar la mente del cuerpo y devolverla al cerebro

Sin entusiasmo no se puede avanzar

Hay que aprender a desaprender

Observar al pensador: “Meta cognición”: observar nuestros pensamientos, sentimientos y emociones para ser capaz de tomar una elección al respecto: decidir si la voz en la cabeza esta en lo cierto o no.

Cambiar es planificar pensamientos y acciones anticipadamente

Para ello, tenemos que empezar por hacernos la primera pregunta: ¿Quién quiero ser yo? ¿Cuál es mi mayor ideal en la vida? (tu autentico ideal, no los implantados por la sociedad)

El cerebro tiene que ir por delante del entorno que nos rodea

Hay que ensayar preguntas de este tipo para entrenar el lóbulo frontal, que ocupa el 40% de nuestro cerebro (14% chimpancés, 7% perros, 3% gatos…)

Al formularnos estas preguntas, el lóbulo frontal despierta y escanea el resto del cerebro para unir piezas y crear una nueva mente para ser mejor.

El lóbulo frontal hace que el pensamiento sea mas real y permite modificar nuestra conducta para ser mejores. Planifica, reprime, presta atención, intención,…etc.

Sin lóbulo frontal, afrontaríamos la experiencia desde la emoción, como lo hacen las especies que no lo tienen.

El ser humano es una obra en progresión para mejorar

Podemos cambiar en dos semanas, distanciándonos del entorno y desaprendiendo ciertos estados

Lo que para el cerebro es una incidencia, si se repite se convierte en coincidencia, y si esta es reiterativa, se convierte en tendencia

Estudios sobre la curación espontánea en enfermos con patologías graves (cáncer, diabetes, etc), descubrieron que la gente que se curó y cambió su mente tenían varias cosas en común:
Sabían y aceptaban que había un aspecto espiritual que habitaba en ellos (dios, energía, inteligencia superior,…).

Creían en algo que les mantiene en vida, que tiene voluntad y una mente mayor que su `propia voluntad, un amor superior. Decían: si mi mente y mi amor pudiera conectar con esa mente y amor mayores, es posible la curación.


Entendían que era necesario potenciar esa conexión con la inteligencia universal a través de la expansión de la propia inteligencia o conciencia a través del amor y la actitud positiva.


El entorno no interfiere en tu voluntad, a menos que tu llames a su puerta (si eres una persona triste, el entorno y el mundo es un lugar triste, si eres alegre, el mundo es un lugar alegre y divertido….)
Para lograr esta conexión con la inteligencia universal, hay que crear intención.

Tenían que decir: mis pensamientos y reacciones fueron los que crearon esta enfermedad (esos 20 años de odio a tu madre, esa repetición de pautas de conducta y patrones mentales…)
Si nos pasamos la vida repitiendo, los genes repiten la fabricación de las mismas proteínas y no se crea nada nuevo.

Por tanto, no evolucionamos y se gastan los mismos genes y las mismas sustancias químicas.
Fue una reacción al entorno y lo reconocían


También el estrés: desequilibrio químico-amenaza-miedo; el cuerpo activa sustancias químicas (cortisona y adrenalina). El estrés provoca trastornos físicos y por tanto enfermedades
Personalidad=química+neurología)

Decían: tengo que reinventarme, ser otra persona, pensar otras cosas, tengo que cambiar para que el entorno cambie
Se hacían estas preguntas:

¿Qué tal seria si fuera feliz?
¿Qué debería cambiar para ser feliz?
Que tendría que liberar?
¿a quien tengo que perdonar?
¿a quien admiro?

Y planificaron una nueva vida y una nueva forma de pensar. Empezaron a ser conscientes de sus hábitos y se decidieron a cambiarlos.

Lo cotidiano dejo de ser importante y cada día planificaban un nuevo día, creando una nueva mente (al principio es difícil porque no estas entrenado)
La mente dice: ¡tu no puedes!; ¡déjalo!; ¡te vas a morir!, etc.
Tuvieron que desaprender para aprender un nuevo yo
Cada día, practicando y repitiendo, empezaron a activar nuevos genes y a ser otra persona, mas alegre y feliz, y apagaron los viejos genes.
Su vida empezó a reflejar los cambios (ley quántica=cambia tu mente y cambiaras tu entorno)

Si adquieres un gran compromiso con el cambio, desaparece la noción del tiempo y espacio.

En el proceso de creación, te olvidas de ti mismo; el cerebro se desconecta del entorno; estas presente.

Hay que tener intención con atención

El conocimiento sin experiencia es filosofía

El conocimiento con experiencia es sabiduría

Cambia tu mente y cambiara tu vida

Ley quántica: “el entorno es una prolongación de tu mente”

Al vivir en estados emocionales negativos de forma repetitiva (rabia, odio, juzgar…) cuando aparece un motivo para su activación se desencadenan todos de golpe, porque todos se relacionan

Cuando estas alegre, todas las emociones positivas vienen juntas (se disparan reacciones neuronales)

Cuando se supera una emoción, las otras emociones también cambian (menos rabia= menos frustración= menos inseguridad= menos miedo…..)

Cuando vivimos en un estado emocional que nos hace ser destructivos, quienes realmente somos no es como aparentamos ser, porque esta sensación es incomoda y nos hace sentir mal. Entonces, lo que hacemos es crear una imagen de nosotros mismos (una identidad).
Esta identidad necesita del entorno para saber quien es; entonces tenemos sentimientos incómodos y recurrimos al entorno para que nos ayude a recordar y reforzar nuestra identidad.

A partir de los 40 años, ya hemos aprendido casi todo, y llega la crisis y el dolor, y empezamos a querer cambiar las cosas; nos volvemos mas materialistas, buscamos reconocimiento social, cualquier cosa que refuerce nuestra identidad. Pero si bajas al mundo y recuerdas quien eres realmente te deprimes y te llevan al medico y te dan prozac, o te vuelves adicto a las drogas o al acohol,etc.

El bajón emocional es una gran oportunidad para decidir rediseñar una nueva mente: una nueva vida.

Conexión con la mente superior: conversación con tu yo interior; conversación con tu mente (ejemplo Joe dispenza al reconocer su infelicidad). AL reconocer la infelicidad, cambió la percepción y eso permitió que se produjera el cambio. Entregué el problema a la mente superior: estoy perdido, no quiero ser así y quiero cambiar; le pasé el problema y cerré la puerta; ahí pasó algo, y se produjo el cambio; empecé a reírme ay a sentirme mucho mejor; empecé a decir en voz alta lo que estaba escondiendo.

Recordé: ¿Quién aparento ser y que soy de verdad?. Eso abrió una brecha; para cerrar la brecha hay que gritar en voz alta lo que no te gusta de ti mismo. Así rompes con tus acuerdos con el entorno y sientes el escalofrío de la liberación de energía….. cambié mi energía, cambié mi vida, cambié mis emociones.

Transparencia= apariencia y ser son lo mismo

Ese es el objetivo, ese es el Nirvana.

Ser feliz sin razón aparente, la alegría de ser

MI misión es ayudar a la gente a cambiar, y a aprender que es el cambio sin juzgar.

Cambio: desenganchar viejas conexiones neuronales y provocar nuevos enlaces

La pregunta final: ¿podemos creer en un futuro que no podemos ver o experimentar con nuestros sentidos, pero que ya ha ocurrido suficientes veces en nuestra mente como para que esté grabado en nuestro cerebro?

Cuando aplicamos este paradigma con éxito, nuestro cerebro ya no es sólo un recolector de recuerdos del pasado, sino que se convierte en un mapa hacia un nuevo futuro.

Vivir en base a esta ley es vivir de acuerdo con la ley cuántica.

Ley quántica: Nuestro entorno es una extensión de nuestra mente. Cuando cambiamos nuestra mente, cambia nuestra vida…

Cambiar es romper el hábito de ser tú mismo.


Los Koans del Zen

Este articulo lo conseguí en Internet hace ya mucho tiempo y no dispongo del nombre del autor, pero quiero compartirlo porque ayuda a abrir la mente para encontrar ese espacio de tranquilidad y paz interior que tanto anhelamos....es una bonita recopilación.

Chao!!!


LOS KOANS DEL ZEN.

Rompiendo las barreras de la Mente .

Los koans del zen son famosos porque cuentan historias que impactan la mente, que revolucionan los conceptos aprendidos. Son frases frente a las que la mente se estrella y, como no puede solucionar su paradoja siguiendo esquemas conceptuales, tiene que abrirse a la intuición. Entonces puede darse la iluminación.

Los siguientes son algunos de los más famosos:


Maestro, ayúdame a encontrar la liberación. - ¿Y quién te tiene prisionero?.. – Nadie.. - ¿Por qué buscas la liberación entonces?.


Maestro, ¿qué haces tú para estar en el camino verdadero?.- Cuando tengo hambre, como; cuando tengo sueño, duermo. - Pero esas cosas las hace todo el mundo.- No es cierto. Cuando los demás comen piensan en mil cosas a la vez. Cuando duermen, sueñan con mil cosas a la vez. Por eso yo me diferencio de los demás y estoy en el camino verdadero.


Dos monjes iban hacia su monasterio cuando al pasar un río escucharon los gritos de una dama que pedía socorro. Era una joven que estaba en peligro de ahogarse. Uno de los monjes se tiró al agua, cogió a la hermosa joven en sus brazos y la puso a salvo en la orilla. Tras despedirse los monjes continuaron su camino.


Transcurrido un tiempo el que no había hecho nada dijo: - Deberías saber que nuestras normas no permiten tocar a mujer alguna. - Yo cogí a esa joven con mis brazos y luego la dejé en la orilla. Tú todavía la llevas encima.


Maestro, ayúdame a encontrar la verdad.- ¿Percibes la fragancia de las flores?. - Sí.- Entonces no tengo nada que enseñarte.


Maestro Pao-chi, ¿qué es el Tao? - Entra. - No te comprendo.-Sal


El Zen quiere enseñarnos para llegar a la Verdad sobran los artificios porque la verdad está ahí mismo, sólo para quien quiera verla.


Maestro, ¿qué es la verdad?. - La vida de cada día. - En la vida de cada día sólo aprecio las cosas corrientes y vulgares de cada día y no veo la verdad por ningún lado. - Ahí está la diferencia, en que unos la ven y otros no.


El Zen quiere enseñarnos que la verdad es algo natural, que no hay que complicarse mucho la existencia para llegar a ella, que es necesario recobrar la naturalidad.ad de la vida y del ser.


Maestro, ¿cómo haré para encontrar el sendero?. - ¿Escuchas el ruido del torrente?. - Sí. - Ahí está la puerta.


Para recobrar la naturalidad perdida hay que vaciar la mente, hay que dejar atrás todos los conceptos. Entonces la realidad se nos mostrará.


Maestro, ya no tengo nada en mi mente, ¿qué debo hacer?.- Tíralo fuera.- Pero si ya no tengo nada en la mente. - Tíralo fuera.


El proceso no es sencillo porque la mente es poderosa y se aferra a las ideas, al pasado, a lo aprendido, la mente se agarra a sus contenidos porque ellos le dan su razón de ser.

Por eso hay que insistir, hay que seguir adelante con fuerza y con voluntad, con coraje y con valentía, hay que seguir en el sendero de comprender la realidad con una mente desnuda de ideas, como la de un niño, sin juzgar las cosas, sin juzgar el mundo, sin juzgar la realidad.


Hubo un maestro que, levantando su bastón en el aire decía a sus discípulos: - No lo llaméis bastón: si lo hacéis, afirmáis.No neguéis que es un bastón: si lo hacéis, negáis. Sin afirmar ni negar entonces podéis hablar.


La mente está atrapada en la dualidad de la vida. La mente sirve para juzgar, para clasificar, para diseccionar, para ordenar, la mente sirve para muchas cosas pero no tiene la solución ni las claves de la vida, porque estás están más allá de la mente.


Se dice que Kyogen contaba a sus discípulos la siguiente historia:
"Imaginad que un hombre se sujeta a un gran árbol sujetándose sólo con los dientes mordiendo fuertemente una de sus ramas. Otro hombre que pasa por aquel lugar le pregunta cuál es la doctrina fundamental del budismo. Si el hombre que está colgado del árbol no contesta, se muestra poco educado con quien le pregunta, pero si contesta perderá la vida al caer del ¿árbol?. ¿Qué puede hacer?.


Como la mente no tienen las soluciones de todo, como sus condicionamientos culturales son generalmente una trampa, el Zen ha insistido siempre en derribar los muros de la mente.

Para eso surgieron los koans. Se ha hablado mucho en occidente sobre la eficacia o no de los koans.

Lo cierto es que cuando surgieron y comenzaron a implantarse, el esplendor del Zen estaba declinando. Pueden ser un método útil para bloquear el razonamiento discursivo y la capacidad especulativa de la mente, entonces podemos ir más allá de la lógica y abrirnos al poder de la intuición; pero está claro que los koans tienen sus peligros para "mentes" que se apegan a los contenidos, que no saben ir más allá de las formas y las apariencias, que no pueden comprender el profundo sentido provocador del Zen.


Cuando el discípulo llegó ante el maestro, éste le preguntó. - ¿Vienes de muy lejos?.- Sí. Vengo para aprender de ti. ¿Qué norma de vida me entregas para que la cumpla?.- Sólo una: si yendo por el camino tropiezas con el Buda, mátalo.


La esencia del Zen huye de todo artificio. Busca la vida natural, la plena consciencia, el vivir cada día y centrarse en el presente libre de juicios, prejuicios, dogmas e ideas preestablecidas.

Para conseguir eso, los maestros zen han usado los métodos más extraños y sorprendentes. Trata de que experimentemos directamente la fuerza de la vida sin que nos separe de ella todo el artificio de la mente.

El Zen y el Tao apuestan decididamente para que retornemos a nuestra naturalidad y espontaneidad perdidas. Quieren que seamos realmente libres y, en ese camino enseñan que las cadenas que nos ponen los demás son por evidentes las menos conflictivas.

Las cadenas más difíciles de romper son las que, sin darnos cuenta, llevamos en nuestra propia mente.


Maestro. ¿Tengo razón en no tener ideas? - Desecha esa idea - Os he dicho que ya no tengo ideas, ¿qué podría desechar?-Desecha la idea de que no tienes ideas.


Ahora quiero terminar con dos últimos Koans donde se refleja de la forma más clara el espíritu del Zen y su forma de enseñar.

El primero trata sobre lo que el Zen considera más importante en el camino espiritual.


Un alumno se presentó ante el gran Maestro Ikkyu para preguntarle: - Maestro, ¿tendrías la bondad de escribirme algunas máximas sobre la más alta sabiduría?. El maestro escribió entonces en un papel: ¡Atención!. El alumno, un tanto sorprendido, preguntó. - ¿Esto es todo?. ¿No vais a escribir algo más?. El maestro, ante la insistencia del alumno, cogió de nuevo el papel y añadió dos palabras más:Atención. Atención. El discípulo, aún más turbado, dijo: - En verdad que no veo una gran profundidad, sabiduría y agudeza en lo que acabáis de escribir. Demostrando su gran paciencia, Ikkyu volvió a coger el papel y añadió tres palabras más:Atención. Atención. Atención. El alumno comenzó a inquietarse y preguntó:- ¿Al menos me podéis decir qué significa la palabra atención?
El maestro, demostrando una vez más su paciencia infinita, cogió el papel y añadió tres palabras más: - Atención significa atención.

El último Koan trata sobre la forma de enseñar del Zen, un método que prefiere no dar respuestas directas sino que busca que el alumno encuentre las respuestas por sí mismo.

El siguiente relato japonés indica muy bien el espíritu de enseñanza del Zen que, más que entretenerse dar respuestas conceptuales e intelectuales, trata de que la persona vea por sí misma las cosas y encuentre las respuestas a sus preguntas.


Un belicoso samurai desafió a un anciano maestro zen a que le explicase qué era el infierno, pero el monje le replicó con cierto desprecio. - No eres más que un patán y no puedo malgastar mi tiempo contigo.Al escuchar la respuesta, el samurai, herido en su honor, montó en cólera y con el rostro rojo de ira desenvainó su espada mientras gritaba al anciano. - Tu impertinencia te costará la vida. - Eso. Eso mismo es el infierno —replicó entonces el maestro. El samurai se quedó paralizado con la respuesta y la tranquilidad del anciano y al notar en él su rabia y todo su cuerpo turbado por la ira, se quedó conmovido por la exactitud de las palabras del monje y, como le había hecho ver cómo era el infierno, se postró ante el agradecido. Entonces, el anciano le dijo.- ¡Y eso. Eso es el cielo

sábado, 26 de julio de 2008

"El bote vacio" de Osho

Aqui os dejo un relato corto de Osho sobre una parábola de Chuang Tse para pensar y meditar un poquito...como siempre digo...conecta con su mensaje y brilla!!!!!
Mucha luz!!

EL BOTE VACÍO -
Osho
Esta parábola de Chuang Tse es hermosa.
Él dice que un hombre sabio es como un bote vacío. Así es el hombre perfecto, su bote está vacío.
No hay nadie dentro.

Si te encontrases a Chuang Tse, o a Lao Tse, o a mí, el bote estará ahí, pero vacío, sin nadie en él.

Si simplemente miras superficialmente, entonces parecerá que hay alguien, porque el bote está ahí. Pero si penetras más, si realmente intimas conmigo, si te olvidas del cuerpo, del bote, entonces encontrarás una nada. Chuang Tse es una rara flor, porque llegar a ser un don nadie es lo más difícil, es casi imposible, es lo más extraordinario del mundo.

La mente ordinaria suspira por lo extraordinario, y eso es parte de lo ordinario; la mente común desea ser alguien en particular, eso es parte de lo ordinario.

Puedes convertirte en un Alejandro, pero permanecerás ordinario- y entonces ¿quién es alguien extraordinario?

Lo extraordinario comienza solo cuando tú dejas de suspirar por ello. Entonces el viaje ha empezado, una nueva semilla ha germinado.

Esto es lo que Chuang Tse quiere expresar cuando dice: Un hombre perfecto es como un bote vacío. Muchas cosas se derivan de ello. Primero, una barca vacía no va a ninguna parte porque no hay nadie que la dirija, nadie que la manipule, nadie que la conduzca a un lugar determinado. Un bote vacío está ahí, sin ir a parte alguna. Incluso si se mueve, no se dirige a ningún sitio en concreto.

Cuando la mente no está allí, la vida sigue en movimiento, pero no está dirigida. Te moverás, cambiarás, serás como el fluir de un río, pero no te dirigirás a ninguna parte, no tendrás metas a la vista.

Un hombre perfecto vive sin propósito, un hombre perfecto vive sin motivo alguno. Si le pides a un hombre perfecto, ¿Qué estás haciendo? Te dirá,"No lo sé, pero esto es lo que está sucediendo". Si me pides porque te estoy hablando, te diré: ¿Preguntan las flores porqué florecen? Esto es un suceder, no está manipulado. No hay nadie que manipule, el bote está vacío.

Cuando exista un propósito siempre permanecerás afligido. ¿Por qué?. La mente puede vivir en el futuro, pero no puede vivir en el presente. En el presente solo puedes anhelar y desear. Así es como creas tu propia desgracia. Si empiezas a vivir aquí y ahora, en este mismo momento, la desdicha desaparece.

Pero, ¿cómo se relaciona esto con el ego? El ego es el pasado acumulado. Todo lo que has conocido, experimentado, leído, cualquier cosa que te haya sucedido en el pasado, todo se acumula ahí. Este pasado en conjunto es el ego, eres tú. El pasado se puede proyectar en el futuro- el futuro no es más que el pasado extendido- pero el pasado no puede encarar el presente.

El presente es totalmente diferente, tiene una cualidad del estar aquí y ahora. El pasado siempre está muerto, el presente es vida, la mismísima fuente de todo lo vivo. El pasado no puede enfrentarse al presente y por esto se mueve hacia el futuro; pero ambos están muertos, ambos son no-existenciales.

El presente es vida; el futuro no puede encontrarse con el presente, ni tampoco el pasado. Y tu ego, tu ser alguien, es tú pasado. A menos que no estés vacío no puedes estar aquí, y a menos que estés aquí no puedes estar vivo. ¿Cómo puedes conocer la felicidad de la vida? En cada momento está lloviendo sobre ti y tú la estabas obviando.

Dice Chuang Tse: Así es el hombre perfecto, su bote está vacío.¿Vacío de qué? Vacío del yo, vacío del ego, vacío del alguien en su interior.

Solo tu condicionamiento te esta limitando




Bueno amigos, continuo añadiendo algunos articulos que considero super especiales, para dejar en espacio a la reflexión de cada uno.

Tengo que deciros a los que habeis hechado un vistazo al blog, que muchas gracias por vuestros comentarios; tal y como me decis, los contenidos se ven muy extensos, y quizas seria mejor acortar algunos para facilitar su lectura.
En este sentido, aun me queda mucho por aprender, ya que esta es laprimera vez que me lio con algo asi, aunque tengo un serio problema al respecto: la cuestión es que cuando reviso un articulo, no veo por donde lo puedo recortar, ya que todo lo que dice lo encuentro necesario y perfecto!!!.

En fin, intentaré hacerlo más "digestivo", aunque yo recomendaria imprimir los articulos para poder leerlos poco a poco, para poder conectar lentamente con su mensaje...para mi son auténticas joyas para el autoconocimiento, algo que creo que es necesario compartir....

El articulo que pongo a continuación, vuelve a ser del amigo Paul, y una vez más nos aporta luz para comprender una gran verdad en relación a ¿quiere eses tú, realmente?.

Un saludo amig@s!!

Paul G. Lowe

"Solo tu condicionamiento te está limitando"

Intentaré explicarles algo que es muy difícil de explicar... Lo han oído antes y puede que crean que lo han comprendido, pero no es así. No saben quiénes son, pero creen saberlo.

La situación se asemeja un poco a ésta: han hecho un viaje largo y con mucha prisa conduciendo su automóvil durante muchas horas. Han conducido y conducido sin bajarse del auto. Ya cuando llegan a su destino 24 horas después, se han identificado a tal grado con el automóvil que cuando se les desinfla una rueda creen que algo malo les pasa a ustedes. Si el motor se descompone, crees que algo te pasa a ti. Si llevan a tu automóvil a la desarmaduría, crees estar muerto. No eres tu cuerpo. No eres tu mente ni eres tus emociones.

Tu cuerpo, tu mente, tus emociones, tus instintos, tus reflejos, tus reacciones, todo ello pertenece a la máquina dentro de la cual vives. La máquina nació con muchos instintos, con muchos reflejos automáticos, y muchos más le han sido agregados mediante el condicionamiento. No eres esa máquina.

Si alguien insulta a lo que llamas "tú" y se produce una reacción, no eres tú quien está reaccionando: ésa es la máquina. Si no has despertado a esa realidad, crees ser tú quien está reaccionando. Si algo ocurre y te sientes triste, no eres tú quien siente tristeza. La máquina está pasando por un ciclo, y puedes identificarte con eso o puedes observarlo. Tienes esa elección, pero nadie te enseñó que la tienes, y por tanto no te has entrenado a realizar esa elección.

Es una máquina, y es una máquina estupenda y muy hermosa, pero no eres eso... a menos que quieras serlo. Y entonces puedes identificarte a tal punto con ella que crees ser ella. Si esa máquina que barre la nieve allá afuera chocara con la casa y ésta se te desplomara encima, a ti no te pasaría nada. Puede que tu cuerpo terminara allí, pero nada puede ocurrirte a ti. Nada bueno ni nada malo. Si te permites vivenciar eso, sentirás que no tienes un hogar.

Esa máquina en la que vives está muy fuertemente programada para la supervivencia. En realidad, hay enormes partes de la máquina que no tienen otra función que alertarte para la supervivencia: la supervivencia de la máquina. El dolor físico forma parte de esa programación. El dolor dice: "Debes cuidar de esta parte, está teniendo problemas". Lo mismo hacen la mente y las emociones: están centradas en la supervivencia.

Este instinto de supervivencia alcanza su mayor éxito cuando logras estar a salvo, seco, a la temperatura correcta, con la compañía adecuada y un ciclo de reproducción. La programación de la supervivencia te llevará hacia el dinero y las posesiones, ser aceptado y admirado, estar con la pareja adecuada y tener un futuro seguro y a salvo de problemas.
Si eso alguna vez ocurre, algo en ti despertará al hecho de que esto no es suficiente: te aburres. La gente que logra estas cosas comienza a ingerir drogas, a beber, y comienzan a ser auto-indulgentes en el sexo o los placeres, pues la supervivencia no es un fin en sí. Tu máquina no sabe eso.

Algo en ti sí lo sabe. Algo en ti sabe que viniste aquí a experimentar un proceso. Para algunas personas, ese proceso es completar cosas. Completar energías -a veces lo denominan karma- o desequilibrios producidos en el pasado debido a la inconsciencia. Otros vinieron aquí a ayudar a otras personas a realizar esta completación. Otros vinieron a realizarse a sí mismos: esto es, darse cuenta de todas las cosas que les he dicho y vivirlas y experimentarlas. Y algunas personas vinieron a elevarse por encima de esto: esto es, a incluír todas esas cosas, permanecer y funcionar en el cuerpo y también ser capaces de movilizarse a otras dimensiones, de conocer otras dimensiones más allá de ésta. Otros vinieron a hacer todo esto y además traer una experiencia, un sabor de esas otras dimensiones a ésta, para ayudar a otra gente y también para divertirse.

Porque existe un nivel de consciencia que, al ser realizado enteramente, permite que el cuerpo no necesite morir: el cuerpo puede trascender. Y ésas son las historias que han oído acerca de Jesús y María y otros, que se elevaron al Cielo. No se elevaron al Cielo: simplemente disolvieron esta forma y se movilizaron a otra dimensión.

Cada una de las cosas de las que les estoy hablando están a su alcance: cada una de ellas. En el pasado, esto implicaba muchísimo trabajo, y en eso consistía el juego. El juego consistía en luchar y esforzarse en estos niveles de dualidad de forma de tener experiencias. Esta es una palabra clave en esta dimensión: experiencia. Es casi exclusiva de esta dimensión a la que llamamos Planeta Tierra. Experiencia. No viniste aquí a estar seguro y a salvo. Viniste aquí a experimentar. Y no importa qué es lo que experimentes. Viniste aquí a estar abierto a todas las posibilidades. Viniste aquí a experimentar lo que llamas "errores". Viniste aquí a experimentar tu inconsciencia.

No es posible que te equivoques, pues eso no existe. Lo que llamas "erróneo" es una actitud de tu máquina: no guarda ninguna relación con las dimensiones superiores ni con nadie que sepa algo de la realidad. No existe lo "erróneo". Sí existe lo "placentero" o lo "desagradable", y esas cosas las determinas tú mediante tu aceptación o rechazo. En un nivel, gran parte de lo que les estoy diciendo puede parecer ciencia ficción o un cuento de hadas o un total absurdo. Esa es la personalidad. En otro nivel, sabes exactamente de qué te estoy hablando, porque no te estoy diciendo nada que no sepas.

Cuando te acercas a mí, vienes con tu personalidad, y no es eso con lo cual yo estoy en contacto. Ya eres un ser realizado. El tiempo no existe. El tiempo es un concepto de esta dimensión que hemos creado. Para poder crearla, tuvimos que crear la dualidad: correcto e incorrecto, bueno y malo y lejos y cerca. Estas cosas sólo existen en tu mente. El tiempo no existe. Así que, quienquiera que pienses haber sido -en esta vida o en otras-lo eres ahora. Quienquiera que creas que vas a ser, en esta vida o en otras dimensiones, lo eres ahora. Todas esas dimensiones existen ahora. Y, puesto que te has identificado con tu vehículo, con tu máquina, te quedas atascado en esta dimensión.

Mientras se hallen en este Proyecto, se estarán liberando de esa identificación. Viajarán en sus sueños. Recibirán enseñanzas durante sus sueños. Se les enseñarán cosas que ya saben y que deberán manifestar en este plano. Mientras les hablo, su personalidad cree que esto es imposible. Es imposible para la personalidad, pero tú vas a trascenderla. Tu personalidad seguirá "personalizando", seguirá siendo un personaje. Y tú vas a estar más consciente de ese espacio atemporal que hay en tu interior. Comenzarás a tomar consciencia de cosas que siempre has sabido. Existe una esencia básica, un material fundamental. A esto se le ha llamado "Dios", se le ha llamado "amor", se le ha llamado "consciencia universal".
No puede dársele un nombre. Existe una sustancia básica. Esa sustancia modificó su vibración y se transformó en lo que llamas "yo". Modificó su vibración y se transformó en una roca; modificó su vibración y se transformó en un árbol o en nieve. Pero es la misma sustancia, y nunca pierde su conexión.

Es muy frecuente que una persona se identifique con su rol. Un policía cree ser un policía. Olvida que está cumpliendo el papel de policía. Estás cumpliendo el papel o jugando el rol de ser humano, y has olvidado que no eres un ser humano. Es un rol, es algo que has creado con un propósito determinado. Es doloroso ser un policía, es doloroso ser un ser humano si estás identificado con el rol. Crees que has nacido, crees que te estás muriendo. Crees que te están insultando, crees que te están engañando. Cuando te das cuenta de esto, eres libre. A tu cuerpo le seguirá siendo posible sentir dolor. Tus emociones aún podrán sentir agrado o desagrado. Tu mente seguirá siendo una mente. Pero tú no estarás identificado. No como una idea, no como algo que has leído u oído. Pero serás libre.

Uno de los caminos hacia esa libertad es ser absolutamente honesto contigo mismo y con los demás. Si no sabes, no sabes. Si no estás seguro, no estás seguro. Si estás sintiendo algo y no sabes si comunicarlo o no, comunícalo. Si hay algo que desees y no estás seguro de si deberías o no intentar obtenerlo, intenta obtenerlo. Si hay algo que te hace sentir incómodo, colócate una y otra vez en esa situación hasta que ya no te sientas incómodo. Si hay algo que no has hecho y sientes que necesitas hacerlo, hazlo. Y házlo, y házlo hasta que deje de inquietarte. No es imposible; ni siquiera es difícil, a menos que lo examines desde tu vieja perspectiva, el punto de vista que siempre has asumido en el pasado. Si dejas ir todo, si dejas ir tus preferencias, ya eres libre. Estarás listo y preparado para cualquier cosa que surja. Si deseas quedarte con ese hombre o esa mujer o ese empleo o esa casa o ese gato o ese niño, estarás atascado, y esto te producirá dolor. Deja que todo se vaya, y lo que deba quedarse se quedará. Lo que dejó de ser útil se irá. ¿Y cómo sabes esto? No lo sabes. Es un riesgo, es un juego de azar.

martes, 22 de julio de 2008

Los mensajes del agua de Masaru Emoto

No se si conoceis los experimentos de este personaje. Creo que vale la pena verlo...


Mensajes del Agua.- Masaru Emoto

El japonés Emoto ha estado llevan do a cabo experimentos en todo el mundo sobre el efecto de las ideas, las palabras y la música sobre las moléculas de agua.

Viendo este video, la verdad es que si no conoces su trabajo, te va a dar que pensar.

Nuestro propio cuerpo está compuesto en un 70 por ciento de agua.
Y la superficie de la tierra es también un 70 por ciento de agua. ¿Da que pensar o no?

El agua, lejos de estar inanimada, está realmente viva y responde a nuestros pensamientos y
emociones. Quizá, habiendo visto esto, podamos comenzar a entender realmente el imponente poder que poseemos al elegir nuestros pensamientos e intenciones, para sanarnos a nosotros mismos, así como a nuestro medio ambiente.

Pero esto sólo será posible si creemos.

Fuente: http://www.oshogulaab.com/NUEVAFISICA/Mensajes_del_Agua.htm

Mas allá de los celos...


Este artículo aporta un punto de vista diferente ante un tema que suele ser el origen de muchos problemas en las relaciones de pareja; a veces una misma cosa puede transformarse por el simple hecho de observarla desde otra perspectiva...
Mucha luz!!!

Paul G. Lowe

MÁS ALLÁ DE LOS CELOS

Hacia el Amor Incondicional

Extractos de Charlas dePAUL G. LOWE
La mayoría de las personas vive la vida de acuerdo al condicionamiento que les ha sido impuesto por instituciones tales como la familia, la religión y la sociedad. Las normas y la moralidad han sido incorporadas en tal grado que llegan a creer que su condicionamiento es su verdad más profunda. La idea de emparejarse y de la fidelidad, por ejemplo, son conceptos extremadamente importantes en nuestra sociedad, conceptos con los que vivimos como si fueran una ley natural más que un constructo social.

Durante nuestra vida de relaciones de pareja vivimos diversas etapas. Al avanzar por esas etapas, al ser irrenunciablemente honestos y al reconocer cuándo cada una de estas etapas ha concluído y dejarla ir, nos es posible alcanzar un nivel más alto de consciencia y libertad interna.
La primera relación de pareja generalmente se da en nuestra adolescencia, cuando nuestra energía es muy poderosa.
Sentimos como si nos consumiéramos por entero, enamorados por siempre, y después de unos pocos días o semanas todo termina y nos sentimos atraídos o atraídas hacia otra persona. Aquí lo importante reside en la experiencia misma, más que en la persona con la cual elegimos tenerla. En la siguiente etapa, las personas desean pasar más tiempo con sus parejas. Aún cuando con frecuencia pueda que elijan vivir juntos, generalmente no es con la intención de casarse o seguir juntos por siempre. El tema de esta etapa es estar juntos y descubrir qué es ser un hombre o una mujer y de qué se trata la experiencia de vivir juntos.
En este punto, también nos resulta provechoso estar en relaciones "equivocadas". Estando con personas con las que no somos tan compatibles, tenemos la oportunidad de aprender muchas cosas útiles, acerca de nosotros mismos y acerca de lo que buscamos en una pareja.
Sin embargo, en cada uno de estos estadios sigue siendo importante para nosotros estar con otras personas, además de nuestro compañero(a) principal.
Nuestra tendencia natural es ser flexibles y juguetones con nuestra energía sexual, y es esencial que nos lo permitamos. Necesitamos experimentar, disfrutar, divertirnos. Y sin embargo, el condicionamiento de nuestra sociedad y la religión considera que esto es errado. Según estas normas, debes elegir a una persona, comprometerte en una relación permanente y casarte. Lo que se espera de ti es que tan pronto como te cases, toda tu atracción sexual por cualquier otra persona que no sea tu pareja desaparezca en forma instantánea y prodigiosa.

Ambos miembros de la pareja sólo tendrán la oportunidad de experimentar celos si se permiten mutuamente sentir sus atracciones y experimentar el estar con otras personas, y es sólo experimentando celos que nos es posible trascenderlos. Sin experimentarlos y sentirlos plenamente, no podemos conocer su fealdad.

No es enteramente imposible que conozcamos a una edad temprana a nuestro compañero o compañera definitivos; pero es muy poco probable, porque cuando jóvenes generalmente no tenemos la profundidad de experiencia para relacionarnos desde una base de sabiduría y madurez. Si seguimos experimentando con diferentes parejas en lugar de casarnos a una edad temprana y aferrarnos el uno al otro, es posible alcanzar un nivel más profundo y consciente con otra persona. El estar juntos puede entonces evolucionar a una danza de liviandad y amor. Es algo muy poderoso que dos personas se unan en una energía armónica como ésta. Sin embargo, si se aíslan del resto del mundo, este poder se atrofiará y morirá.

Sólo podemos descubrir nuestra verdadera esencia si aceptamos lo que estamos sintiendo en cada instante, sin huír de ello. Los celos no son un problema, son un hecho. Con la excepción de unas pocas tribus que conozco de ciertas partes del Africa, casi todos nosotros sentimos algún nivel de celos. Los miembros de esas tribus no experimentan esos sentimientos porque esto no ha sido parte de su socialización. Nadie les dijo que debían sentirse celosos, y como los celos no son un sentimiento natural e inherente, simplemente no tienen ninguna idea de lo que son. Los celos, como muchas de las emociones que experimentamos, son creados por nuestro condicionamiento religioso y social.

Resulta irónico que muchas personas hacen todo lo posible para evitar sentir celos, siendo que el hecho es que eso es exactamente lo que necesitan para trascenderlos. Una forma en que frecuentemente intentamos evitar nuestros sentimientos de celos es enojarnos con nuestra pareja o con la persona con quien ésta ha estado. La ira es una reacción que buscamos para cubrir el sentimiento de celos. Con esta ira también viene la idea de que nos sentimos mal por culpa de la otra persona, cuando de hecho nadie más que nosotros es responsable de esos sentimientos. La ira es sólo una estrategia para evitar los celos, y como resultado nunca experimentamos este sentimiento en su verdadera esencia, sino sólo su sombra. Para trascender los celos es necesario que los sintamos por entero y aceptemos lo que sentimos con ello. No sabes cuánto tiempo va a durar eso. Puede que te tome toda la vida ...o sólo un segundo.
Recuerdo el tiempo en que tenía celos y el dolor que sufría. Y sin embargo, puesto que mi motivación por trascenderlos era la suficiente, me quedé allí y dije, "Me siento celoso... esto es lo que se siente". No me derivé hacia la ira, no le eché la culpa a nadie, no huí. Simplemente me quedé allí y los sentí. Al principio empeoró cada vez más y me sentí cada vez peor. Creí que me iba a morir de dolor. Y luego, de pronto, ¡se había ido!

El truco consiste en permitir que el sentimiento de celos aparezca en la superficie, y quedarte con él en forma total, sin apoyarlo ni reprimirlo. Ésta es la forma en que el sistema puede limpiarse y sanarse. Ocurre algo similar a cuando comes comida envenenada. El cuerpo desea expulsarla, vomitarla. Sin embargo, si este proceso es obstaculizado, el veneno se atasca en el sistema y puede producir un daño más serio.

Cuando hemos alcanzado el estado de amor incondicional, deja de haber una separación entre hombres y mujeres. En el proceso del crecimiento y expansión de nuestra consciencia, los celos son una de las últimas cosas que desaparecen. Cuando superamos los celos, el sistema vuelve a su equilibrio y podemos comenzar a vivir en el amor incondicional. Amamos a nuestra pareja y también a la persona con la cual decide estar. Este amor se extenderá a todos. Incluirá tanto a la energía masculina como a la femenina, será universal.

Desde una perspectiva más amplia, no existe "otra mujer" u "otro hombre", puesto que todos somos uno. Este "uno" tiene muchas formas y frecuencias de vibración, pero no estamos separados. Ya es hora de reunirnos, de nutrirnos y sanarnos unos a otros. Esto no se opone a relacionarse preferentemente con una persona. Es una invitación a permanecer abiertos, a ser incluyentes y a estar conscientes de lo que desea ocurrir en cada instante.

Compilación: Sabine BroscheTraducción: Alejandro Celis, Noviembre 1998.

El contacto con el "aqui y ahora"

Hola amig@s!!!

Este artículo supone para mi la mejor "mini guia" para alcanzar un estado de paz y serenidad auténtico y duradero; de hecho, es una de las bases de mi trabajo y sobre la cual desarrollo muchas de las pautas que rigen los talleres que organizo.
Tal y como dice su autor, siguiendo estas sencillas indicaciones, es posible acceder a un estado de aceptación y serenidad que nos acompañe a lo largo de nuestro camino, y ciertamente, tengo que decir que su gran verdad resuena en mi como la música más maravillosa que pueda escuchar.
Para mi, que soy un gran seguidor del maestro Eckhart Tolle, este artículo resume de una forma clara y sencilla las enseñanzas de este autor, aportando luz y claridad para comprender que sólo existe un espacio en el que transcurre nuestra vida: aqui y ahora.

Gracias

EL CONTACTO CON EL AQUÍ/AHORA:disquisiciones para la Vida y la PsicoterapiaBabel, Revista de la Escuela de Psicología de la U. Bolivariana.Año 1, Nº1-2 (2004).
Alejandro Celis H.1
Lo más importante a tener en cuenta al hablar de estar en el aquí/ahora, de estar “presentes”, es que no es una idea: es una experiencia.
Cuando lo discutimos como un mero concepto, es muy fácil extraviarnos: hablamos y pensamos en esto, puede que creamos comprender de qué se trata, pero eso simplemente no es posible a través de la mente -tal como las prácticas, por ejemplo, de nadar o de andar en bicicleta. La mente, por su misma naturaleza, no puede conectarse con el aquí/ahora. Puede pensar acerca de eso, comparar con ideas escuchadas en el pasado, proyectar una idea hacia el futuro... pero no percibir directamente el momento presente.
La mente, como mecanismo, es sumamente útil en otros ámbitos, pero para el contacto con el presente constituye una interferencia.
Esta diferencia se da de igual modo en muchos ámbitos, en los que creemos dominar un determinado fenómeno por el mero hecho de comprenderlo intelectualmente, lo que es un grave pero muy extendido error, especialmente entre psicólogos y psiquiatras.
Lao Tsé -máximo exponente del Taoísmo- dice que la verdad -el Tao- no puede ser expresada, lo que entiendo como “no puede ser conceptualizada por la mente”.
Podríamos, sin embargo, preguntarnos: ¿qué sentido tiene “estar presente”? Para valorar esta posibilidad suele ser necesario haber descubierto el efecto pernicioso de la alternativa opuesta: descubrir el efecto destructivo de la mente automática y repetitiva en cuanto a generar preocupaciones, tensión, autoflagelamiento, culpa, ansiedad, temor o depresión que resultan vivencias absolutamente innecesarias y que no nos ayudan a enfrentar o a solucionar nada; muy por el contrario:‘¡Cuánta energía se ha desperdiciado en pensamientos inútiles acerca del pasado: por añorar ociosamente días de antaño, por arrepentimiento y remordimientos vanos, y por la repetición sin sentido y ruidosa, en palabras o pensamientos, de todas las banalidades del pasado!

De igual futilidad es gran parte del pensamiento que se le da al futuro: esperanzas vanas, planes fantásticos y sueños vacíos, temores infundados y preocupaciones inútiles.’ (Nyaponika Thera 1962).Si de algún modo descubrimos que somos nosotros mismos quienes generamos estas vivencias al alimentar cierto tipo de pensamientos y que tenemos la opción de no hacerlo... la conclusión es obvia y la puerta se abre para que nos interesemos en explorar algo diferente.
Quizá la manifestación más cotidiana de lo expuesto en la cita anterior es que nos hemos vuelto compulsivamente adictos a los pensamientos repetitivos y automáticos: escuchamos continuamente nuestras divagaciones mentales, las que en muchos momentos no tienen ni ton ni son.

Rara vez la solución a las dificultades surge de estas divagaciones y, sin embargo, de veras parecemos creer que la única forma de resolver los problemas es reflexionar continuamente en ellos. Si examinamos nuestra experiencia, descubriremos que las ideas o soluciones para enfrentar problemas no surgen de ese modo, sino de un trabajo mental intencional y focalizado en examinar alternativas prácticas; o bien como una respuesta que parece venir de la nada, en un estado en que esta mente compulsiva se halla relajada.
Este es un ejemplo de esto último:Estar o no en lo que está ocurriendo ahora tiene una serie de implicancias.

Quien está “ausente” simplemente no se vuelca a sí mismo a la situación: no está allí, no está participando, no expresa lo que piensa o siente... y el momento y sus protagonistas se escapan. La mente neurótica calcula, posterga o planifica, pero el momento es único y se escapa cada vez.

Mientras la mente está ocupada, las personas, las situaciones, circunstancias y las oportunidades de desarrollo y expresión que implican se pierden.Si imaginamos que nuestro potencial es similar a una semilla, cabría preguntarse ¿qué es lo que esta semilla necesita para desarrollarse? Sugiero la idea de que este potencial no es estático, no se halla pre-fijado, y que depende de nosotros desarrollarlo e ir más allá. ¿Cómo hacerlo? Precisamente volcándonos a cada situación, extrayendo el máximo de ella, no dejando nada “para después”, no acumulando asuntos inconclusos3 y expresando todo lo que este momento particular nos inspira.
Así, no habrá remordimientos respecto a lo que se pudo hacer o decir y que no se hizo ni se dijo. Por supuesto, de lo que se trata es de responder al llamado del momento: es importante distinguir qué nos “llama” en un momento o situación determinados.

Puede presentarse lo que muchos denominarían una gran oportunidad de uno u otro tipo; sin embargo, si escudriñamos con la mayor honestidad y sinceridad posibles nuestras sensaciones, no percibimos ninguna atracción. Y a veces ocurre lo contrario: todo nuestro raciocinio nos dice que no debemos hacer tal o cual cosa, y nuestras claves internas nos indican lo contrario.Al responder al momento, lo importante no son las circunstancias externas, sino la resonancia que sintamos en nuestro interior respecto a ellas.

En momentos privilegiados podemos percibir la perfección de lo que el momento nos trae: concluimos que eso es lo que necesitábamos, nos maravillamos de la sincronicidad de las cosas. Pues bien, si deseamos sumarnos a esa sincronicidad, simplemente debemos volcar lo nuestro en cada instante. De ese modo, desarrollaremos nuestro potencial, cualquiera que éste sea y hasta donde nos atrevamos a descubrirlo. Según Claudio Naranjo (1990):Obstáculos Si, como señalan las creencias de la Psicología Humanista y Transpersonal, la naturaleza del hombre es vivir en el presente, ¿por qué resulta una experiencia tan infrecuente en los adultos?
Es casi de perogrullo mencionar la influencia del condicionamiento temprano en esta dificultad. Es importante destacarla, sin embargo, porque ésta es una situación generalizada: la cultura occidental completa vive desconectada del momento presente y enseña y refuerza a vivir de este modo. Cada individuo reproduce en sí mismo los mecanismos que se le enseñan para no conectarse con el momento y lugar presentes.

Durante nuestro condicionamiento infantil, experimentamos dos tipos de situaciones que tienen este efecto:a) Situaciones en las que vemos modelos practicando conductas de evitación del momento presente, yb) Situaciones que nos resultan dolorosas y que no deseamos, por tanto, repetir.En el primer caso, vemos repetidamente a adultos inmersos en la ensoñación respecto a episodios vividos en el pasado. A veces, esto tiene la carga emocional de la melancolía, la añoranza o la depresión. Vemos que pierden la ocasión de disfrutar ahora por estar inmersos en algo que ya ocurrió y que ya no pueden corregir.

También los vemos planificando o intentando controlar lo que ocurrirá en el futuro, invirtiendo gran cantidad de tiempo y energía en esto, generalmente con el dudoso beneficio de evitar futuro sufrimiento. Cuando niños vemos, por ejemplo, que nuestros padres trabajan con mucho esfuerzo _supuestamente para “nuestro beneficio futuro”_, realizando actividades que les disgustan, para obtener algo en un hipotético futuro.

Como consecuencia de esto, los sentimos lejanos ahora, tensos ahora, neuróticos ahora. Esto no nos hace sentido, pero para ellos parece tenerlo. Nuestros padres y los adultos en general tienen tal grado de justificaciones para este comportamiento que pronto lo asimilamos como aquello que esperan de nosotros.El segundo tipo de situaciones clave son aquellas en las que experimentamos dolor.

En general se trata de situaciones en las que adultos en los cuales confiamos nos retiran el amor o directamente nos producen daño. Vivimos el dolor con tal intensidad _sin interponer las defensas que desarrollamos después_, que esto nos resulta prácticamente insoportable: sentimos que el dolor nos aniquilará. Comenzamos a cerrarnos y a defendernos: no queremos volver a sentir esto jamás. Y, naturalmente, para lograr esto debemos anestesiarnos al presente, a lo que estamos sintiendo ahora.Como consecuencia de nuestra exposición a nuestra sociedad, desarrollamos, entonces, defensas.

Estas consisten en una insensibilización generalizada de cuerpo y emociones, que tiene por objeto evitarnos el contacto con el dolor producto de situaciones pasadas y a la vez evitar sentir nuevamente dolor en el presente. Si estamos solos, entonces, evitaremos de diversas maneras que emerja el dolor de nuestras experiencias pasadas; buscaremos “distraernos” y recurriremos al cúmulo de trucos que ya habremos aprendido para no contactarnos con nuestro cuerpo y emociones, con lo que sentimos ahora.

Si nos encontramos en compañía de otros, también pondremos en marcha diferentes estrategias para no abrir nuestra vulnerabilidad a lo que pueda ocurrir en esta situación: actuaremos automáticamente, utilizaremos lugares comunes... lo que sea para protegernos del temido daño emocional.En general, los teóricos humanistas y transpersonales perfilan al individuo neurótico como aquel que, producto de su condicionamiento temprano, vive pendiente del pasado y/o del futuro, bastante ajeno a lo que está ocurriendo en este momento y este lugar, ajeno a lo que siente en su cuerpo y sus emociones ahora. Al no contactarse con estas claves, no logra enfrentar en forma efectiva lo que la vida le presenta, que siempre es ahora.

Como lo dice Horacio en una de sus Epístolas: ‘Aquel que pospone la hora de vivir como si no le importara en absoluto, es como el campesino que espera que el río pase antes de cruzar; pero ocurre que pasa y pasa, y seguirá pasando para siempre’ (cit. en Naranjo, C., 1990, pág.46).Sugerencias para la PrácticaNuestros patrones neuróticos suelen parecernos insuperables; esta sensación es, por supuesto, subjetiva, y se debe a que no recordamos haber vivido libres de ellos. La fuerza del hábito _conductas, reacciones y pensamientos repetidos miles de veces, año tras año_ agranda el poder real que estos patrones poseen. El antídoto es, por cierto, la consciencia. Independientemente de la persistencia del hábito, de la tendencia de darle y darle vueltas a las cosas en la mente y la fuerza de los patrones emocionales _que de un segundo a otro tiñen completamente cualquier situación de la subjetividad más total_, contrarrestaremos esto con atención y dedicación.

Durante el lapso de tiempo en que estamos presentes, nuestra neurosis de hecho no existe. Es muy importante comprender esto, puesto que la idea generalizada es que nuestro desarrollo interno ocurre por etapas y que se trata de un proceso arduo y trabajoso. Si bien es cierto que aprendemos y que dejamos cosas atrás, también es real la posibilidad de saltar de golpe a un estado de consciencia en que nuestra neurosis simplemente no se halla a la vista.

La fórmula es simple: estar presente. Y lo que esto demuestra es que son los pensamientos automáticos los que perpetúan nuestra neurosis.Estar presente _en el aquí y ahora_ implica, simplemente, estar con todo el ser, con toda nuestra atención puesta en el momento y situación en que se está en este instante, respondiendo a los requerimientos y desafíos que ésta presenta. Implica poner atención al cuerpo, a lo que perciben los sentidos, a todo _valga la redundancia_ lo que se halla aquí en este momento.
Al intentar hacer esto, probablemente nos demos cuenta del grado en que la mente interviene para comentar e interpretar lo que estamos presenciando y para hacer todo tipo de alcances que no guardan relación alguna con la situación inmediata.A continuación explicaré cinco claves, que separaré sólo con un fin didáctico, pues se hallan interconectadas intrínsecamente:

a) No dejarse llevar por los pensamientos:

Una de las características más importantes de la mente es su capacidad de abstraer, de alejarse de lo concreto, de lo inmediato, de traer recuerdos del pasado y supuestas imágenes futuras y de establecer generalizaciones, diferencias, similitudes, jerarquías, etcétera. Si bien eso puede ser útil en algunas circunstancias muy delimitadas, para la vida cotidiana por lo general representa un grave inconveniente: en la medida en que estamos absortos en estas especulaciones, no estamos aquí.

La sugerencia al respecto es, entonces, dejar que el incesante flujo de pensamientos automáticos pase de largo. De hecho, la mayor parte de los pensamientos que pululan en nuestra mente no están allí por decisión nuestra. Son repeticiones de admoniciones de nuestros padres, profesores, frases repetitivas de la publicidad y de la sociedad en que vivimos, análisis de situaciones basados en temores o actitudes aprendidas tempranamente, etcétera.

Es muy posible, sin embargo, que no nos percatemos de que no somos víctimas del ruido mental del que muchas veces nos quejamos: debemos darnos cuenta de nuestra cuota de responsabilidad al respecto. Anhelamos un silencio mental que nos permita descansar por fin, pero paralelamente hacemos algo que mantiene y refuerza la presencia de esos pensamientos de los cuales nos quejamos... ¿Qué es? Simplemente, les prestamos atención.

Por ejemplo, en nuestra mente suelen repetirse pensamientos de tipo catastrófico respecto a las consecuencias de nuestros actos. Cuando deseamos tomar una iniciativa, seguir nuestro impulso, aparecen todas estas fantasías respecto a las posibles consecuencias negativas. Posiblemente nuestro hábito sea el de seguirles el hilo, comentarlos internamente, dejar que nuestras emociones reaccionen concordantemente... con todo eso, lo que hacemos es reforzarlos. Cada vez que les escuchamos, que dejamos que nos afecten, que los comentamos internamente, les estamos dando más fuerza.

¿Qué hacer, entonces?

La solución es asombrosamente simple y no guarda ninguna relación con las extendidas fantasías acerca de la ausencia de pensamientos y el vacío mental, condición que ocurre muy excepcionalmente.

Algo que está enteramente en nuestras manos hacer es dejar de escuchar esos pensamientos, dejar de ponerles atención. Están allí; es posible que no podamos alejarlos, pero podemos dejar de darles importancia. Puede que al principio se vuelvan más insistentes, pero si persistimos en dejarlos pasar, perderán fuerza. Permítaseme sugerir una imagen: estamos en un cuarto lleno de globos, los cuales representan a nuestros pensamientos. Simplemente se trata de dejar de perseguirlos. Quedarse quieto, aceptar su presencia, pero no correr tras ellos como si fuésemos niños, fascinados por sus formas y colores.

b) Estar en el cuerpo y en los sentidos:

Si dejamos de poner atención a nuestros pensamientos, ¿hacia dónde dirigiremos nuestra atención? A nuestro cuerpo, a nuestros sentidos.
A diferencia de la mente, el cuerpo tiende a estar en el presente. La sugerencia de atender a estos aspectos es quizá la más básica e importante, pues casi inevitablemente nos hace caer al presente.

Si, además, no luchamos contra la presencia de los pensamientos, sino que los dejamos pasar, lo más probable será que después de breves instantes sintamos una tranquilidad poco frecuente.Ponemos atención, entonces, a los sonidos, a las sensaciones corporales, a la temperatura ambiente, a la respiración... y “soltamos” las preocupaciones u otros pensamientos que persistan; quizás imaginando que se van con la exhalación.

No se trata de concentrarse ni de realizar esfuerzo alguno; hablo de una atención que vamos a dejar flotar de una a otra sensación corporal o estímulo sensorial, y que sólo va a evitar dejarse llevar por los pensamientos que aparecen.

Una ventaja adicional de poner atención al cuerpo consiste en que así nos contactamos con las numerosas claves que éste nos entrega, respecto a lo que sentimos en este momento con relación a las personas con las que estamos, el lugar y la situación, y respecto a lo que nos está ocurriendo internamente en nuestra sensibilidad.

c) “Estar con” lo que está ocurriendo en lugar de oponernos:

Si observamos muy atentamente nuestras reacciones mentales y emocionales respecto a las diversas situaciones que vivimos, descubriremos que es en extremo frecuente que nos opongamos a la situación que se nos presenta en cada instante.

Esto quizás es en gran medida producto de nuestra mentalidad occidental, más interesada en alterar las cosas que en aceptarlas. ¿Cómo se refleja esto? De cualquier modo que implique alterar una situación con argumentos como: “Esto no debiera estar ocurriendo”; “Mi situación debería ser diferente”; “Es injusto que esto ocurra”; “Esa persona no debió decirme esto”; “Mis padres fueron demasiado severos conmigo”; “Yo no debiera sentir o decir tales o cuales cosas”; “No debiera sentir culpa por esto”; “Esa persona debería cambiar”. La lista es interminable.

¿Significa esto quedarse de manos atadas o pasivo/a ante una situación determinada? No; lo que implica es estar con la situación y con lo que ésta nos produce, antes que dejarnos llevar por nuestra compulsión a modificarla.

Puede que la situación nos guste o no; naturalmente, tenemos preferencias, pero la verdad es que la vida sigue su propio curso de acuerdo a leyes y principios que no entendemos a cabalidad. Las cosas ocurren independientemente de nuestra voluntad y la realidad es que el control que creemos ejercer es una ilusión.

Lo único en lo que tenemos injerencia es en la actitud que asumimos respecto a lo que ocurre en nuestro interior y exterior. Y el estar con lo que está ocurriendo nos traerá una paz insospechada.Supongamos que nuestra pareja hace o dice algo que nos disgusta. La cadena usual de sucesos que ocurre a continuación es una discusión _o, lo que es peor, una acumulación de rencor en la que ambos tratan de cambiarse mutuamente, a través de la culpa o la maniplación de diferentes tipos.

La alternativa propuesta supone aceptar lo que de hecho ocurrió y quizá manifestar con claridad la reacción que nos produjo _que también debe ser aceptada. La conversación resultante debiera ir dirigida no a modificar al otro o a su conducta, sino a expresar y estar con lo que la situación nos produjo y produce a medida que hablamos, y con las sensaciones y sentimientos que se desarrollen a partir de esto.

d) No dejarse dominar por los patrones emocionales:

Podríamos decir que una gran, gran proporción de nuestras reacciones emocionales es automática. Provienen de nuestra herencia genética reptiles, monos, etcétera y están destinadas a mantener nuestra supervivencia protegiéndonos a nosotros mismos, a nuestra prole, nuestra pareja, nuestro territorio.

Además de la herencia de este tipo, están presentes con toda probabilidad en nosotros actitudes y reacciones emocionales de nuestros padres: ira, tristeza, depresión, rencor, desaliento, desesperanza, optimismo, superficialidad emocional, etcétera. Dado que solemos estar más identificados con las emociones que con cualquier otro aspecto de nosotros mismos, este aspecto requiere especial atención y dedicación. Debemos estar muy alertas y atentos, y entonces observaremos lo automáticas y repetitivas que son nuestras reacciones emocionales, y también su primitivismo. No están orientadas a vivir en armonía con otros, sino a cuidar el territorio y asegurar la supervivencia. Nos llevan a engañar, a competir y a hacer una cantidad de cosas contra los demás.

Estar presente en medio de una reacción emocional es especialmente demandante, pero su efecto es mágico. Si estamos alertas y no nos dejamos llevar por ella, podemos sentir la fuerte alteración del cuerpo y los efectos en todo el sistema, pero no estaremos presos de la reacción. Sentiremos el efecto en el cuerpo, sí, pero seguiremos teniendo la posibilidad de elegir, de no ser prisioneros de la emoción en sí.

e) Ante las dificultades concretas, un enfoque práctico:

Si concordamos en que la preocupación y la ansiedad anticipatoria son un desgaste inútil, ¿cuál puede ser la sugerencia respecto a las dificultades reales y cotidianas de la vida práctica? Sencillamente, un abordaje cien por cien practico, con preguntas como estas: ¿Qué puedo hacer ahora al respecto? ¿Qué es lo que está en mis manos y qué no? Y si hay algo que se puede hacer ahora, simplemente hacerlo. Y con lo que no está en nuestras manos, simplemente entregarnos a la realidad de que no lo controlamos y no caer en la tentación de sumergirnos en la desgastadora ansiedad.

De seguirlas, estas pocas claves pueden transformar nuestras vidas, y llevarnos a un estado de presencia cada vez más frecuente; y eso es lo esencial de lo que en Oriente se ha dado en llamar “iluminación” o “despertar espiritual”.

Un mensaje para ti...

Bueno, sigo añadiendo material que utilizo habitualmente para conectar con lo que somos, para crecer y ayudar a crecer, para sentir que todo es mucho más fácil, aunque hay momentos en que parece que no es posible escapar de la tristeza y la desesperanza....
Este video da algunas respuestas a la eterna pregunta que encabeza este blog...¿Quien soy?
Conéctate con su mensaje, siente su verdad, tu eres eso y mucho más....

Hasta pronto!!!

http://es.youtube.com/watch?v=qmxrPQWwL0E

Todo lo que quieras lo puedes conseguir....

A ver que os parece este video tan chulo que me mandaron hace tiempo. Ya sabes...el que la sigue la consigue...o al menos no será porque no lo haya intentado con todas sus fuerzas..

Chao!!


Un cuento muy especial....

Aqui os dejo un cuento precioso, una bonita historia con la que todos nos vamos a sentir identificados de un modo u otro....una divertida forma de aprender a reconocer nuestras emociones.

hasta pronto!!!


LOS SENTIMIENTOS Y CUALIDADES HUMANOS...

Una historia en que se retratan nuestras características humanas...

Cuentan que una vez se reunieron todos los Sentimientos y Cualidades del hombre en un lugar de la tierra... Cuando el ABURRIMIENTO ya había reclamado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: "¿Juguemos a las escondidas?".

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: "¿A las escondidas? ¿Cómo se juega a eso?".

-"Es un juego fácil", explicó la LOCURA, yo cierro los ojos y comienzo a contar de uno hasta mil mientras ustedes se esconden; y cuando haya terminado de contar, al primero que encuentre ocupará mi lugar, para así continuar el juego. El ENTUSIASMO bailó seguido por la EUFORIA y la ALEGRÍA dio tantos saltos que acabó por convencer a la DUDA y a la propia APATÍA, que nunca se interesaba por nada.

Pero no todos querían participar: la VERDAD prefirió no esconderse. ¿Para qué? ¡Al final todos la encuentran!... La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo le molestaba que la idea no hubiese sido suya) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse.

- "Uno, dos, tres, cuatro... ", comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PRISA, que como siempre cayó en la primera piedra del camino. La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió detrás de la sombra del TRIUNFO, que con mucho esfuerzo había conseguido subir a la copa del árbol más alto.

La GENEROSIDAD casi no consigue esconderse, pues cada lugar que encontraba, le parecía maravilloso y lo cedía a alguno de sus amigos... Si era un lago cristalino, ideal para la BELLEZA. Si era la copa de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ. Si era el vuelo de una mariposa, lo mejor para la SENSUALIDAD. Si era una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD... y, así, acabó escondiéndose en un rayo de sol.

El EGOÍSMO, al contrario, encontró un lugar excelente desde el principio. Ventilado, cómodo, pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo del océano (mentira, en realidad, se escondió atrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de un volcán.

El OLVIDO... no recuerdo dónde se escondió... pero eso no es lo más importante. Cuando la LOCURA estaba cerca de los 999, el AMOR todavía no encontraba un lugar dónde esconderse, pues todos ya estaban ocupados, hasta que encontró un rosal y cariñosamente, decidió esconderse en una de sus flores.

-"Mil", gritó la LOCURA y comenzó la búsqueda. La primera en aparecer fue la PRISA, a unos tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la FE, discutiendo con Dios en cielo, sobre zoología. Se sintió vibrar a la PASIÓN y el DESEO en el centro del volcán y en un descuido encontró a la ENVIDIA y claro, también al TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite, que en realidad era un nido de avispas.

Cansada de caminar, sintió sed y al aproximarse al lago, descubrió a la BELLEZA. La DUDA fue más fácil aún, pues la encontró sentada en una cerca sin poder decidir dónde ocultarse.

Y así fue encontrando a todos... El TALENTO entre las hierbas frescas, la ANGUSTIA en una cueva oscura, la MENTIRA detrás de un arcoiris (mentira, estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO, que ya se había olvidado que estaba jugando y apareció solo.

Pero el AMOR no aparecía por ningún lugar... La LOCURA lo buscó detrás de los árboles, debajo de cada piedra del planeta y encima de las montañas... cuando estaba por darse por vencida y a insinuación de la VENGANZA, se fijó en el rosal...

Agarró entonces, una horquilla y comenzó a mover las ramas... en ese mismo instante se escuchó un desgarrador grito de dolor... la espina del rosal había herido al AMOR en los ojos, dejándolo ciego.

La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse... Lloró, imploró, pidió perdón y finalmente se comprometió a ser su guía por toda la Eternidad... Desde entonces, desde esa primera vez que jugaron a las escondidas en la Tierra, el AMOR es ciego y la LOCURA su guía.

(Contribución de Lucy Krstulvic, de Santiago, Chile)

Viviendo la vibración del "si"

Hola amigos

Aprovecho que me han vuelto las ganas de retomar el blog para colgar un nuevo artículo del Sr. Paul Lowe; para mi es auténtico y revelador, y contiene un mensaje simple y contundente... que lo disfrutes!!!


Viviendo la vibración del "sí"

Por Paul Lowe, In Each Moment (1999)

El aire no está vacío, está lleno, y se mueve constantemente. Cuando pasas tu mano a través del aire, todo el universo es afectado porque todo es una vibración. Cuando alguien entra en un lugar, y está mañoso, tú eres afectado por su presencia. Cuando alguien entra riendo, tu nuevamente te ves afectado.

Esto ocurre en los niveles visual y auditivo, y también en el nivel de la energía y las vibraciones. Cuando digo vibraciones, no me estoy refiriendo a algo esotérico. Estoy hablando acerca de algo científico. Longitudes de onda que pueden ser detectadas y medidas por instrumentos lo suficientemente sensibles, tales como el radar, el microscopio electrónico y la fotografía Kirlian.
Donde sea que estés, hay vibraciones. El aire está pulsando con ondas electromagnéticas, con las cuales las estaciones de radio y las comunicaciones satelitales se conectan. El aire está lleno de señales. Junto con aquellos que he mencionado, hay muchos más niveles de los cuales estás aún menos consciente. Tú los afectas y ellos son afectados por ti.

Todas las experiencias de vida que has creado para ti mismo, han dejado una vibración en tu sistema, en la forma de memorias celulares. Todo está ahí, no sólo tus experiencias, sino las experiencias de todo el universo. Todo está vibrando en ti.

La gente generalmente se pone seria cuando habla acerca del despertar. Tan pronto como nos ponemos serios, disminuimos la frecuencia en la cual vibramos. La seriedad nos cierra y mientras más serios nos ponemos, menos posible se hace que nos movamos hacia el espacio expandido del despertar.

No podemos usar nuestra voluntad para hacernos a nosotros mismos felices y contentos, pero podemos hacernos conscientes de que nos estamos poniendo serios y contraídos- sí, por supuesto, estamos listos para no tomarnos nuestra seriedad tan seriamente.

Mientras más baja sea la frecuencia en la que vibramos, peor nos sentimos. Mientras más alta la frecuencia, mejor nos sentimos. Podríamos decir que mientras más alta sea la frecuencia de vibración, más cerca estamos de la existencia, de Dios, o de lo que sea que eso significa para ti. En la práctica, cuando vibramos en una frecuencia más alta, nos sentimos mejor.

El estado natural de nuestros sistemas funciona continuamente moviéndose hacia una vibración más fina. Continuarán expandiéndose por sí mismos mientras más nos salgamos del camino y lo permitamos. Pasarlo bien, sintiendo la delicia de la vida, y sentirnos agradecidos nos expande y eleva nuestra vibración. El miedo baja nuestra vibración- miedo a las consecuencias, miedo a cómo la gente nos vea, miedo a que les gustemos o no les gustemos, miedo a estar haciendo lo incorrecto. El miedo nos contrae y hace que estemos mucho menos disponibles para la vida.

El reclamar también disminuye nuestra vibración. Cuando reclamamos, emitimos vibraciones que se nos devuelven y que nos afectan, aumentando nuestra incomodidad. Nuestras quejas y reclamos generan lo que podríamos llamar una vibración negativa, la cual es respondida por una vibración negativa. Cuando exteriorizamos alegría, alegría vuelve.

El Antiguo Testamento dice: "Tal como tú siembres, así cosecharás." Una de las interpretaciones de lo que esto significa es, nuestra manera de ser afecta nuestra manera de ser. La Nueva Era dice que nosotros creamos nuestra propia realidad, y nosotros hemos desarrollado algunas ideas distorsionadas de lo que esto significa, comúnmente relacionadas con sentimientos de culpa.

Sin embargo, el hecho es que estamos siempre creando nuestra propia realidad, momento a momento. Una vez que has penetrado en la profundidad de esto, te quedarás sin aliento. Es tan vasto, que es posible que atravieses fases en las cuales no querrás moverte o decir nada. Te sentirás paralizado porque cualquier cosa que hagas o pienses impacta todo lo demás y vuelve a afectarte.

No hay nada que puedas hacer al respecto, ya que, por supuesto, mientras más contraído te sientas, más irradiarás energía tensa, y esa energía se devuelve como un boomerang y todo se pone peor.

Esta es la llave básica. No hay nada que podamos hacer; nada en absoluto. Y esa es la dificultad para nosotros, porque se nos ha ensañado a "hacer".

Se nos ha dicho que podemos mejorar las cosas, cambiarlas. Podemos hacer terapia para lidiar con esto; podemos volver a nuestra niñez o a las vidas pasadas y arreglarlo. Nada de eso es verdad. No podemos arreglar nada; no podemos hacer nada. Estamos desamparados. La única opción real que tenemos es estar más presentes, más conscientes, más aceptadores, en cada momento.

Eso es. Es muy simple- la única cosa que hay que hacer, es permanecer consciente, sin elegir, y permitiendo. Si te estás sintiendo incómodo, siente la incomodidad, siente lo que sea que ahí haya. Has sido entrenado para tratar de cambiarlo. Has sido condicionado para pensar acerca de ello, más que estar con ello. Nada de esto está funcionando, ni para ti, ni para la totalidad del planeta. Focalizarse en lo externo nunca funciona de manera permanente. Nada en sí mismo afuera funciona- nada. Cuando te vuelves más consciente, más alerta, y permites, todo simplemente cambiará por su propia cuenta.

La invitación ahora es a atrevernos a dejar de "hacer" y a empezar a experimentar más totalmente lo que sea que ahí haya para ti. Cuando estás enojado, siéntete enojado; cuando tienes miedo, ten miedo; cuando te sientes confundido, quédate en la confusión, y cuando te sientas feliz, siente la profundidad de tu felicidad. Esta es la invitación- siente y entonces comparte, haciéndote cargo de ti mismo.

Algunos de ustedes pueden estar pensando que no quieren sentir dolor. Tomémonos un momento para considerar esto. Cualquier cosa a la cual nos resistimos es dolorosa. El dolor es resistencia, es contracción. Es la vibración del "no", del estar en contra.

Cuando aceptamos algo, experimentaremos alegría. La alegría es aceptación y emana de la vibración del "sí". La comodidad fluye cuando aceptamos.

La incomodidad aparece cuando rechazamos. Es así de simple.

Cuando aceptamos nuestra perturbación totalmente, ésta cambia y se transforma en otra cosa. Hemos desarrollado nuestra neurosis enfrentando nuestra vida, basándonos en el miedo a no sobrevivir. Desde esta creencia neurótica, cada uno de nosotros está diciendo: "Tiene que ser de esta manera, si no, no estaré bien. Tengo que ser tratado de cierta manera, visto de cierta manera o si no, me sentiré demasiado incómodo." Esta es una actitud, no un hecho. Estamos demandando condiciones todo el tiempo. "Trátame de esta manera y estaré bien." Pero si observas, tú nunca te sientes real y totalmente bien. Cuando operas desde este miedo y esta demanda, nunca estás profundamente satisfecho dentro de ti.

Cuando demandas que la existencia te trate tal cómo quieres ser tratado, en realidad es tu neurosis queriendo que las cosas sean a su manera. No eres tú. Te sugiero que te desconectes de tu neurosis y empieces a tomar responsabilidad por tu experiencia. Lo que sientes, es tuyo; no hay nadie a quien culpar. Si tienes rabia, esa es tu rabia. Alguien puede decir algo que te ofende y la persona sentada al lado tuyo no se molesta para nada por los comentarios. Lo que está siendo dicho, no es la fuente de tu angustia; tu incomodidad tiene que ver contigo y no tiene que ver con los otros.

Cuando realmente te das cuenta de la profundidad de esto, estarás viviendo en un universo diferente- toda tu vida se transformará.

Tus reacciones no tienen nada que ver con otra gente. Tienen que ver contigo. Cuando no estás abierto, receptivo y permitiéndote lo que estás sintiendo, tiendes a reaccionar de modo inconsciente.

Imagínate que alguien ha dicho algo peyorativo acerca del sexo opuesto y tú te enojas con esto. Esto es acerca de ti mismo, no acerca de ellos; tú te has tomado algo personalmente. Por lo general, si tú te enojas, lo que ha sido dicho tiene alguna verdad para ti; normalmente no te perturbas cuando algo es falso por completo. Algo te ha tocado- pero tú quieres cambiar a la otra persona, quieres cambiar su opinión y su comportamiento, en vez de sentir lo que está ocurriendo contigo. Quieres cambiarlos para sentirte mejor.

Si realmente quieres que el cambio ocurra, necesitas experienciar de manera total lo que estás sintiendo en cada momento, necesitas estar presente con lo que está ocurriendo. No trates de cambiarlo, no trates de comprenderlo, no trates de trabajar sobre ello, no hagas terapia con ello. Simplemente siente lo que sientes. Hazte cargo de tu experiencia y cambiarás. El lugar dentro de ti que ha sido perturbado se equilibrará y se completará a sí mismo cuando lo permitas. Estamos desamparados. No hay nada que podamos hacer. Estamos desamparados, pero no desesperanzados. Se convierte en algo desesperanzado en cuanto tratamos de cambiar algo y reconocemos que nada de lo que hacemos hace realmente una diferencia. Sin embargo, todo el tiempo estamos recibiendo ayuda. Estamos desamparados y siempre hay ayuda disponible, en cada momento. Cada pensamiento que tenemos, todo lo que ocurre en nuestras vidas, ofrece la posibilidad de apoyo.

Tu mente y la neurosis que en ella se origina, trabajan en la dualidad. Están constantemente clasificando lo que es confortable y lo que no lo es, lo que aceptarás y lo que rechazarás. Tu neurosis continúa diseñando tu vida por ti.

La neurosis, no obstante, no sabe lo que tú necesitas. Sólo sabe lo que ella quiere. Filtra cualquier cosa que no quiere, lo que es usualmente exactamente lo que necesitas. Si te molestas cuando alguien dice algo, en general necesitas escuchar eso, porque no estás claro o balanceado en esa área, y el malestar te puede alertar acerca de ello. Mira cuán seguido evitas la vida tal cual es, cuán seguido dices, "Quiero que sea diferente." Cuando haces eso, estás demandando que la vida te trate de otra manera y esta demanda crea tu dolor.

Imaginémonos algunos ejemplos. Tu pareja te dice que se siente atraído por otra persona. Fase dos, ella va a pasar tiempo con esta otra persona. Fase tres, ella no va volver contigo. Fase cuatro, te empieza a decir todas las cosas que se ha guardado por los últimos diecisiete años que ha convivido contigo. Los sentimientos que probablemente vas a tener podrían ser llamados dolor e incomodidad, pero yo te estoy sugiriendo que son resistencia. No estás aceptando lo que es, y eso crea tu angustia.

Te invito a que aceptes como hipótesis, que la existencia está siempre dándote lo que necesitas, en cada momento, para apoyar tu expansión. Pero porque nosotros le ponemos condiciones a la vida, es muy probable que no experimentemos todas estas oportunidades para volvernos más despiertos.

Tratamos de controlar a los otros, mandando mensajes de distintas maneras acerca de lo que a la gente le está permitido decirnos y no decirnos. Estamos viviendo en una existencia que nos nutre y nos apoya para movernos hacia las áreas en las que no estamos completos o en las cuales estamos fuera de balance- con el objeto de liberarnos. Y, sin embargo, seguimos resistiéndonos a esas situaciones. Persistimos en permitir que la neurosis escoja lo que nosotros creemos que nos hará sentir cómodos, a pesar de que en último término, igual no nos sentimos satisfechos en nuestras vidas.

La alternativa es reconocer que, en cualquier momento, esto es lo que nos está ocurriendo; podemos escoger estar con ello, y estar con lo que nosotros sentimos acerca de ello. No podemos hacer nada o controlar nada. Tan sólo podemos responder a este instante. La existencia continuamente nos manda lo que necesitamos. Todo lo necesario es estar aquí totalmente y nos moveremos hacia nuestro balance. La mayoría de nosotros está buscando por grandes saltos.

Estamos esperando flashes de luz y signos de neón. No ocurre de esa manera. La posibilidad de despertar, de equilibrarnos, de sentirnos plenos, está aquí en cada momento. Lo que sea que nosotros pensemos, lo que sea que nosotros sintamos, lo que sea que nosotros hagamos, estamos obteniendo exactamente lo que necesitamos. Cuando nos hacemos a nosotros mismos disponibles a este instante, cuando vivimos en la vibración del "sí", cada momento nos moverá hacia la libertad.

Vivir en el presente, para la mayoría de la gente, no es suficiente. No es lo suficientemente excitante; es demasiado vacío. No es lo suficientemente entretenido.

Nuestros sentidos se han insensibilizado y ya no somos sensibles. Cuando miramos una flor, realmente no la vemos. No escuchamos lo pájaros, no vemos la belleza. Nos hemos desensibilizado a nosotros mismos a tal extremo, que este momento parece aburrido.

A medida que nos hacemos más conscientes, también nos hacemos más sensibles y más vivos y cada instante se vuelve algo más y más pleno. No se siente necesario ir al pasado, exigir que las cosas sean a nuestra manera o usar nuestra voluntad para que las cosas ocurran. No se siente necesario buscar o crear excitación. Simplemente empezamos a vivir cada momento como viene, incluso si se siente incómodo.

Si quieres ser un concertista de piano, tendrás que trabajar duro. Practicas las escalas y los acordes por horas y horas, hasta que empiezan a crecer nuevos canales en tu cerebro, que producen una sensibilidad completamente diferente entre tus dedos y tu sistema nervioso central. Esas horas de atención, de hecho, alteran la topografía de tu cerebro. Quizás tú te quejas acerca de ello, pero si quieres ser un apasionado concertista de piano, en realidad quieres practicar. Tu queja no tiene base, no es real; es sólo un juego, una manera de obtener simpatía y atención. En lo más profundo, sabes que vas a seguir practicando, porque en tu corazón tu quieres convertirte en concertista de piano.

Si quieres despertar, pasas a través de tiempos de mucha incomodidad, pero todo tu reclamo no tendrá ninguna profundidad porque tú quieres despertar- a pesar de que no sabes lo que es despertar. A pesar de que has leído acera de ello, escuchado acerca de ello, realmente no sabes lo que es. Aún así, algo en ti sabe que esto es para lo que estás aquí.

Si quieres alcanzar tu máximo potencial, esto significa estar disponible todo el tiempo a algo que realmente no conoces. Esto significa que estás listo para ir hacia cada momento, como sea que éste se presente ante ti, sin importar cuán incómodo esto pueda ser. Y no necesita ser incómodo.

Todo está siempre listo para ti, listo para llevarte a otro nivel cuando aceptas y dices "sí" a este momento. Incluso si no lo aceptas, la existencia te está ofreciendo un recordatorio. Te está dando una oportunidad para moverte hacia el flujo de la vida y el máximo potencial de cada instante.
Cuando estás en este flujo y eres total, existe una sensación de profunda satisfacción, momento a momento. Si piensas un poquito en el futuro, lo perdiste. Sólo está disponible cuando estás aquí, presente, ahora. Es en este flujo que el máximo potencial es realizado.

No necesitas preocuparte acerca del significado de la existencia o preguntarte si estás satisfaciendo tu vida. No tienes que pensar en nada en absoluto. Estás aquí tan totalmente como sabes estarlo.

Es una aventura y estamos todos en un increíble viaje. Si quieres que tu aventura sea al máximo de tu potencial, necesitas empezar a buscar situaciones complicadas, no evitarlas. Invítalas. La mayoría de nosotros tiende a hacer justo lo contrario. Tratamos de que las cosas estés seguras lejos del alcance, para evitar cierta gente y situaciones incómodas. Si nos escondemos de esta manera, creamos una gran cantidad de tensión y nos sentimos encerrados adentro. Si quieres liberarte, tienes que poner afuera un aviso que diga: "Estoy disponible."