¿Quien eres tú?

Un espacio para crecer y compartir...

domingo, 28 de diciembre de 2008

Primera clase de Eckhart Tolle con Oprah


Hola amigos!!

Hace un tiempo, el amigo Ezequiel me empezó a mandar las clases que impartió el maestro Tolle en el programa de Oprah, en Estados Unidos, traducidas al castellano. 

El curso en cuestión se compone de diez programas / clases que fueron emitidas a todo el mundo y que al parecer tuvieron repercusión mundial.

Ya lleva seis clases traducidas, y me he decidido ha irlas colgando poco a poco en el blog, ya que su lectura, como todas las de este maravilloso ser, son fuente inagotable de luz e inspiración.

Solo puedo agradecerle una vez más a Ezequiel su trabajo, apoyo y dedicación para compartir este maravilloso regalo con todos nosotr@s.

Aprovecho para desearos la mejor entrada de año posible, llena de presencia y amor... Mucha luz a todos y todas!!

Fran 


Primera Clase Eckhart Oprah
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viernes, 19 de diciembre de 2008

El mundo cambia cuando cambias tu.- Maria Pilar Merino

Hola amig@s!!

Hoy vuelvo a colgar un brillante articulo de Maria Pilar Merino, recogido de la web http://www.dsalud.com/crecimiento_numero41.htm , del que solo recogo luz y sabiduria, y que de nuevo nos hace recordar lo importante que es darse cuenta de nuestra responsabilidad en la forma que tenemos de relacionarnos con el mundo y sus implicaciones.

De un modo u otro, trata de hacernos comprender que en la mayoria de los casos y sin darnos cuenta, todos hacemos lo único que podemos hacer en nuestro tránsito por la vida. Nos ayuda a entender entender que no existe motivo alguno para entrar en conflicto con nadie. No puede existir el enfado o el rencor si asumes que en su lugar, en el lugar de la persona que sientes que te ataca, tu habrías actuado exactamente del mismo modo. (en base a tu genética y tus circunstancias…condicionamientos, etc. No hay otra elección posible..si la hubiera, la habrías aplicado.

Cada persona es un mundo, por eso no existe la verdad, porque cada uno vive su propia realidad. Lo que para uno es un problema, para otro puede resultar no serlo, y viceversa.

Por esta razón, tenemos problemas y conflictos en las relaciones porque pensamos que lo que nos dicen otras personas lo han decidido o creado ellas, cuando en realidad su decisión es producto de su genética, condicionamientos y sus circunstancias, de manera que en cierta forma no es culpable de lo que dice o hace, aunque si responsable. Sin embargo, esta inmadurez en la interpretación de las relaciones entre las personas es la que origina la emisión de juicios que solo traen a nuestras vidas angustia y dolor.

Si su pasado fuera tu pasado, si su dolor fuera tu dolor, sí su nivel de conciencia fuera tu nivel de conciencia, pensarías y actuarías exactamente como él o ella. Esta compresión trae consigo perdón, compasión y paz.

Que lo disfruteis

Fran


EL MUNDO CAMBIA... CUANDO CAMBIAS TÚ

La mayoría de las personas tendemos a situarnos ante los demás y ante las circunstancias en función de la información de que disponemos. Una información que mezcla lo que nos llega del exterior a través de los sentidos con las ideas o creencias que forman parte de nuestra personalidad. Y es bueno tener una postura definida siempre que ello no suponga un estancamiento en las ideas o esconda miedo al cambio, o resistencia al crecimiento, o dependencia y apego a lo conocido. Sin embargo, en ocasiones esa definición de posturas nos hace posicionarnos ante los demás o ante las circunstancias de una forma rígida que se manifiesta por una tendencia al enjuiciamiento. Y es que a veces la línea que separa esas dos posiciones mentales es tan fina que no nos damos cuenta cuando abandonamos la asertividad -autoafirmación- y pasamos al juicio.

La verdad es que con demasiada frecuencia nos atribuimos la potestad de juzgar con severidad las ideas y comportamientos de los demás mientras con nosotros mismos somos tremendamente indulgentes.

Pues bien, las nuevas ideas sobre Psicología y Filosofía nos hablan de que “todo pensamiento que tenemos se refiere en realidad a nosotros mismos”. Es decir, que aquello que censuramos o rechazamos en el otro es signo de autocensura o de autorrechazo.

En “Curso de milagros”, ese maravilloso libro que ha echado raíces profundas en todos los movimientos de Nueva Conciencia, se sugiere que para evitar caer en el juicio cambiemos el enfoque, la interpretación de lo que observamos. Según parece, el hecho de juzgar está estrechamente relacionado con el pecado y la culpa mientras que el hecho de cometer un error lo está con el aprendizaje. Existe una diferencia abismal entre ambos conceptos.

Durante nuestra vida, fruto del proceso de aprendizaje, podemos cometer errores... y ¡vaya si lo hacemos! Pero nunca deberían verse como pecados. Si cuando miramos a alguien vemos que ha cometido un error consideraremos que es fruto de su momento evolutivo, de su crecimiento, de su nivel de conciencia; pero si juzgamos lo que ha hecho como un pecado le imponemos de inmediato -aunque sea mentalmente- una condena, un castigo. De hecho, los sistemas judiciales del mundo civilizado castigan a los criminales recluyéndolos en cárceles que tienen un enfoque de expiación, no de rehabilitación, y las estadísticas demuestran que muchos de los reclusos son reincidentes y vuelven a ser condenados una y otra vez. El castigo que infligimos a los demás recae al final sobre nosotros, el resto de la sociedad.

Y no se trata de perdonar a quienes han atentado -en cualquiera de sus formas- contra los derechos ajenos sino de establecer mecanismos para que esas personas puedan rehabilitarse. Se trata de buscar vías para enmendar los errores pero, sobre todo, para intentar que no vuelvan a producirse.

Hay que considerar que cuando alguien nos hace daño es porque ha perdido el contacto con su ser esencial, porque está dominado por la ignorancia o la inconsciencia, o porque se ha dejado llevar por el miedo y se ha olvidado de su verdadera naturaleza.

Cuando juzgamos a una persona sólo podemos recurrir al perdón, algo que -de alguna manera- nos coloca en una posición de superioridad con respecto al otro.

En cambio, cuando ponemos en marcha la comprensión y consideramos el modus vivendi de esa persona y lo enfocamos bajo el prisma de un proceso evolutivo de despertar de la consciencia, surge la aceptación.

Normalmente tenemos una buena opinión de nosotros mismos y nos cuesta reconocer aquellos aspectos poco positivos de nuestra personalidad. ¿Por qué no hacemos gala de la misma indulgencia cuando se trata de otras personas? Muchas veces nos engañamos creyendo que somos lo que creemos y que valemos lo que opinamos pero si realmente nos paráramos a observarnos un poquito veríamos las incongruencias en que constantemente caemos.
Por ejemplo, cuando vamos a una manifestación pacifista y terminamos haciendo uso de la violencia -aunque sea verbal- contra los defensores del sistema; cuando protestamos por los desastres ecológicos provocados por las grandes empresas sin que nosotros desarrollemos esa conciencia de respeto a la naturaleza en nuestra vida cotidiana; cuando nos escandalizamos de la manipulación que ejercen los medios de comunicación mientras ignoramos la que nosotros practicamos; cuando nos creemos mejores que los demás y simplemente es que manejamos una mayor cantidad de información... Y así podríamos hacer una larga lista.

¿Qué pasaría si aceptáramos que sólo somos lo que hacemos, si pusiéramos en nuestro haber únicamente lo útiles que somos? Quizás llegáramos a la conclusión de que no estamos tan alto como creíamos, que simplemente somos una parte de algo y lo único que hacemos es alimentar nuestro propio ego. Un ego que se niega a reconocer que participamos y somos responsables de cuanto sucede a nuestro alrededor, que en nuestra mente también existen conflictos, guerras, mentiras, violencia, miseria, odio, injusticia, enfermedad, robos, que participamos de todas las emociones que nos rodean. Que, en alguna medida, nosotros ponemos nuestro granito de arena para que la sociedad sea como es, que es imposible que se acaben las guerras mientras nosotros no eliminemos de nuestra mente las armas: pensamientos que se convierten en cañones, bombas o misiles; intenciones que crean brechas y rupturas en las relaciones; palabras que se convierten en puñales; miradas que fulminan, etc.

Por tanto, cabría preguntarse: ¿quién soy yo para juzgar a los demás? Seguramente eso que juzgamos tan severamente lo hayamos hecho antes y aún sigamos haciéndolo, tal vez en otro ámbito, tal vez en menor proporción... pero la raíz es la misma. Es posible que la vida nos ofrezca a través de personas y situaciones difíciles el aprendizaje que nos permitiría reconocer y sanar esa parte de sombra que nos devuelve el espejo del otro, que sea la oportunidad de ser consciente de algo y que cuando demos el paso y resolvamos el conflicto la situación dolorosa o conflictiva desaparecerá para siempre porque ya no necesitaremos esas condiciones tan hostiles o esas experiencias tan duras para seguir evolucionando. Así pues, en lugar de juzgar al otro observemos en qué medida lo que vemos en él forma parte también de nuestra vida y empecemos por cambiar ese aspecto en nosotros. Seguro que es la mejor aportación que podemos hacer para colaborar en la creación de un mundo mejor.

María Pinar Merino

Articulo extraido de: http://www.dsalud.com

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Psicologia tradicional versus Psicologia Transpersonal

Buenos dias!!

Llevo un rato estudiando algunos apuntes del curso al que asisto de Terapia Gestalt (ahora mismo estoy en el segundo año de los cuatro que abarca la formación), y me ha venido a la mente la idea de que mucha gente debe desconocer las diferencias que existen entre la psicologia tradicional y la psicologia transpersonal, estando esta última relacionada con la terapia gestaltica.

Y me ha parecido interesante publicar parte de un artículo de Paco Peñarrubia, Diector de la escuela madrileña de Terapia Gestalt y uno de los referentes más relevantes de nuestro pais en esta área, ya que trata esta diferenciación de una manera bastante clara y directa.

En este extracto de su artículo publicado en la web www.frtizgestalt.com , queda manifiesta la gran diferencia que separa a estas dos modalidades para tratar la resolución de conflictos en el comportamiento, siendo la principal diferencia la implicación de la espiritualidad en la psicoterapia transpersonal.

Si alguien está buscando formas de recorrer el camino del cambio y del crecimiento con herramientas adecuadas, le recomendaria sin lugar a dudas la Gestalt como unto de partida. En mi caso, está transformando mi vida y mi percepción del mundo…

Gracias!!

Fran


La Espiritualidad Gestalt Transpersonal Por Francisco Peñarrubia

Hablar de trascendencia y espiritualidad era sinónimo, hasta hace bien poco, de pensamiento no científico, a la vez que se asociaba con las creencias religiosas y el consiguiente prejuicio en todos aquellos que hemos recibido una «mala educación religiosa» autoritaria y basada en valores morales externos (sociales). Recojo el testimonio de John Rowan:

El término espiritual tiene ciertas connotaciones intimidatorias para muchos de nosotros (o en cualquier caso, las tiene para mí) porque evoca los recuerdos infantiles de la religión formal en la que fui educado. En lo que a mí respecta, este tipo de vivencia religiosa se limitaba a tratar de ajustar mi vida a una serie de ideales imposibles, un hecho que, por lo general, me reportaba más sufrimiento que felicidad porque desde esta perspectiva, la culpa y la hipocresía van de la mano. Hoy en día comprendo que todo esto tiene muy poco que ver con la auténtica religión. Las crisis que he atravesado tanto en mi proceso terapéutico como en mi proceso espiritual, no han sido limitadoras sino liberadoras. No se trata tanto de cumplir nuevas obligaciones o de adoptar nuevos mandamientos como de ir descubriendo quién soy realmente.

El término «transpersonal> evita «topar con las iglesias» y permite encuadrar la espiritualidad en la experiencia interior (personal), que es única e individual aunque, a la vez, esté recogida en todas las grandes tradiciones metafísicas de Oriente y Occidente. También hablar de espiritualidad desde la óptica de la psicología ha sido un riesgo e incluso una contradicción según el enfoque psicológico al que uno se adscribiera. Estados de conciencia transcendentes se han interpretado desde la psicología y la psiquiatría como «regresiones patológicas del ego de proporciones casi psicóticas»; las experiencias místicas se han tachado también de «regresiones neuróticas a la unión con el pecho», los estados extáticos como
La irrupción de la psicología humanista en Occidente, a la que se llamó «tercera fuerza» respecto al psicoanálisis y al conductismo, vino a modificar esta situación. La Asociación Internacional de Psicología Humanista definió así, entre otros objetivos, la filosofía del movimiento:
Sobrepasar los límites tradicionales de la Psicología, para incluir métodos de comprensión de la experiencia humana y la experiencia del potencial de cada uno; insistir en las experiencias que favorecen la realización de sí mismo..., la responsabilidad individual, autenticidad y trascendencia; proponer una percepción de la persona total: corporal, mental, emocional y espiritual...

A partir de aquí se ha desarrollado un movimiento que ha dado en llamarse «psicología transpersonal>.


La Psicología Transpersonal

El Journal of Transpersonal Psychology, aparecido por primera vez en EE.UU. en 1969, define así sus propósitos:

interés por los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las metanecesidades, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, el ser, la esencia, la beatitud, la reverencia, el asombro, la transcendencia del sí mismo..., las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la compasión, la cooperación transpersonal, la realización y actualización transpersonales y los conceptos, experiencias y actividades con ellos relacionados.
La psicología transpersonal apunta al campo de la investigación psicológica incluyendo áreas de la experiencia que hasta entonces se habían soslayado. El término transpersonal alude, según Walsh y Vaughan, a las experiencias que afectan a la conciencia y a una extensión de la identidad que va más allá de la individualidad y de la personalidad. Se nutre tanto de la ciencia occidental como de la sabiduría oriental en un intento de integrar ambos conocimientos en lo referente al desarrollo del potencial humano.

Dentro de estos términos, la realización de dicho potencial tiene que ver, resumiéndolo de la manera más simple, con transcender los limites del ego, entendiendo por ego no el yo freudiano, sino el autoconcepto, la imagen condicionada y empobrecida de nosotros mismo con la que nos identíficamos. Podemos hablar indistintamente de psicología o de psicoterapia transpersonal, porque «la psicoterapia constituye de por sí un tipo de abordaje espiritual. El mero hecho de prestar atención a lo que está ocurriendo en nuestro interior (como algo muy diferente a lo que debería estar ocurriendo o de lo que nos gustaría que ocurriese) puede ser considerado como un acto espiritual .

No olvidemos que la psicoterapia, tal como la entendemos actualmente, tiene un siglo de existencia, es muy reciente: anteriormente han sido las tradiciones espirituales las que se han ocupado de la conciencia y del desarrollo interior (como, por poner ejemplos de nuestra cultura cristiana, los ejercicios espirituales ignacianos y el examen de conciencia). En la medida en que la transpersonalidad se ha convertido en un fenómeno de investigación (y también en una moda) se han ido acotando sus limites, lo que es o no es, la jerga adecuada y la inadecuada: se diferencia lo transpersonal de lo pre-personal (previo a la lógica y regresivo) y de lo extrapersonal (lo paranormal en general), tampoco es sinónimo de «nueva era» ni de una nueva religión ni de la preponderancia del hemisferio cerebral derecho. Se relaciona con la intuición, la creatividad, las experiencias-cumbre de las que hablaba Maslow (no necesariamente extraordinarias sino ligadas a la vida cotidiana como la contemplación extasiada de un atardecer), etc.

Creo sinceramente que se está complicando el bosque y cada vez parece más una selva. Lo esencial del movimiento podría resumirse en lo que Naranjo denomina «una reespiritualización de la psicología», después de los excesos cientificistas. También considera la psicoterapia como una «conducción psico-espiritual» sin que pueda separarse el proceso psicológico del espiritual.


La Terapia Gestalt en el Contexto Transpersonal

Es conocido el mapa de Ken Wilber: «El espectro de la conciencia», donde cataloga a las escuelas psicológicas en función del nivel de conciencia que contemplan, entendiendo que la personalidad humana es una manifestación o expresión en múltiples niveles de una sola conciencia. También los enfoques terapéuticos pueden jerarquizarse según el nivel de conciencia en que operan, y así Wílber señala, por ejemplo, que el psicoanálisis actúa en el nivel del ego.

Este nivel del EGO alude a la identificación del hombre no con su organismo psicosomático sino con una representación o imagen mental, más o menos precisa, de su organismo total. Se identifica con su ego, con una imagen de sí, escindiendo normalmente la psique y el cuerpo. Además de esta dualidad psique/cuerpo, en este nivel opera la dualidad consciente/inconsciente, por eso aquí se ubican las terapias que comparten la creencia en la escisión entre la persona y su sombra y precisamente el proceso terapéutico consiste en restablecer el contacto con la sombra y reapropiarse de lo proyectado fuera hasta que el individuo adquiera una imagen de sí más exacta y aceptable, más correcta con su organismo total.

Al siguiente escalón Wilber lo denomina nivel EXISTENCIAL y aquí ubica a la terapia gestalt. En este nivel operan las terapias no tan preocupadas por los dualismos escindidores del organismo (psique/cuerpo, consciente/inconsciente) sino que conciben holisticamente a la persona como un organismo total, y la polaridad es aquí entre el organismo y el medio; se trata por tanto, de restablecer el equilibrio entre las necesidades del individuo y las de su entorno, ocupándose de las crisis que ocurren en esta frontera y apoyando las potencialidades de la persona para desarrollarse mejor e intervenir más adecuadamente en su medio.

Seguiría jerárquicamente la banda TRANSPERSONAL, que se caracteriza por la suspensión de todos los dualismos. Permite al individuo mirar con amplitud sus limitaciones emocionales y de todo tipo, lo cual significa que ha dejado de usarlas para deformar la realidad, es decir, que ya no se vale e ellas para interpretar neuróticamente el mundo. Sería una posición de testigo supraindividual, como ocurre en las prácticas budistas o en la experiencia de arquetipos.

Por último, en el nivel de la MENTE operan las «terapias» (sería más adecuado hablar de prácticas espirituales) que trascienden el sutil dualismo anterior del testigo frente a lo testimoniado. Cuando despierta la mente, ambos son la misma cosa. Es la experiencia del universo por el universo, es la conciencia de la conciencia cósmica intemporal e inespacial de la que habla el budismo mahayana, el taoísmo, el sufismo, algunas formas de misticismo cristiano, etc.

Si es difícil describir un proceso terapéutico, no lo es menos sintetizar el desarrollo espiritual, como Wilber intenta a través de este mapa, reconociendo que su clasificación es relativa y parcial (yo la criticaría más bien por exceso de intelectualidad) pero que sirve para explicar cómo el desarrollo de la conciencia es un proceso de renuncia a las identificaciones exclusivas, estrechas y parciales para ir descubriendo otras más amplias y globales mediante el desapego.


El artículo completo lo encontraras es: http://www.fritzgestalt.com/artiespiri.htm


jueves, 11 de diciembre de 2008

Un regalo especial

En estas fechas en las que todo el mundo comparte buenas intenciones, y nos enviamos correos de paz, amor y deseos de felicidad, he estado pensando cual podria ser mi regalo para vosotros...

La verdad es desde la mente, se hace muy dificil encontrar algo que llene mis espectativas de "querer quedar bien", ya que inevitablemente es el ego el que toma las riendas, queriendo tomar el control y aspirando a ser un protagosita admirado y reconocido.

Pero desde el corazón, solo fluye una sola cosa cuando siento vuestra presencia, aunque solo la viva desde la imaginación... AMOR!!. Por eso quiero deciros que OS AMO, que vuestra existencia y compartir mi existencia con vosotros desde la conexión universal es lo que me hace sentir lleno de amor por la vida, y que aqui y ahora sois el mejor regalo que podia desear.

Os pongo una poesia que encontré en la web www.tubreveespacio.com que expresa mucho mejor lo que os quiero transmitir, con el deseo de que os llegue al corazón como me ha llegado a mi...

Gracias por ser, y Feliz Navidad amig@s!!!

Fran


"Un regalo especial"

Para un ser tan maravilloso y especial
debe existir un regalo excepcional,
un regalo que sin ser costoso
sea de valor incalculable.

Que no tenga una envoltura
demasiado vistosa o complicada
pero que sea ante tus ojos
algo digno de maravillarse.

Un regalo que puedas conservar
aun al paso de todos los tiempos
y del cual en tu memoria puedas recordar
la fecha especial en que te fue otorgado.

Un regalo que en los momentos de tristeza
le de un soplo de aliento a tu vida
y tranquilo adelante puedas continuar.

Un regalo que en los momentos de alegría
con el puedas disfrutar
y compartir todas aquellas cosas
que a tu alma den felicidad.

Un regalo que a tu alma de descanso
cuando la carga pesada sientas ya
y creas que levantarte no podrás.

Un regalo que a donde quiera que vayas
a tu lado por siempre puedas llevar;
que a las miradas indiscretas de la gente
oculta por siempre pueda estar.

Un regalo que se adapte siempre
a tus sentimientos y necesidades
y te de el valor y el coraje
para seguir siempre adelante.

Un regalo que en los momentos de infortunio
te brinde de consuelo y esperanza.

Un regalo que sea camaleónico
que siempre contigo puedas llevar
tanto en los momentos de alegría
como en los momentos de profunda tristeza.

Un regalo que te acompañe cuando estés tranquilo
o cuando te incomode algún enfado.

Un regalo que esté a tu lado
cuando te encuentres mas cansado
te refugies y encuentres reposo,
que vaya contigo a todas partesaun sin estar presente,
que forme parte de tu alma y corazón.

Un regalo que soporte las inclemencias del tiempo,
que sea de raíces tan fuertes
que no exista poder en el mundo
que por más intentos logren arrancar.

Mientras sigo en la incesante búsqueda
de ese regalo excepcional para ti
por el momento…

Solo te ofrezco
este corazón, que aun siendo
pequeño y frágil, lleva dentro
un amor tan grande como el cielo
que no hace otra cosa que amarte
y agradecer a Dios por tu existencia.

Isabel Pinedo Martinez
Mexico

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Que es una emergencia espiritual?

¿Estas en un proceso de transformación personal y no sabes muy bien que te ocurre con respecto a lo que sientes?.

¿Te da la sensación de que algo no va bien, que te sientes mal, que estas incómoda?.

¿A ocurrido algo traumático en tu vida y desde entonces ya nada parece ser lo mismo?

¿Te has dado cuenta de que ya no sabes?

En este extracto del libro “En busca del Ser” de Christina Grof & Stanislav Grof se abordan estas preguntas de modo que facilitan la comprensión de ese tránsito en muchos casos “doloroso”, y conseguir con ello la fuerza necesaria para no bajar la guardia, y dejar que el proceso fluya de forma natural; solo permitiendo y aceptando lo que venga, sin interrupciones, conseguiremos trascender esa etapa para alcanzar la plenitud y sentir nuestra autenticidad.

Muchas gracias amigos y amigas.

Fran



Extracto de “En busca del Ser”.- Guia para el crecimiento personal
Christina Grof & Stanislav Grof


¿Qué es una emergencia espiritual?

Aunque los valores espirituales han sido en general reemplazados por consideraciones materialistas o sencillamente ignorados en la sociedad moderna, ahora se hace cada vez más evidente que el deseo de trascendencia y la necesidad de un desarrollo interno son aspectos básicos y normales de la naturaleza humana.

Los estados místicos pueden ser profundamente curativos y tener un importante impacto positivo en la vida de quien los experimenta. Es más: muchos episodios difíciles en los estados alterados de conciencia pueden considerarse crisis de transformación y de apertura espiritual. Las experiencias tormentosas de este tipo — emergencias espirituales, como las hemos llamado— han sido descritas en repetidas ocasiones en textos sagrados de todas las épocas como momentos duros en el sendero místico.

Las emergencias espirituales pueden definirse como etapas críticas y difíciles de atravesar en una profunda transformación psicológica que abarca todo nuestro ser. Se dan como estados alterados de conciencia, e implican emociones intensas, visiones y otros cambios sensoriales, pensamientos extraños y diversas manifestaciones físicas. Estos episodios suelen estar relacionados con cuestiones espirituales; incluyen secuencias de muerte y renacimiento psicológico, experiencias que parecen ser recuerdos de vidas pasadas, sentimientos de unidad con el universo, encuentros con diversos seres mitológicos y motivos similares.


¿Que desencadena una emergencia espiritual?

En la mayoría de los casos se puede identificar la situación que disparó la crisis de transformación: puede ser un factor físico primario, como una enfermedad, un accidente, una operación, un cansancio físico extremo o una prolongada falta de sueño. Circunstancias como éstas son capaces de bajar la resistencia psicológica al debilitar al cuerpo, y, además, al funcionar como poderosos recordatorios de la muerte y la fragilidad de la vida humana.

El ejemplo más dramático en esta categoría es la emergencia espiritual que sigue a una experiencia cercana a la muerte asociada a una grave crisis biológica, lo que permite acceder a experiencias trascendentales muy profundas. En las mujeres, una crisis de transformación puede ser desencadenada por la combinación del estrés físico y emocional durante el parto. Ya que dar a luz es una situación en la que existe el peligro de perder la propia vida, hay un elemento de muerte en cada nacimiento; esta experiencia lleva así a la madre a las fronteras mismas de la existencia individual: su comienzo y su fin. Esta es también la zona inrermedia entre lo personal y lo transpersonal.

En algunas instancias, un aborto natural o provocado puede jugar el mismo papel. A veces una transformación psicoespiritual puede comenzar durante relaciones amorosas intensas y emocionalmente desbordantes.

El sexo también tiene una dimensión transpersonal importante: por un lado, es un vehículo para trascender la mortalidad biológica porque es capaz de producir una nueva vida; por el otro, nene una profunda conexión con la muerte. De hecho, los franceses llaman ‘ pequeña muerte” al orgasmo. Una unión sexual que se da en el contexto de un lazo emocional poderoso puede convertirse en una profunda experiencia mística: todas las fronteras individuales parecen disolverse y la pareja se siente reconectada con su origen divino. Además de ser la unión biológica de dos seres huma nos, una situación de este tipo puede ser experimentada como la unión de los principios femenino y masculino, y alcanzar dimensiones divinas.

La profunda relación entre sexualidad y espiritualidad es conocida y cultivada en las tradiciones espirituales tántricas. En otros casos, el comienzo de una emergencia espiritual puede rastrearse hasta hallar una experiencia emocional muy fuerte, en especial una implique una gran pérdida, tal vez el fin de una relación amorosa importante, un divorcio, la muerte de un hijo, un padre u otro pariente cercano. Con menor frecuencia, el acontecimiento desencadenante es un desastre financiero inesperado, una serie de fracasos o la pérdida de un trabajo.

En algunas personas la gota que rebalsa el vaso puede ser la experiencia con una droga alteradora de la conciencia, o una sesión de psicoterapia intensa. Se conocen casos en los que una crisis de transformación comenzó en tus Sillón de dentista con la extracción de una muela utilizando oxido nitroso. La era de la experimentación descontrolada con drogas psicodélicas catapulto a mucha gente hacia la apertura espiritual, y a algunos de ellos hacia la emergencia espiritual. También hemos visto casos en los que una droga recetada por razones de salud fue el factor desencadenan te. Una sesión de hipnosis llevada a cabo con la intención de aliviar un terrible dolor de cabeza puede inesperadamente producir una experiencia de muerte y renacimiento, recuerdos de vidas pasadas y otros dominios espirituales de la psique que resultaran difíciles de asimilar.

Lo mismo ocurre con sesiones de psicoterapia experiencial que no se resuelven exitosamente. La amplia variedad de aparentes desencadenantes de la emergencia espiritual sugiere que lo más importante es la predisposición del individuo para la transformación interna, mucho más que los estímulos externos. Pero si buscamos un común denominador o un camino final en las situaciones desencadenantes, encontraremos que todas estas situaciones conllevan un cambio radical en el equilibrio entre los procesos conscientes e inconscientes. Algo ocurre que favorece el funcionamiento del inconsciente al extremo de que éste supera las percepciones comunes.

En ocasiones, las defensas del ego pueden verse debilitadas por una agresión biológica; en otros casos, un trauma psicológico interfiere con los esfuerzos de la persona, orientados hacia lo externo, redirigiéndola hacia su mundo interior. El catalizador más importante de una emergencia espiritual es un profundo compromiso con distintas prácticas espirituales.

De hecho, muchas de estas han sido diseñadas para facilitar la experiencia mística al aislar al buscador de las influencias externas y orientarlo hacia su inundo interior. Es fácil de imaginar el impulso espiritual que surge de las formas activas de la adoración religiosa, como bailar en trance, los giros sufies, la percusión de tambores, las salmodias o las letanías. Pero las crisis de transformación también pueden comenzar de manera menos dramática como la meditación sentada o en movimiento, la contemplación y la oración devocional.

En la medida en que disciplinas espirituales tanto orientales como occidentales ganan popularidad, más y más gente parece experimentar crisis de transformación relacionadas directamente con sus prácticas. Se han puesto en contacto con nosotros en repetidas ocasiones personas cuyas experiencias ocurrieron durante la práctica de la meditación zen, la meditación budista vipassana, el Yoga Kundalini, los ejercicios sufies, la oración cristiana o la contemplación monástica.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

La Naturaleza

El amigo Ezequiel me mandó esta semana pasada una presentacion basada en textos de Eckhart Tolle, en la que nos recuerda como la Naturaleza puede ser una puerta de acceso a la presencia, quizás la más valiosa herramienta para conectar con nuestra esencia, a traves de la quietud y enorme magestuosidad que desprende este maravilloso regalo que es la belleza del mundo que nos rodea.

A mi personalmente me ha dejado extasiado volver a sentir la profundidad de este mensaje, que es una auténtica clase práctica para conseguir sentir la plenitud de la conexión con el ser interno, aqui y ahora.

Una vez más, gracias Ezequiel por compartir tus regalos conmigo.

Un abrazo!!!

Naturaleza
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lunes, 24 de noviembre de 2008

El pensamiento

Hola amigos!!!

Despues de un tiempo de descanso en el que he necesitado "descargar mochila" para dejar espacio a nuevas experiencias, vuelvo para seguir compartiendo con vosotros aquelos textos que siento como inspiradores para la autoreflexión.

Hoy propongo un artículo del que una vez más desconozco el autor, en el que se abordan respuestas que nos pueden ayudar a comprender cual es el proceso por el que podemos desengancharnos de la identificación con nuestros pensamientos, para disponer de la opción de sentir un fluir auténtico de la vida.

Que lo disfruteis!!

Fran


El Pensamiento

¿Por qué buscamos algo que nos haga felices?, ¿Por qué buscamos la verdad?

Para la mayoría de nosotros el buscar algo es un modo de eludir lo existente. Debemos pues, aclarar muy bien para nosotros mismos, si esta búsqueda de la verdad, o de Dios, es una escapatoria o si es la búsqueda de la verdad en todo: en nuestras relaciones, en el valor de las cosas, en las ideas. Si sólo buscamos a Dios porque estamos cansados de este mundo y de sus miserias, se trata de una escapatoria. Entonces creamos un dios, que por lo tanto no es Dios, evidentemente. Es una maravillosa evasión. Pero si tratamos de encontrar la verdad, no en una serie exclusiva de acciones sino en todas nuestras acciones, ideas y relaciones, si buscamos la verdadera valoración del alimento, el vestido y del albergue, entonces, la encontraremos. Entonces no será una evasión. Pero si estamos confusos con respecto a las cosas de este mundo -alimento, vestido, vivienda, relaciones e ideas- ¿cómo podremos encontrar la realidad? Sólo podremos inventar una "realidad". Dios, la verdad o la realidad, no pueden ser conocidos por una mente que e halla confusa, condicionada, limitada.

¿Cómo puede pensar en la realidad, Dios, o lo que sea una mente condicionada?

La mente primero tiene que "descondicionarse". Tiene que liberarse de sus propias limitaciones, de su condicionamiento.

El condicionamiento de la mente le es impuesto interior y exteriormente, y mientras la mente engendre discordia, conflicto en la vida de relación, no podrá conocer la realidad. De modo que si uno ha de conocer la realidad, la mente tiene que estar en calma; pero si a la mente se la obliga, se la disciplina para que se calme, esa calma es en sí misma una limitación, mera autohipnosis. La mente sólo llega a calmarse y a liberarse cuando comprende los valores que la rodean.
Para comprender, pues, aquello que es lo más elevado, lo supremo, lo real, debemos empezar muy bajo, muy cerca; es decir, tenemos que descubrir el valor de las cosas, de las relaciones y de las ideas con las cuales no ocupamos a diario.

¿Cómo se puede buscar la realidad?

Puedes inventar una "realidad", puedes copiar, puedes imitar y como has leído tantos libros, puedes repetir la experiencia de los demás. Pero eso, por cierto, no es lo real. Para experimentar lo real, la mente debe dejar de crear; porque cualquier cosa creada por ella sigue dentro del cautiverio del tiempo y del pensamiento. El problema no consiste en saber si hay o no Dios, sino en cómo podrá el ser humano descubrir a Dios, y si el ser humano en su búsqueda se desprende de todo, inevitablemente encontrará esa realidad. Pero tiene que empezar con lo que está cerca, no por lo que está lejos. Es obvio que para ir lejos hay que empezar cerca. Pero la mayoría de nosotros desea especular, lo cual es una escapatoria muy cómoda. Por eso, las religiones ofrecen tan maravilloso narcótico a la mayoría de la gente. De suerte que la tarea de desenredar la mente de todos los valores que ha creado, es en extremo ardua. Y como nuestra mente está fatigada, o somos perezosos, preferimos leer libros de filosofía o religión y especular acerca de la Vida y de Dios; pero eso, a buen seguro, no es el descubrimiento de la realidad. Realizar, realizarse como persona es "vivenciar", no imitar.

¿Puede la mente dejar de crear y así percibir la realidad?

Para comprender esta cuestión no debemos mirar en los libros, miremos dentro de nosotros mismos. Cuando decimos que estamos pensando lo que hacemos es reaccionar. Reaccionamos mediante nuestro recuerdo del pasado.

La memoria es la experiencia, el almacenamiento de la experiencia de ayer, ya sea colectiva o individual. La experiencia de ayer es recuerdo. La respuesta de la memoria a un estímulo se llama pensar.

Cuando el pensador piensa, crea, y lo que él crea no es lo real. Todo el proceso del pensamiento, que incluye al pensador tiene que terminar, lo cual significa que el pensador tiene que cesar. Debemos comprobar por nosotros mismos que cuando cesa el pensamiento el pensador desaparece, deja de existir y, sólo entonces encontraremos la realidad.
¿Quién debe poner término al pensador y al pensamiento? ¿Cómo liberar al pensador de sus pensamientos?

La resistencia al pensamiento, reprimir todo pensar, sigue siendo una forma del pensamiento; por lo tanto, el pensador continúa, y así jamás podrá hallar la verdad. ¿Qué ha de hacer pues? Esto es muy serio y requiere sostenida atención. Si el pensador hace un esfuerzo para comprender la realidad, sigue manteniendo el proceso del pensamiento.

Todo lo que puede hacer una persona es darse cuenta de que cualquier esfuerzo positivo o negativo de su parte es perjudicial. Tiene que ver la verdad al respecto, y no simplemente comprenderla verbalmente. Debe ver que no puede actuar, porque cualquier acción de su parte mantiene al actor, lo alimenta. Todo esfuerzo de su parte vigoriza al "yo", al actor, al experimentador. Todo lo que él puede hacer, pues, es no hacer nada. Hasta el deseo, positivo o negativo, sigue siendo parte del pensar. El ser humano debe ver que cualquier esfuerzo que haga es perjudicial para el descubrimiento de la verdad. Este es el primer requerimiento.
Si yo quiero comprender, tengo que estar completamente libre de prejuicio y no puedo hallarme en ese estado cuando hago un esfuerzo, positivo o negativo. Ello es arduo en extremo. Requiere un sentido de pasiva y atenta percepción, en la que no se realiza esfuerzo alguno. Sólo entonces puede surgir la libertad.

La mente sólo puede moverse en el campo de lo conocido y mientras ella se mueva dentro de ese ámbito, jamás podrá conocer lo desconocido. La realidad es lo desconocido, aquello que es lo conocido no es lo real. Para librarnos de lo conocido, cualquier esfuerzo es perjudicial, porque el esfuerzo sigue perteneciendo a lo conocido. Así que nuestro problema consiste en liberar a la mente de lo conocido.

Todo esfuerzo, pues, debe cesar. ¿Alguna vez has procurado no esforzarte? Si yo comprendo que todo esfuerzo es inútil, que todo esfuerzo es una nueva proyección de la mente, del "yo", del pensador, si percibo la verdad a ese respecto, ¿qué ocurre? Si yo veo bien claramente el rótulo "VENENO" en una botella, no la toco. No hace falta esfuerzo alguno para no ser atraído por ella. De un modo análogo - y en este estriba la dificultad mayor- si me doy cuenta de que todo esfuerzo por mi parte es perjudicial, estoy libre de esfuerzo. Todo esfuerzo de nuestra parte es perjudicial, pero no estamos seguros porque deseamos un resultado, una realización, ahí está nuestra dificultad. Seguimos, por lo tanto, luchando y luchando. Pero Dios, la verdad, no es una recompensa, una finalidad. Tiene ciertamente que venir a nosotros; nosotros no podemos ir hacia ella. Si hacemos un esfuerzo para ir hacia ella, buscamos un resultado. Mas para que surja la verdad, el ser humano debe ser pasivamente perceptivo. La percepción pasiva es un estado en el que no hay esfuerzo. Consiste en ser perceptivo sin juzgar, sin optar, no en algún sentido fundamental, sino en todas las maneras; en darse cuenta de sus actos, de sus pensamientos, de sus respuestas relativas, sin opción, sin condenación, sin identificarse ni negar, para que la mente empiece a comprender todo pensamiento y toda acción, sin juzgar. Esto induce a averiguar si puede haber entendimiento sin pensamiento.

Pero sin indiferencia. La indiferencia es una forma de juzgar. Una mente embotada, una mente indiferente, no es perceptiva. El ver sin juzgar, el saber exactamente lo que ocurre es la atenta percepción. Es, pues, inútil que busquemos a Dios o la verdad, sin ser perceptivos ahora, en el presente inmediato. Es mucho más fácil ir a un templo, pero ésa es una huida a los dominios de la especulación. Para comprender la realidad, debemos conocerla directamente, y es obvio que la realidad no pertenece al tiempo ni al espacio. Ella está en el presente, y el presente es nuestro propio pensamiento y acción.

Todo pensamiento es parcial

Nos damos cuenta de que estamos condicionados. El analizar, el pensar sobre un problema es ejercer la fuerza para romper con algo.

Limitémonos a ver el problema, no preguntemos cuál es la respuesta, la solución. El hecho es que estamos condicionados y que todo pensar destinado a comprender este condicionamiento será siempre parcial; por lo tanto, jamás hay una comprensión total. Y sólo en la comprensión total del proceso íntegro del pensar hay libertad. La dificultad está en que siempre estamos funcionando dentro del campo de la mente, del pensamiento y, vemos que siempre es parcial.

Para liberar la mente de todo condicionamiento, debemos ver la totalidad de éste sin que intervenga el pensar. Esto es ser libre con respecto al "yo".

miércoles, 22 de octubre de 2008

La autoestima- Juan Enrique Spencer

Hoy quiero compartir algo que me ha sucedido estos últimos dias, y que me ha sorprendido gratamente. Resulta que uno de los artículos que publiqué el pasado mes de agosto titulado “La importancia de la autoestima en la ecologia emocional”, de Juan Enrique Spencer, ha provocado que el propio autor del mismo se pusiera en contacto conmigo para agradecerme la iniciativa de ponerlo a disposición de los lectores de este blog.

A raiz de esto, le he solicitado permiso para publicar más material de su trabajo y me ha transmitido su total conformidad, por lo que hoy voy a publicar un nuevo artículo llamado “La autoestima”, que os aseguro aporta una visión muy enriquecedora para el proceso de despertar de cualquier ser humano que se encuentre en la búsqueda de su centro y su espiritualidad.

Juan Enrique ha compartido conmigo una de sus inquietudes actuales, y con su permiso y para que os hagais un poco la idea de quien es, me explica que actualmente, se dedica a trabajar el liderazgo, y que está escribiendo un libro sobre el mundo interno del lider. Sin embargo, le ha surgido la inquietud de escribir un libro sobre la autoestima, en forma de manual práctico sobre el crecimiento.
Basa su trabajo en sus propias experiencias en la concepción del ser, que él personalmente ha experimentado en sus retiros de iluminación en la India.

Como podeis ver, se trata de una persona de la que seguro hay mucho por aprender.
He estado profundizando en su web, y os recomiendo que la visiteis porque tiene más material, muy interesante. Por ello, he puesto un link en “mis enlaces favoritos a su página http://www.questor.cl

El artículo que hoy nos ocupa, aborda el concepto de la autoestima, y una vez más nos invita a comprender que la imagen que tenemos de nosotros mismos depende mayoritariamente de la cualidad de nuestra percepción, en relación tanto a lo externo como a lo interno; es decir, como percibo lo de afuera y como me percibo a mi mismo.

Si nuestra actitud frente a la vida está dominada por el miedo, toda percepción de nuestro entorno y nuestras emociones nos presentará un escenario hostil y amenazante, lo que provocará reacciones cargadas de dolor y sufrimiento.
Por ello es tan importante, tal y como dice Juan Enrique, “el despertar”, como única salida para gozar de una vida llena de conciencia.
A partir de ahí, nos presenta algunas respuestas y algunas claves para comprender y tomar conciencia, para crecer…

Así que creo que más que comentarlo, lo mejor es que lo leais y saqueis de él la esencia de sus palabras para integrarlas en vuestro proceso; espero que lo disfruteis tanto como yo.

Muchas gracias Juan Enrique por tu apoyo, GRACIAS!!!!

Saludos!!


“La autoestima”
Juan Enrique Spencer


En nuestro país tenemos una percepción del concepto de autoestima exactamente al revés de lo que significa realmente. Todas aquellas personas que aparecen con desplante o fuertes de carácter son en realidad todo lo contrario, tienen una autoestima baja. Una persona con autoestima sana no necesita alterarse ni levantar la voz para decir lo que tiene que decir. Si opinamos distinto no le afecta, no necesita que los demás lo aprueben para mantener su comodidad interior.

La expresión bien conocida : "tiene un carácter fuerte", no es más que un manejo lingüístico para tapar nuestro mal genio y está lejos de ser un carácter fuerte, es más bien un carácter débil.

La verdad es que es el miedo lo que nos hace buscar protección con estrategias de defensa. Muchas veces recurrimos a la violencia como forma de protegernos, y necesitamos crear una ilusión de autoestima, siendo en realidad manipulados por ese miedo. Ese miedo esta relacionado a hechos de nuestro entorno, que nos involucran. Elevando nuestra autoestima nos permite diminuir la cantidad de cosas que aparecen amenazantes allá afuera. Esto trae el tema de la consciencia, de modo de estar conscientes de los hechos que nos producen reacciones de miedo. Si queremos sanar nuestra autoestima, es conveniente tener el despertar necesario para comprender los hechos tal como se producen sin interpretación. Así, el primer paso para obtener una autoestima sana es el despertar.

Es útil aclarar que lo contrario de autoestima no es hetero-estima o estima de los otros, sino que la desestima propia. Si todos estamos física y mentalmente aptos para lograr lo que queremos, que es lo que ocurre dentro de nuestro ser que hace que no creamos poder lo que obviamente podemos. Existe algo así como un banco interno, con los fondos emocionales que nos dirigen a través de nuestro subconsciente para lograr lo que creemos poder (Creo Ser), y no lo que realmente podemos (Soy). Este banco interno está formado por nuestras experiencias, que dejan un residuo específico de acuerdo al filtro de nuestras creencias personales de lo que pensamos que es. Otro enfoque de esto mismo, es que tenemos estadísticas mentales de acciones que prueban que no podemos hacer/realizar/crear algo. Así, inseguridad de hacer/realizar/crear algo se puede traducir como seguridad de nuestra incapacidad, avalado por nuestra experiencia filtrada por nuestras creencias.

Cada uno de nosotros es valioso por existir, somos seres completos, disponemos de todos los recursos internos para proyectarnos, viendo al mundo de la forma que nuestra realidad interior nos permite ver el mundo exterior. De esto es obvio que podemos modificar nuestra realidad interior. Dicha realidad interior es percibida de acuerdo a nuestra estrategia para buscar la información y recursos internos en la obtención de nuestras metas. Esto es, si consideramos que la vida sólo transcurre (simplemente es), lo que cambia es como la percibimos. Una persona depresiva o pesimista utiliza una estrategia de búsqueda que resalta hechos negativos. Una persona optimista o positiva resalta en su mente los aspectos positivos de su experiencia. Cada una de estas actitudes frente a la vida está respaldado por un soporte mental, que es un dialogo interior que recibe el nombre de pauta explicativa.

Todo esto hace que nos conozcamos poco a nosotros mismos, debido a que como nos resulta difícil escapar a nuestra evaluación constante. En algunas formas esta autoevaluación es superficial, nadie quiere someterse voluntaria y abiertamente a una evaluación aunque sea personal.

Es importante considerar el aspecto de la energía personal. Este es un tema de conversación no formal, pero difícilmente aceptable como explicación clínica de una causa o mal. Sin embargo, la energía personal tiene una relación bidireccional con nuestro diálogo interior. Si nuestra mente compara con percepción negativa para nosotros, se traduce en una baja de energía. Si bajamos la energía, se traduce en un diálogo interior pesimista. En sentido positivo esto también es válido.


¿ Qué es la Autoestima ?

Nuestro lenguaje es preciso, pero lo usamos vagamente, esto es ; utilizamos muchas palabras que no entendemos su significado en profundidad. Entre las palabras que usamos y cuyos conceptos asociados están difusos está autoestima. El vocabulario representa ideas de lo que somos o creemos ser, así, si tenemos ideas equivocadas asociadas a un concepto reconocido y valorado, pudiéramos aspirar ser algo diferente de lo que realmente quisiéramos ser. Por otro lado, un mal entendimiento del concepto, podría limitarnos de querer ser ese concepto. Por eso es importante entender exactamente lo que significa la palabra Autoestima, para saber si representa un concepto o estado que consideramos deseable y además alcanzable. No podemos entender autoestima desde el punto de vista externo, esto es, como nos ven/hieren/premian los demás, tampoco desde un punto interno, esto es ; como nos vemos/herimos/premiamos a nosotros mismos. Es conveniente entender autoestima como un equilibrio entre el mundo interno y externo. Esto porque la autoestima está determinada por nosotros y nosotros estamos influenciados por el mundo externo.

Antes de presentar una definición formal, es interesante aclarar que la Autoestima no está relacionada con lo que SOY sino que con lo que CREO SER. Para ello, consideremos la siguiente definición :

Respeto a uno mismo :
Actitud positiva hacia el derecho de vivir, de ser feliz y de merecerla. Sentimiento de que la alegría y la satisfacción son derechos innatos naturales. Reafirmarme en mi valía personal.

Eficiencia Personal:
Confianza en el funcionamiento de mi mente. En mi capacidad para entender, pensar y aprender. Capacidad para entender los hechos de la realidad que entran en el ámbito de mis intereses y necesidades. En creer en mi mismo. En la confianza en mi mismo.

Ambos elementos de la definición permiten el equilibrio entre el mundo externo y el interno. Entendiendo por mundo interno el amor a nosotros mismos, y por eficiencia personal a la capacidad de lograr lo que me propongo, esto es : el mundo externo. No quiero dar a entender que una persona con una autoestima sana piense conscientemente en referencia a estos componentes, sino que si analizamos la experiencia individual de autoestima, ineludiblemente los encontramos. Para tener una experiencia de autoestima sana, ambos componentes deben estar presentes.


Aceptarse a uno Mismo

He sufrido muchas desgracias, que nunca llegaron a ocurrir.
Mark Twain

Como distinguimos entre lo que somos y lo que creemos ser ?, tal vez esta es la pregunta clave. Sin embargo, uno puede hacer un examen de consciencia y determinar lo que exactamente somos a partir de lo que sabemos que podemos lograr. Todo aquello que no podemos (o sentimos que no podemos) es un espacio de posibilidades de crecimiento, y aceptar conscientemente que lo que creemos que no podemos hacer o lograr es parte de lo que somos.

Es difícil diferenciar entre autoestima y aceptarse a uno mismo, sin embargo, es necesario distinguirlos. Mientras la Autoestima es algo que experimentamos, la aceptación de uno mismo es algo que hacemos. Aceptarse a uno mismo es algo que hacemos y logramos cuando nos orientamos a metas positivas en la medida de nuestras posibilidades, eliminando las expectativas no alcanzables. Cuando cambiamos el diálogo interno (pauta explicativa) con nosotros mismos, también estamos aceptándonos. Frente a una situación podemos culparnos y decirnos : torpe, estúpido, cómo se te ocurre hacer esas cosas, etc. Podemos cambiar el enfoque de acción considerando que No existen éxitos ni fracasos, sólo resultados, este enfoque permite orientarse al resultado final y no a la acción contingente que estamos evaluando. Así, un resultado negativo orientado al resultado esperado final, se convierte en experiencia. Esto nos permite cambiar el foco de atención de la evaluación del error, a la evaluación de la experiencia de aprendizaje.
Es posible entender por autoaceptación al reconocimiento responsable de los rasgos físicos y psíquicos que nos limitan y empequeñecen. Tener consciencia de que nuestra dignidad innata como personas es que sin importar nuestros errores o las maldades que hagamos, nunca dejaremos de ser seres humanos falibles.


Referencia Interna vs Externa

Otro aspecto importante a considerar para el guerrero del ser, es distinguir el porqué hago lo que hago, cual es mi motivador para hacer. ¿ Hago lo que hago porque quiero hacerlo o porque alguien espera eso de mi ?. Dicho de otra forma ; La referencia o motivo para hacer lo que hago es interna a mi o externa a mi.

Un símbolo de buena autoestima es una fuerte referencia interna. Esta cualidad refleja la seguridad de alguien en sí mismo. Una persona que hace algo porque le gusta, y no necesita la aprobación de otros, que está contento consigo mismo, tiene referencia interna. Una persona que hace algo porque necesita la aprobación del medio tiene referencia externa y se posterga para hacer algo que está probado o validado por el medio en que se desenvuelve.

Una forma de crear una fuerte referencia interna, está en modificar la estrategia de búsqueda de recursos internos para lograr objetivos. Otra forma es, cambiar la pauta explicativa de los hechos del mundo.


Creencias que potencian la Autoestima

Una creencia no es una estrategia, no es una forma de hacer, no es un tipo de comportamiento. Una creencia es una generalización sobre cierta relación existente entre experiencias. Así, las creencias no están basadas en la realidad, ninguna evidencia ambiental o conductual cambiará una creencia. Es de extrema importancia nuestra autoestima porque influencia creencias sobre nuestra forma de actuar, y nuestra forma de actuar influencia nuestra autoestima. Tenemos así una profecía autocumplida, en la forma como construimos nuestro mundo interior es como lo exteriorizamos, por este motivo es importante desarrollar nuestras potencialidades internas partiendo por el motor que genera las demás potencialidades, a saber ; nuestra autoestima.

Entre las creencias que favorecen una autoestima sana están las siguientes :

• Todo ser humano tiene los recursos internos necesarios para lograr el crecimiento y
desarrollo de su ser.

• Todo comportamiento humano tiene una intención positiva y un contexto donde es
adecuado.

• Si lo que haces no consigue lo que quieres, haz algo diferente.

• No existen éxitos ni fracasos sólo resultados, y puedes usarlos como realimentación.

• No es lo mismo ser ignorante que incapaz. No saber como no significa incapacidad.

• No es necesario entender todo para valerse de todo.

• Yo soy capaz.

Muchos subestiman su capacidad de aprender y crecer, de generar cambios en nuestro interior y crecer en el intento. Es recomendable favorecer creencias sobre nuestra capacidad de aprender (cambiar).

Artículo extraido de http://www.questor.cl/Artic_02.htm

viernes, 17 de octubre de 2008

Sentimiento mundano versus sentimiento anímico

Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido… Y compáralo con el sentimiento que brota en tu interior cuando contemplas la salida o la puesta del sol, o la naturaleza en general, o cuando lees un libro o ves una película que te gustan de veras.

Trata de revivir este último sentimiento y compáralo con el primero, el producido por el hecho de ser elogiado. Comprende que este primer tipo de sentimiento proviene de tu propia ‘glorificación’ y ‘promoción’ y es un sentimiento mundano, mientras que el segundo proviene de tu propia realización y es un sentimiento anímico.

Veamos otro contraste: recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando obtienes algún éxito, cuando consigues algo que anhelabas, cuando ‘llegas arriba’, cuando vences en una partida, en una apuesta o en una discusión.
Y compáralo con el sentimiento que te invade cuando disfrutas realmente con tu trabajo, cuando de veras te absorbe por entero la tarea que desempeñas. Y observa, una vez más, la diferencia cualitativa que existe entre el sentimiento mundano y el sentimiento anímico.

Y todavía otro contraste más: recuerda lo que sentías cuando tenías poder, cuando tú eras el jefe y la gente te respetaba y acataba tus órdenes, o cuando eras una persona popular y admirada. Y compara ese sentimiento mundano con el sentimiento de intimidad y compañerismo que has experimentado cuando has disfrutado a tope de la compañía de un amigo o de un grupo de amigos con los que te has reído y divertido de veras.

Una vez hecho lo anterior, trata de comprender la verdadera naturaleza de los sentimientos mundanos, es decir los sentimientos de autobombo y vanagloria, que no son naturales, sino que han sido inventados por tu sociedad y tu cultura para hacer que seas productivo y poder controlarte.

Dichos sentimientos no proporcionan el sustento y la felicidad que se producen cuando contemplas la naturaleza o disfrutas de la compañía de un amigo o de tu propio trabajo, sino que han sido ideados para producir ilusiones, emoción… y vacío.

Trata luego de verte a ti mismo en el transcurso de un día o de una semana y piensa cuántas de las acciones que has realizado y de las actividades en que te has ocupado han estado libres del deseo de sentir esas emociones e ilusiones que únicamente producen vacío, del deseo de obtener la atención y la aprobación de los demás, la fama, la popularidad, el éxito o el poder.

Fíjate en las personas que te rodean. ¿Hay entre ellas alguna que no se interese por esos sentimientos mundanos? ¿Hay una sola que no esté dominada por dichos sentimientos, que no los ansíe, que no emplee, consciente o inconscientemente, cada minuto de su vida en buscarlos? Cuando consigas ver esto, comprenderás cómo la gente trata de ganar el mundo y cómo, al hacerlo pierde su vida. Y es que viven unas vidas vacías, monótonas, sin alma…

Propongo a tu consideración la siguiente parábola de la vida: un autobús cargado de turistas atraviesa una hermosísima región llena de lagos, montañas, ríos y praderas. Pero las cortinas del autobús están echadas, y los turistas, que no tienen la menor idea de lo que hay al otro lado de las ventanillas, se pasan el viaje discutiendo sobre quién debe ocupar el mejor asiento del autobús, a quién hay que aplaudir, quién es más digno de consideración… Y así siguen hasta el final
del viaje.

Autor: Antony de Mello
Fuente: http://webalia.com

martes, 14 de octubre de 2008

¿Quién soy?

¡Que curiosa resulta a veces la experiencia de vivir abierto a nuevas posibilidades!. Lo digo porque desde que inicié mi proceso personal, no suelo descansar en la búsqueda de textos y escritos que me inspiren de forma especial, y es en esa búsqueda en la que muchas veces siento la "sincronicidad" en lo que me pasa en la vida.

¿Y a que me refiero cuando digo “especial”?. Pues básicamente que tal como los leo, de repente “algo” resuena con gran fuerza en mi interior, y en ese instante tomo conciencia de mi mismo y de lo que me rodea con gran intensidad, permitiéndome sentir un nivel de presencia muy elevado y gratificante.

¿Y a que me refiero cuando digo "sincronicidad"?. Pues que como dicen, no existen las casualidades, sino las "causalidades", es decir, las cosas pasan cuando deben pasar y en los momentos adecuados.

Estos dias que estoy preparando el próximo Taller que voy a impartir el mes que viene, andaba buscando contenidos para remodelar una de las charlas que forman parte de su estructura, y puesto que el Taller se llama “¿Quién eres tú?”, me ha hecho gracia encontrar un artículo de Maria Pinar Merino, responsable de la sección Crecimiento personal de la revista on line “Discovery Salud. (he añadido el enlace en el blog porque es realmente interesante), que se llama así, tal cual: ¿Quién soy?. Y mi sorpresa ha sido mayúscula al leerlo y sentir una vez más esa sensación, esa conexión y esa comunión total con sus palabras.

Generalmente, en la mayoria de los casos, coincide un hecho que para mi siempre ha sido revelador: la verdad es muy simple…a veces me parece incluso demasiado simple. Tengo claro que la naturaleza humana tiende a rebuscar y complicar lo obvio ya que parece que nos cuesta creer que las cosas puedan ser fáciles, sin problemas; sin embargo, y el caso del maestro Eckhart Tolle asi lo corrobora, si observas atentamente te daras cuenta de que al fin y al cabo todo apunta en la misma dirección.

Quiero decir que para mi, no es necesario andar buscando las respuestas a nuestras dudas existenciales en complicados libros, dedicando años y años porque no somos capaces de creer que en realidad es mucho más simple. Para mi, es cuestión de sentir que la verdad y lo auténtico ya lo tienes, que forma parte de ti, y que siempre ha sido así. Lo que relamente importa es encontrar la manera de verlo, de conectarte con tu más profunda esencia y desde ahí, comprender que no hay nada que buscar, que ya has llegado.

En fin, como siempre digo: respira y siente, y disfruta en silencio de este artículo que nos regala claras indicaciones de quien somos y cómo reconocernos desde la esencia y totalidad de la que tomos somos una parte y el todo.
Hasta la próxima!!


¿QUIÉN SOY?
María Pinar Merino

Esa es la gran incógnita a la que nos enfrentamos todos los seres humanos cuando tenemos el primer atisbo de consciencia. ¿Soy mi cuerpo físico?, ¿soy mi mente?, ¿mis pensamientos?, ¿mis emociones?, ¿mis logros? ¿Soy lo que esperan de mí mis seres más cercanos? ¿Soy lo que los demás piensan sobre mí? ¿Soy algo más aparte de la función que desempeño en la vida (madre, esposo, médico, abogado, hija...)? Pues bien, sería bueno intentar responder a tan crucial pregunta -¿quién soy?- recorriendo la distancia que va desde la capa más externa, más visible de nuestra personalidad, hasta intentar llegar a la parte más profunda de ella, esa de la que normalmente no somos conscientes.
No olvidemos que el camino de la consciencia es un camino difícil de recorrer, con muchas bifurcaciones que constantemente nos invitan a perdernos.

Dice la filosofía perenne que no hay evolución sin consciencia de ella, a la vez que nos recuerda la importancia de dar bien los pasos para no tener que volver a repetirlos, de cerrar bien cada etapa de nuestra vida a fin de no arrastrar cosas del pasado, lastres o anclajes que nos impidan movernos en el presente e, incluso, hacer planes de futuro. Por su parte, la nueva Psicología define la personalidad externa o psique como el conjunto de estructuras neuronales que integran los hábitos de comportamiento del individuo frente al medio que le rodea. Dicho de otra forma, la personalidad externa sería la suma de los actos externos y la forma de pensar de un individuo dentro de su hábitat. Personalidad que estaría impresa en las neuronas, que son las que delimitan la actuación de la persona frente al medio en un constante proceso estímulo-respuesta.
La personalidad externa es pues siempre individual aunque, lógicamente, dentro de un amplio colectivo muchos estímulos obtienen la misma respuesta. Y es que el tipo de cultura o sociedad imprime un cierto carácter en todos sus integrantes que se manifiesta en respuestas similares ante estímulos idénticos.

Nuestros hábitos de comportamiento adquiridos tienen distintas raíces: unos son heredados (provienen de nuestros antepasados y de la memoria genética de la especie en evolución a la que pertenecemos) mientras otros son fruto de nuestra vivencia personal y están tremendamente arraigados, siendo esa parte innata de cada ser humano que no tiene relación aparente con su historia personal ni con la de la cultura a la que pertenece. Podríamos encuadrar estos últimos “hábitos” en la zona de lo transcendente.

Este segundo bloque conforma una serie de facetas poco visibles en público pero muy claramente manifestadas en la intimidad y suele contener hábitos positivos que imprimen el carácter “subliminal” del individuo.


LA FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD

Pero comencemos por el principio. Es obvio que cuando un ser humano nace está sometido a todo tipo de influencias que conforman su personalidad: familiares, ambientales, afectivas, educacionales, económicas, de supervivencia, etc. Siendo precisamente esas influencias a las que se ve sometido las que le hacen manifestar distintas “subpersonalidades” o “yoes”. Muchas veces, esas personalidades toman forma de arquetipos que surgen cuando nuestra mente lo cree necesario. Así, por ejemplo, una persona tremendamente tímida puede, en determinadas circunstancias, mostrar una personalidad fuerte y reivindicativa ante lo que considera una injusticia. Ese “personaje” del guerrero que aparece para solventar una determinada situación es una faceta de su personalidad que no está bien integrada y surge como un “yo” distinto. Otro ejemplo: alguien acostumbrado a tomar decisiones y a ejercer el poder puede verse en un momento determinado actuando como un niño indefenso, un pobre de mí que necesita ayuda. A veces, esas subpersonalidades corresponden a aquellas facetas de nuestra personalidad que forman parte de lo que Jung identificó como la sombra, es decir, todos aquellos aspectos no aceptados por cuestiones sociales o de creencias y que se camuflan como si correspondieran a actitudes y comportamientos de otro ser ajeno a nosotros. Otras veces son auténticos escudos que utiliza la persona como mecanismos de defensa por miedo e inseguridad. En ocasiones son personajes que simbolizan los ideales, la sobrevaloración, la sublimación de alguna faceta positiva.

El problema es que estos arquetipos salen a escena sin que -la mayoría de las veces- la persona sea consciente de ello. El camino del crecimiento personal lleva consigo el reconocimiento de todos esos “personajes” que forman parte de nosotros transmutándoles para que podamos integrarlos en nuestra personalidad, que debe ser una y única. Para explicar la relación entre la parte consciente y la inconsciente de nuestro comportamiento, los psicólogos utilizan el ejemplo de un iceberg. Según parece, nuestro comportamiento consciente correspondería apenas a un 10% del total de nuestra personalidad. Esa sería la parte visible, la que emerge de la superficie del agua. El resto, un 90%, estaría dentro de la parte inconsciente. Es decir, la zona sumergida del bloque de hielo. Estaría formada por los hábitos de conducta mecánica, los comportamientos estandarizados por convencionalismos sociales, la escala de valores asumida, la educación recibida, el sistema de creencias adoptado, las experiencias asimiladas anteriormente; en definitiva, la parte no consciente.

Antiguamente las terapias psicológicas trabajaban sobre ese 10% con lo que los resultados eran muy pobres y sobre todo muy lentos. Luego, a partir de los años sesenta, con el nacimiento de la psicología humanista, la bioenergética, la Gestalt, la psicología de Jung, la Psicosíntesis de R. Assagioli y, finalmente, la Psicología Tanspersonal, todo dio un gran vuelco y se comenzó a actuar sobre el 90%. El descubrimiento de que la consciencia del ser humano podía abarcar distintos estados además del de vigilia y sueño -los dos únicos que reconocía la Psicología tradicional- fue la puerta que dio entrada a las nuevas terapias.


¿CÓMO SE MANIFIESTA LA PERSONALIDAD EXTERNA?

Podríamos decir que se manifiesta en tres grandes zonas:

Zona externa consciente:
Es una zona claramente identificada por la persona y también por cuantos la rodean. Ahí podríamos incluir la actividad que desarrollamos, los propósitos que tenemos, cómo nos organizamos para llevarlos a cabo, etc.
Zona externa inconsciente:
Esta zona es visible para los demás pero la mayoría de las veces la propia persona no es capaz de reparar en ella. Es donde se refleja el modo personal de hacer las cosas, cómo nos movemos, dónde nos colocamos, a qué le damos prioridad en nuestra actividad cotidiana...
Zona interna:
Ni los demás ni la persona suelen verla. Es donde estaría reflejada la filosofía profunda que alienta nuestro comportamiento.

Así pues, hay aspectos de nosotros mismos que son muy obvios para los que nos rodean pero pasan desapercibidos para nosotros porque en nuestra mente hemos forjado una idea de cómo somos -es lo que llamamos ego- siendo incapaces de observar aquellos aspectos que no están incorporados en esa idea que tenemos sobre nosotros mismos. Es muy importante ser conscientes de esto para poder dar entrada a los demás en nuestra vida y practicar así lo que se llama “labor de espejo”. Es decir, aquellas personas que forman parte de nuestro círculo cercano: familia, amigos, compañeros de trabajo, etc., -todos con los que mantenemos vínculos afectivos- van a devolvernos el reflejo de nuestra manifestación y es muy interesante recibir ese “feedback” o retroalimentación para conocernos un poco mejor. Amamos en los otros aquello que tenemos incorporado en nuestra personalidad y por eso lo “reconocemos” en el otro. Rechazamos de los demás aquello que aún tenemos por solucionar. La intensidad de nuestras reacciones de aceptación o rechazo está en relación directa con lo integrado o no que tengamos ese aspecto en nuestra personalidad.

Una buena labor de espejo, realizada con sinceridad e intención positiva, es mucho mejor herramienta de aprendizaje que los modelos repetitivos de la vieja psicología. La vida se ha convertido en la verdadera pista de pruebas y los “laboratorios” sólo sirven para los experimentos con cobayas. Son las personas que nos rodean y el ambiente en que nos desenvolvemos los verdaderos artífices de nuestro crecimiento personal, de ese camino de conocimiento que nos proveerá de la fuerza necesaria para saber coordinar el impulso que surge del interior con lo que vivimos en lo cotidiano.

Si son ciertos los estudios sociológicos que presentan las revistas especializadas es muy probable que la humanidad esté perdiendo, por falta de uso, muchas de sus capacidades innatas. El estrés, la falta de tiempo, la vorágine de vida, el hacer mucho en poco tiempo, el exceso de contenidos, la presión -no sólo a nivel profesional sino también social- y las dificultades de relación en general hacen que cada vez tengamos menos ocasiones para dejar fluir nuestra verdadera personalidad, la interna, esa que está oculta por capas y capas como si de una cebolla se tratara. Por eso se ha puesto de moda asistir a cursillos de comunicación para recuperar el hábito de hablar con los que tenemos cerca; de convivencia para darnos cuenta de lo que significa compartir; de expresión corporal para vencer los bloqueos y las resistencias que se forman en nuestro cuerpo por la rigidez de nuestros planteamientos; otros, para aprender a relacionarnos de forma oportuna en cada situación o para actuar de forma que tengamos garantizados unos resultados predeterminados. Tambien hay cursillos para enseñarnos a hablar en los distintos ambientes o para aprender a reír... Ante una reflexión parecida, Osso se pregunta: ¿Os imagináis si los pájaros esperaran a ser adiestrados para ponerse a cantar?

Hemos llegado a creer, erróneamente, que el proceso de aprender consiste en acumular conocimientos y nos hemos olvidado de que el verdadero saber surge cuando los estímulos externos despiertan lo que hay en el interior. Es posible que en este viaje que ha emprendido la humanidad para reconocer y crear el mundo esté llegando el momento de volver hacia una vida más natural, aunque eso sí, sin despreciar todo el bagaje de experiencias y conocimiento que hemos acumulado durante el trayecto de ida. Porque cada día se hace más necesario soltar lo que ha estado retenido por creencias limitativas. Creencias que se han conformado gracias a la instrucción que hemos recibido sobre cómo andar, cómo hablar, qué decir, cuándo decir, qué vestir, qué pensar y qué sentir; y eso provoca frustración e infelicidad.

¿Cómo luchar contra esa tendencia? Las nuevas corrientes psicológicas nos hablan de recuperar la inocencia de los niños, de recuperar la espontaneidad intentando que las cosas surjan de dentro, que nuestras palabras describan lo que pensamos y sentimos, que nuestro cuerpo las acompañe con sus gestos de forma natural, que las pausas o los silencios no correspondan a técnicas aprendidas sino al propio fluir porque todo el mundo tiene experiencias de que si “se cuenta a sí mismo”, es decir, describe su propia experiencia, se produce un fenómeno de comunicación. La aceptación de los demás sólo es posible cuando se da la aceptación propia y para ello es necesario conocerse.

La clave de la salud y la felicidad está en la armonización de todos los aspectos de la manifestación del ser humano: físico, energético, emocional, mental y espiritual. Todos estos aspectos están interactuando constantemente unos sobre otros. Cada uno de ellos vibraría en diferentes octavas pero pueden mantener una correspondencia armónica que nos permita componer una bella sinfonía que un día podremos interpretar.

María Pinar Merino

Texto extraido de la web: http://www.dsalud.com/crecimiento_personal.htm

lunes, 13 de octubre de 2008

"El filtro mental".- usa tu cerebro para crecer...

Es lunes por la mañana, hace un cierto bochorno y estoy en la oficina; no tengo ganas de nada en concreto y perdido en mi mente, me he puesto a buscar textos en los que se hablara de esa parte de nosotros tan misteriosa y a la vez tan maravillosa: nuestro cerebro!!!.

Y precisamente, en un texto de “Superación personal” del que no conozco el autor, aparece una parte en la que justamente trata este tema, y que además lo hace abordando el asunto exponiendo su potencial como herramienta para el crecimiento.

Efectivamente, tal y como afirma el amigo Tolle, “el cerebro es un instrumento maravilloso y necesario, pero siempre y cuando tú lo utilices a él, y no sea él el que te utilice a ti..”. Y por encima de todo, lo que más me ha gustado es comprobar que el mayor regalo que nos hace el correcto uso de este maravilloso don que todos tenemos, es el “Poder de elegir”, algo que ya hemos visto en anteriores artículos y que es una de las llaves para vivir en libertad y plenitud.

Como siempre, espero que lo disfruteis y os aporte un poquito más de luz en vuestra búsqueda.

Gracias!!


El filtro mental

Es indudable que el ser humano es la más grande, la más poderosa, las más extraordinaria, la más maravillosa obra de toda la creación; mirándolo con un enfoque más detallado: el cerebro humano es un elemento tan increíblemente perfecto, complejo y poderosísimo, que no existe en ningún otro lugar de la creación una obra con la que se le pueda comparar, ni mucho menos asemejar.

Ni en medio de lo más profundo de los mares, ni en ningún lugar de la naturaleza, en ningún lugar entre las galaxias, entre los cuerpos cósmicos estelares, planetas o nebulosas de todo el universo conocido, ni en lo más recóndito de la tierra se ha descubierto (hasta ahora) una maquinaria más completa, más eficiente, más potente, más bien programada, con mayores posibilidades, con tantas capacidades y con tan enorme potencial en cada una de sus muchísimas opciones; con una capacidad de trabajo tan enorme, en proporción con su reducido tamaño; no existe nada, ni humano, ni mineral, ni animal, ni sólido, ni líquido, encima de la tierra ni debajo de ella, que sea más capaz, más rápido, que posea más talento, más aptitudes ni más grandes condiciones e idoneidad…. QUE UN CEREBRO HUMANO!

Nuestro cerebro es la obra cumbre, la obra maestra de la mano, la voluntad, la generosidad, el amor y la magnificencia de Dios, cualquiera que sea tu imagen de El.

El hecho de que seamos nosotros, los seres humanos, los depositarios, los usuarios, los dueños, los operarios y los beneficiarios de este don maravilloso y extraordinario, nos convierte en unos seres privilegiados; en predilectos, aventajados, preferidos y escogidos seres dotados con la herramienta más poderosa del universo hasta hoy conocido: EL CEREBRO HUMANO!

El hecho de que hasta hoy sólo hayamos utilizado una pequeña parte de él, un pequeñísimo porcentaje de su increíble capacidad, no es obstáculo para que a partir de este momento podamos iniciar un proceso de conocimiento, desarrollo y crecimiento, que nos debe llevar a un mejor aprovechamiento de este elemento excepcional, a hacer un uso más inteligente, de más rendimiento y de mejor calidad, de nuestras capacidades extraordinarias.

Por si acaso no tienes aún muy clara la inmensidad de las capacidades y aptitudes de tu cerebro, permítenos anotar y recordarte que nos referimos al mismo elemento y la misma herramienta que fue usada para escribir las 36 obras magistrales de William Shakespeare, incluyendo Romeo y Julieta, el Rey Lear, Sueño de una noche de verano, Hamlet, El Mercader de Venecia, etc, etc.

Sí, un cerebro igual al tuyo, fue utilizado para componer las 9 sinfonías, 32 sonatas para piano y 10 más para violín, once oberturas, el triple concierto, óperas y muchísimas obras musicales maravillosas y siempre vigentes, por aquel ser humano idéntico a nosotros, a quien conocemos como Ludwing Van Beethoven.

Igualmente, fue un cerebro igual al nuestro el que diseñó y construyó la torre Eiffel; el que logró enviar hombres a la luna y traerlos de regreso; el que imaginó, diseñó y finalmente, junto a otro cerebros similares, construyó el Eurotúnel bajo el fondo del océano para unir Inglaterra y Francia.

Un cerebro igual al tuyo pintó los techos de la Capilla Sixtina, construyó el Canal de Panamá, inventó el avión y el submarino, esculpió la Piedad, el Moisés y el David de Miguel Angel.

Fue en un cerebro igual al tuyo y al mío, donde se encendió la chispa que ha creado el cerebro electrónico y toda la nueva gama de computadoras, con increíbles capacidades de trabajo y procesamiento de infinitos datos, que no obstante son sólo una pequeña parte de la real capacidad de allí de donde surgieron: de un cerebro humano, una menta ágil e inquieta, una inteligencia cultivada, despierta, curiosa, no resignada ni conformista, sin mediocridad y sin pereza, con disciplina y con entusiasmo.

Un cerebro igual al nuestro, soñó, pensó, diseñó y se unió a otros para crear una isla artificial en el mar de Japón, con varios kilómetros de largo y sobre la cual fué edificado, por más cerebros iguales al tuyo, el aeropuerto de Kansai, la más extraordinaria obra civil creada por el hombre en toda su historia

Sí, de eso estamos hablando, de ese… que no dudamos en llamar… enorme y milagroso poder que hemos recibido los seres humanos: representado en nuestro cerebro, la obra magna de Dios y el elemento más maravilloso del universo conocido.

Sí, de eso que tenemos entre las dos orejas; que es la chispa divina, la semilla, un vórtice de fuego que tiene mayor poder que la mayor bomba atómica; un foco de fuerza, una carga, una fuente de energía que ha sido capaz de mover montañas, cambiar el curso de los ríos, que ha hecho llover sobre los desiertos y ha cosechado flores y frutos en las tierras más estériles.

Algunos humanos, muy pocos por fortuna, han utilizado el enorme potencial de su cerebro para hacer el mal, para hacer daño; que lástima desperdiciar el maravilloso poder y la increíble capacidad para decir: Sí, diciendo No.

Allá ellos, ya les tocará arreglar sus cuentas.

Y nosotros? que podemos hacer para aprovechar mejor y poder disfrutar del enorme talento y poder encerrados en nuestro cerebro? Bueno, a eso vinimos.

Lo primero que debemos hacer es… despertarlo, activarlo.

El sólo hecho de que te encuentres aquí y ahora, leyendo y estudiando esta página es un buen indicio, es una clara señal de que una parte muy importante de tu cerebro se encuentra activa, inquieta, insatisfecha e intranquila, preguntándose: qué más? qué más?… hay tanto por aprender, hay tanto por hacer.

Sí, la primera señal, el punto de partida para llevar una vida de mejor calidad y con mejores opciones, utilizando de manera positiva nuestro gran potencial dormido, es empezar a escuchar las preguntas que nos salen desde adentro, interrogantes que brotan de las entrañas de nuestro maravillosa máquina de crear:

Realmente qué soy? Para qué más puedo servir? Es sólo esto mi vida? De dónde he venido y para qué? Realmente vale la pena esto que llaman vida? SE podrá salir de esta mediocridad? Hacia donde voy? Hacia donde vamos los seres humanos? Si existirá algo parecido a eso que llaman felicidad? Será que yo puedo mejorar mi calidad de vida? Si será cierto que, con un firme propósito, es posible llevar una vida más satisfactoria?

Si alguna vez s hecho una sola de estas preguntas u otras parecidas, si alguna vez te has interrogado y de pronto has admitido la "remota" posibilidad de que, tal vez, sí se puede cambiar, mejorar, progresar, superarse. Si en alguna ocasión has pensado que… nada se pierde con probar… y a lo mejor… quien sabe? Entonces es que tu cerebro, maravilloso él, está tratando de despertarte, está llamando a tu conciencia, se está esforzando para llamar tu atención y plantearte la opción, la alternativa, la posibilidad de un mejor nivel de vida, donde él sea el lógico protagonista, donde él pueda desarrollarse adecuadamente y utilizar su potencialidad para proveerte de éxitos y satisfacciones.

Que esperas? responde si, si, si !! ahora mismo! con entusiasmo, con alegría, con fe, con confianza, con ganas !

Sacude ahora mismo las telarañas que se estaban posesionando de tu cerebro excepcional y fantástico, despierta a una nueva vida, actívate, confía en ti, llénate de optimismo y de positivismo creador; abandona tus temores, deja tu inseguridad y la falta de fe en ti mismo, deja a un lado los harapos de tus limitaciones mentales, despójate del disfraz de la mediocridad por que no te pertenece, no te identifica, no te luce, no te queda bien.

Ahora mismo, activa lo mejor de tu autoestima, autovaloración y autorrespeto, ponte de pie y erígete como la estatua de la libertad, levántate en medio de cualquier derrota, cualquier fracaso, cualquier miedo o lucha inconclusa.

Tu cerebro ha despertado, te llama a la acción, al logro de más y mejores tareas.

Analicemos ahora los grandes poderes, Sí poderes, que nos convierten en seres únicos y especiales dentro de la creación; poderes que manejamos y coordinamos desde esa maravillosa central energética y atómica que es nuestro cerebro. Reconozcamos y analicemos nuestro enorme potencial para que encontremos el siguiente paso en este proceso de Mejorar nuestra Calidad de Vida.

Los privilegiado seres humanos somos la única estructura en el universo con el poder de hablar y de reír, con el poder de pensar, de amar, y de determinar; sólo los seres humanos podemos: imaginar, crear, hacer planes y… orar.

Veamos ahora como podemos activar estos poderes extraordinarios, únicos y exclusivamente nuestros:

El mundo en el que vives, las personas con quienes convives, el entorno que te rodea, el sitio donde trabajas, lo que haces, lo que lees, lo que ves, lo que escuchas, todo el universo a tu alrededor… constantemente está produciendo información, están sucediendo cosas; o no están sucediendo, lo cual también es información; que entra o ingresa a ti a través de tus sentidos: ojos, oídos, tacto, etc. Esta información llega directamente a la gran central de procesamiento y almacenaje, a la maravillosa planta nuclear energética que es tu increíble cerebro; allí, esta información se procesa, se distribuye, se organiza; allí es donde comienza todo; allí se determina ( tú determinas ) qué hacer con toda la información del universo a tu alrededor, si irá a parar a la basura o si la aprovecharás inteligentemente para tu beneficio y el de las personas que amas.

Veamos: la información que llega a ti es en su mayoría "neutral", no es positiva ni negativa, no es buena ni mala, sólo neutral. Luego, tú determinas ( usas tu especial poder de determinar ) si deseas convertir esa información en buena o mala, positiva o negativa. Por ejemplo: información que llega: "Seguramente mañana será un día lluvioso" , información neutral.

Si tu planeabas salir de paseo con tu familia, a hacer camping, o si acabas de lavar tu automóvil, o tienes un negocio de helados y refrescos, o pensabas irte de playa, entonces seguramente aquella información neutral la procesarás como mala o negativa: tu determinas que esa información es negativa. Pero, si eres agricultor y tienes cultivos que necesitan regarse, o vendes paraguas, o tienes un negocio para lavar autos, entonces "tu determinarás" que aquella información es "positiva".

Como puedes ver, este proceso se inicia en tu cerebro, conviertes, procesas, transformas la información en "pensamientos" negativos o positivos. Y así comienza la segunda parte.

Cuando tu procesamiento de la información te lleva a determinar que ( para ti ) aquella información es negativa, entonces se produce una EMOCION, o sea que aquí entran en juego tu emotividad, tus afectos, tus gustos, tus deseos, podríamos decir que entran en juego: tu corazón, tu alma, tu espiritualidad; en resumen, todo lo que tiene que ver con tus emociones y sentimientos.

Entonces, aquel pensamiento nacido en tu cerebro al procesar información, ahora genera una emoción: alegría, amor, entusiasmo, optimismo, esperanza, o… tristeza, odio, rabia, angustia, preocupación, desesperación, etc

Ojo! si el resultado del procesamiento de la información en tu cerebro es positivo, entonces generarás una emoción positiva ( o a la inversa, en el caso contrario ) Pero recuerda que ERES TU quien finalmente determina o decide, a través del uso de tus poderes, si la información neutral recibida a través de tus sentidos se convertirá en positiva o negativa, para llegar a ser luego una emoción constructiva o destructiva.

Debes prestar mucha atención a este proceso, se te recomienda estudiar bien esta situación, pues la mayoría de las veces nos suceden hechos que aparentemente son negativos, pero que analizados cuidadosamente por lo general contienen enseñanzas positivas. Por ejemplo: un fracaso económico en determinado negocio, puede ser ( siempre lo es ) una oportunidad increíble para iniciar un nuevo aprendizaje o un negocio diferente, para buscar otras nuevas opciones o descubrir dentro de nosotros aptitudes hasta el momento desconocidas; las necesidades nos obligan a descubrir otros recursos, a buscar y a encontrar que somos más capaces y más versátiles de lo habíamos creído.

Conserva muy presente en ti la siguiente reflexión: EN TODO, EN TODO LO QUE TE SUCEDE, SIEMPRE HAY UNA ENSEÑANZA, ALGO QUE APRENDER, Y SOLO TU MISMO TIENES EL PODER PARA UTILIZAR POSITIVAMENTE ESA ENSEÑANZA… O PARA DESPERDICIARLA.

Qué sucede entonces con la emoción generada por aquel pensamiento?

Esa emoción generará, a continuación, una ACCION, o mejor: una REACCION; o sea: que te conducirá a hacer algo. Por ejemplo: si has utilizado tu poder de determinar y todo el potencial de tu cerebro para "elegir" o procesar un pensamiento "negativo", y si te has permitido legar a un sentimiento o a una emoción negativa, entonces tu reacción también llegará ser negativa: golpear, quejarte, romper, destruir, escupir, insultar, maldecir o esconderte, huir, deprimirte, angustiarte, llorar, desesperarse, intentar sobrevivir sin esperanzas o sin ilusiones.

Pero si por el contrario, el pensamiento original y la emoción "elegida" han sido positivas, entonces la reacción o acción resultante también será positiva: reír, cantar, abrazar, aplaudir, trabajar con más entusiasmo, estudiar, intentar algo nuevo, comprar, reunir, construir, crear, inventar algo novedoso o diferente, vender con más alegría, etc.

De esta manera, puedes ver como tienes en ti el poder para determinar el beneficio de todo lo que ocurre a tu alrededor; tu puedes transmutar y transformar ( como el mago Merlín o un alquimista ) tus vivencias y experiencias en aprendizaje creativo, en nuevas y mejores opciones, puedes generar una luz de esperanza en medio de la oscuridad más tenebrosa; puedes llenar tu vida de sólo pensamientos, sentimientos y acciones positivas, constructivas y optimistas.

Todo ello se debe a uno de los más grandes poderes que tú posees, el cual también se encuentra ubicado en una parte muy especial de tu increíble y maravilloso cerebro; un superpoder que es la piedra filosofal, el secreto clave y el comodín para que tu vivas la vida que quieres vivir; por si no lo sabías, la fuerza más extraordinaria, el poder más grande, transformador y enriquecedor que Dios ha regalado a los hombres, es el poder de ELEGIR !!

Sí! en cualquier situación, ante cualquier tipo de vivencia o experiencia, tú tienes el poder de elegir el tipo de pensamiento que convertirás en sentimiento y emoción dentro de ti, para luego sentir y vivir la acción que tú quieras.

Siempre puedes elegir:

Reír, en lugar de llorar.

Abrazar, en lugar de golpear.

Cantar, en lugar de llorar.

Amar, en lugar de odiar.

Tu puedes elegir ser feliz, en lugar de aburrirte.

Compartir, en lugar de ser egoísta.

Servir, en lugar de ser arrogante.

Perdonar, en lugar de ser rencoroso.

Orar, en lugar de maldecir.

Por ello, elige hoy: sonreír, en lugar de sembrar discordia

Aplaudir, en lugar de criticar.

Ser paciente, en lugar de acosar a los demás.

Ser bondadoso, en lugar de ser un resentido.

Ser amigo, en lugar de ser el enemigo de todos.

Alabar y reconocer, en lugar de ser indiferente.

Tú puedes, y debes elegir….. ser feliz, ser noble, ser abundante, ser eficiente, ser sencillo, ser productivo, ser amoroso, ser responsable, ser entusiasta, ser optimista, ser positivo… y mil, y mil pensamientos, emociones o sentimientos, acciones, actitudes y reacciones que pueden convertir tu vida en una larga lista de éxitos y satisfacciones, mejorando tu Calidad de Vida y la de los seres que amas

DE TI DEPENDE. SOLO DE TI DEPENDE.

TU TIENES…. "EL PODER !!"

viernes, 10 de octubre de 2008

Divirtiéndote en tu trabajo.- Paul G. Lowe




Hola amigas y amigos!!!

Me gustaria compartir otra vez una nueva aportación de Paul G. Lowe, en la que trata desde su genial perspectiva y en formato entrevista, un tema que creo preocupa y mucho a la gran mayoria de personas, por las implicaciones que tiene en sus vidas: el trabajo.

No voy ha comentar nada, ya que como casi siempre, en su mensaje esta todo, y pienso que sobran mis palabras… Me encanta lo claro, directo e inspiradores que resuenan sus mensajes.
Solo diria una cosa: antes de leer, respira profundamente, y cuando te sientas tranquil@ y relajad@, conéctate con sus palabras y busca en tu interior si algo resuena como diciendote…si, eso es verdad…es así!!!.


Paul G. Lowe
DIVIRTIÉNDOTE EN TU TRABAJO

Entrevista de Kira Kay

Kira: ¿Qué insights y perspectivas puedes contarnos acerca del significado y propósito del trabajo?

Paul: Cuando la gente me pregunta acerca del significado del trabajo, yo me pregunto, "¿A qué nivel vamos a responder esta pregunta?". La forma en que la mayoría de las personas concibe "el trabajo" proviene de su condicionamiento, y eso generalmente guarda relación con la supervivencia.

Ese nivel no me interesa, en realidad, porque eso ya es asunto terminado, no funciona. No sé cuánto tiempo va a demorarse el planeta en darse cuenta de esto. En todas las dimensiones de la vida estamos creando nuestra propia realidad, y esa realidad es enteramente modificable. Hasta ahora, la mayoría de nosotros hemos creado una realidad que implica carga, lucha y tensión. Es posible crear una vida de libertad y alegría.

Si le echamos una ojeada a la Biblia, ésta nos dice, "No pienses en el mañana, deja que el mañana cuide de sí mismo...", y "Contemplad los lirios del campo, cómo crecen: no labran, ni tampoco hilan. Sin embargo, yo os digo que ni Salomón, en medio de toda su gloria, se vistió con tanto primor como uno de estos lirios".

La mayoría de ustedes no vive siguiendo estas ideas de fluidez y plenitud. Existen muchas más referencias bíblicas que guardan relación con formas de vida y trabajo diferentes del condicionamiento con el cual viven. La mayoría de las personas siente que tiene que esforzarse, y el trabajo es con frecuencia el lugar donde más te esfuerzas.

Si la gente no se enfrenta con dificultades, no tiene una sensación de "yo": se definen a sí mismos a través de esa lucha. La gente desea problemas. Desean conflicto. Desean luchar, pues ése es el significado de sus vidas. Sin la lucha, sin el esfuerzo, no tienen una sensación respecto a quiénes son. Lo que podrían tener es una sensación de algo que es mucho más grandioso y más estupendo: "la paz que supera toda comprensión", "la armonía oculta".

Esta posibilidad ni es reconocida ni apoyada, debido a nuestro condicionamiento. Nuestro condicionamiento guarda relación con alguien o algo -religión, gobierno, padres- que intenta controlarnos. Con el fin de lograrlo, intentan hacernos sentir incómodos, y nos entregan un programa que no nos es natural acerca del sexo, la alimentación, el trabajo y la diversión.

Todas estas restricciones entran en contradicción con quienes realmente somos y cómo nos sentimos. Para descubrir tu libertad debes alejarte de este condicionamiento y descubrir tu verdad por ti mismo. Al principio, eso puede resultar muy incómodo y poco familiar.

Por ejemplo, rara vez ocurre que nos encontremos con alguien que tiene mucho dinero, no necesite trabajar... y que acepte esa situación. La mayoría se siente culpable, sienten que deberían sufrir, que deberían trabajar. La Nueva Era tiende a ser tan destructiva como el condicionamiento de la antigua era. Está diciendo cosas similares, que aún es necesario hacer algo: ahora debemos trabajar por la iluminación. Esto no es verdad, no hay nada en lo cual trabajar. Todo lo que tenemos es este momento... incondicionalmente.

Kira: ¿Acaso el trabajo no le da significado a nuestras vidas?

Paul: No hay un significado, en los términos en que lo buscamos. La vida guarda relación con vivir. De lo que se trata la vida es de expandir nuestra consciencia a través de la experiencia. Maduramos a través de la experiencia. No existe una dirección específica a donde ir en relación a esto, porque todos somos enteramente diferentes. Se vincula a permitirte a ti mismo responder a cada instante en forma incondicional: "No pienses en el mañana". Responde al ahora. Vive este momento para este momento. Estar aquí en este momento, soltando todo, todo tu condicionamiento y sufrimiento. Atrévete a vivir en cada instante por el instante.

Kira: Pero, ¿no debemos acaso hacer algo para trabajar, para sobrevivir?

Paul: No tiene sentido responder esa pregunta. Desde esta perspectiva de la mente no hay solución, no hay una respuesta "feliz". Dices que hay que sobrevivir, pero todos aquellos que han hallado su libertad afirman lo contrario. Vive ahora para este momento. Tú creas tu realidad, así que si crees que debes trabajar, tendrás que hacerlo. Si desafías a la existencia y dices, "Muy bien: házte cargo de mí", eso tampoco funciona.

Comienza a vivir tu vida consciente y honestamente, y tu vida se desplegará en cada momento. Se cuidará de ti y nunca tendrás que trabajar. La palabra "trabajo" tiene la connotación de hacer algo que realmente no deseas hacer. Eso no es vivir. Eso te está matando, literalmente.

Tomemos como ejemplo a mis dos hijas. No fueron a la escuela hasta que tenían dieciséis años, y en dos años tenían todo lo que necesitaban, sin ser dañadas por años de lo que llamamos educación. Una siguió a la universidad, y en otros dos años había completado una carrera de tres, siendo de las primeras de su curso. Ambas se dedicaron a sus proyectos con totalidad y alegría. Estaban haciendo lo que querían: lo que hacían se conectaba con sus corazones.

La vida no es lo que creemos que es o de la forma como se nos ha dicho que es. Escucha a tu corazón y actúa desde allí, y tus deseos serán satisfechos. Mis hijas no actuaron desde la supervivencia: no estaban escuchando sus mentes. Actuaron desde sus corazones. Los corazones funcionan, las mentes no. La vida te responde cuando estás disponible para el deleite y la diversión. Cuando te centras en la supervivencia y el esfuerzo eso es lo que obtienes, eso es lo que la existencia te refleja de vuelta. Si exiges diversión, tampoco resultará.

Cuando estás abierto para lo que es apropiado en tu vida, te divertirás y recibirás lo que necesitas. Tal como la Biblia nos lo recuerda, "Busca primero el Reino de Dios, y todo el resto vendrá por añadidura", y "Cuando te vuelvas como un niño...": inocencia, juego, presencia, vivir el momento para el momento... y entonces la vida ocurre en forma mágica.

Kira: ¿Cómo podemos utilizar la información de un modo práctico?

Paul: Debes estar lista para soltar el viejo estilo de ver las cosas y al menos considerar la nueva perspectiva como una hipótesis, y luego experimentar. Debes examinar tu vida en cada aspecto, y moverte más lentamente. Mira lo que realmente está ocurriendo en este momento, no como quisieras que fuera. Pregúntate, "¿Es ésta mi verdad?". Hasta que estés lista para descubrir cuál es tu verdad y la vivas, tu vida no florecerá.

Para concretar esta nueva perspectiva, realmente debes examinarte a ti misma. La mayoría de las personas está desparramándose intentando que las cosas se den como quieren. Ni siquiera saben por qué están haciendo esto. Debes examinar tu vida -en forma directa, a través de tus propios ojos, no a través de la técnica de otros-.

Pregúntate, "¿Qué estoy haciendo?", y "¿Para qué?". Esta no es la vieja pregunta general, "¿Quién soy?", sino "¿Quién soy yo en este momento? ¿De qué se trata la vida para mí en este instante?". Hay muchas profundidades de verdad que explorar. ¿Cuál es tu verdad respecto a tus relaciones de pareja? ¿Cuál es tu verdad respecto a tu empleo, tus temores, tus aspiraciones? Es importante recordar que las respuestas a estas preguntas surgen del momento, y no son "verdades" estáticas y fijas.

Con frecuencia, cuando examinas tu verdad en profundidad, maduras hacia un nuevo ser, y puede que tu verdad sea diferente en el próximo instante.

Debes dejar de correr: no sabes de qué te alejas o hacia dónde te diriges. Comienza a estar aquí en cada instante. Si no te gusta el empleo en que estás, ¿cuál te gustaría? ¿Qué deseas hacer? ¿Cuál es tu anhelo? Puede que tu mente afirme que no puedes ganar dinero con eso, pero a menos que te des cuenta de cuál es tu verdad en este momento, estás huyendo de ti mismo. Cuando reconoces qué es lo que en este momento te gustaría hacer, puede que te des cuenta de que necesitas credenciales o entrenamiento.

Entonces puede que la mente irrumpa y diga, "No tienes el dinero para hacer eso", o "Soy demasiado viejo, demasiado tonto...". Deja de lado a la mente y aquello que la gente te dice que es práctico o realista. Házte disponible para lo que deseas, y entonces ábrete a la posibilidad de ser apoyado para lograrlo, y ve lo que ocurre. Juégatela por lo que realmente quieres, atrévete a buscar tu felicidad. Otro aspecto de nuestro condicionamiento es que la gente se halla centrada en el resultado final, creyendo que cuando eso se dé todo estará bien. La vida no es así. La vida es en cada instante. Es movimiento.

Es acerca de buscar lo que deseas ahora, no porque esto vaya a producirte algo al final. Si vas a la universidad para obtener un título para tener el trabajo que deseas tener -pero no estás disfrutando la universidad- tu vida no está funcionando. Y nunca funcionará. La vida es ahora; y si no está funcionando ahora, nunca lo hará. De este momento surge el momento siguiente. La mayoría de las personas desea lo que desea y no lo que necesitan: están buscando estar seguros y a salvo, y eso no existe. No resulta así. La vida es aquí y ahora, en lo desconocido, y a la gente le aterra no conocer el futuro. Desean una casa, una familia, un empleo, y creen que cuando tengan todo eso todo andará bien. Pero no lo estará: esa perspectiva definitivamente no resulta.

El mito es, "Tengo que hacer que las cosas funcionen allá afuera, y entonces todo estará bien". Pero no se trata de algún destino al que llegues: de lo que se trata es del viaje. Todo es movimiento, todo es flujo, todo es cambio; y mientras no estés preparado para vivir con el cambio y estar con él, siempre estarás luchando en contra de las cosas como son. La vida comienza ahora. Puede sobrepasar cualquier cosa que hayas imaginado. Cualquier cosa es posible.